¿Cómo afectan las redes sociales a nuestra personalidad?

La personalidad es resultado de dos tipos de factores: filogenéticos y ontogenéticos. La personalidad se va gestando a medida que nos vamos relacionando con los demás. Entre los factores filogenéticos aparece el patrimonio o la votación orgánica con la que venimos a este mundo. Por otro lado, los factores ontogenéticos son los que la vida, el medio, el entorno, los que el devenir hace con él. Es decir, que emerge a medida que ese ser humano a aparecido en el mundo, se va relacionando con los demás y va absorbiendo unas pautas culturales cristalizadas.

Vivimos en un mundo en el que las redes sociales forman parte de nuestro día a día a edades cada vez más tempranas. Los jóvenes nacidos después del año dos mil han crecido en la sociedad de la información, en un mundo en el que la tecnología forma parte de sus vidas desde el principio y crecen con ellas.

Así pues, las redes sociales son una gran influencia en la vida de los jóvenes ya que pasan la mayor parte de su tiempo conectados y, en definitiva, forman parte de la personalidad del individuo, y le afecta en mucho sentidos.

Las redes son formas de interacción social, definida como un intercambio dinámico entre personas, grupos e instituciones en contextos de complejidad. Un sistema abierto y en construcción permanente que involucra a conjuntos que se identifican en las mismas necesidades y problemáticas y que se organizan para potenciar sus recursos.

Tener una red social o crearla empieza por encontrar ahí a otras personas con quienes compartir los mismos intereses, preocupaciones o necesidades y conseguir unos objetivos comunes; se trata de una acción de cooperación, se podría decir.

Desde la aparición de las redes sociales se han llevado a cabo muchos estudios sobre cómo afectan a nuestro comportamiento y autoestima. Su uso se ha asociado a cosas tan negativas como la infelicidad, mayor estrés, menos autocontrol o incluso al sentimiento de soledad. Pero sin embargo, en otros estudios se dice que mejoran nuestro autoestima y hacen que nos sintamos más integrados en el grupo social.

Lo que más critica el comportamiento del individuo en las redes sociales es que las personas no se muestran tal y como son, debido a que nos creamos un perfil dentro de ellas que puede corresponderse con nuestra realidad o no. Esto hace que no tengamos un filtro y publiquemos todo tipo de cosas.

La generación X es mucho más precavida en el uso de las redes sociales ya que siguen prefiriendo comunicarse cara a cara, es decir, que este colectivo sí tiene un filtro y miran mucho qué comparten, con quién y por qué. Por lo tanto, tienen mayor control sobre su privacidad que los jóvenes, llamados “millenials”.

Dejando a un lado las diferencias generacionales que existen dentro del mundo de las redes, los patrones sociales por los que nos relacionamos siguen siendo los mismos. Francesc Nuñez, doctor en sociología y profesor de la Universitat Oberta de Catalunya, afirma que “las comunidades virtuales están compuestas, desde hace tiempo (anterior a las redes sociales), entre personas de afinidades similares”. Es decir, que en las redes y fuera de ellas nos movemos en círculos y lugares donde hay personas que comparten nuestros mismos o parecidos intereses.

La tecnología forma parte de nuestro mundo así que la interacción con ella nos afecta y modifica nuestro ser, como hemos podido comprobar en el epígrafe anterior. Esta modificación no tiene por qué ser negativa, tampoco positiva, simplemente es algo a lo que debemos hacerle frente. Evitar esto puede dificultar nuestra adaptación personal.

Hay personas con una alta dependencia a las redes sociales y muchos expertos lo consideran un problema ya que lo que ocurre en ellas influye en su autoestima. Nuestro estado de ánimo está, en parte, relacionado con la necesidad del ser humano de sentirse parte de algo, de una comunidad. El exceso de utilización de las redes sociales por parte de niños y adolescentes puede tener consecuencias en el rendimiento escolar ya que conlleva a un descenso en las calificaciones de los mismos. Además, produce un empeoramiento de la salud en general y favorece la presencia de síntomas de problemas de salud mental en un futuro.

Con el auge de las redes sociales nace el concepto de “E-personality”, o también llamada personalidad virtual, de la mano del psiquiatra Elias Aboujaoude. Define este concepto como “la imagen que te gustaría tener en el mundo virtual, nuestra identidad”. Esta personalidad virtual se manifiesta en cada e-mail que enviamos, cuando compramos algo por internet, cuando recibimos un like,…

Entrevista a Joaquín Castellón, periodista involucrado en la investigación de los Papeles de Panamá.

Joaquín Castellón es un periodista que lleva trabajando diez años para La Sexta y fue uno de los responsables de la investigación de los Papeles de Panamá, la cual recibió un Premio Pulitzer en la categoría de “periodismo en profundidad”.

En esta entrevista nos ha detallado cómo se desarrolló este proyecto que compartían cientos de periodistas y varios medios de comunicación. Le hemos preguntado sobre el criterio que se aplica para decidir qué se publica y qué no, sobre las fuentes y sobre las presiones y coacciones. También le hemos consultado cuestiones sobre el Caso Trias. Además, nos ha explicado todos los aspectos relativos a las sociedades “offshore” y nos ha contado qué opinión tiene sobre la integridad del “establishment”.

ENTREVISTADOR: Ciento cuarenta políticos y cargos públicos a escala mundial, más de 500 bancos implicados, millones de euros no declarados al fisco y 376 periodistas, de 76 países trabajando juntos… Recordemos que el resultado de cuarenta años de secretos financieros son once millones de archivos. ¿Cómo te llega la información y cómo se reparten los documentos entre los periodistas? ¿Cómo se acuerda la fecha en la que los medios sacan a la luz estas informaciones? ¿Es difícil que con un asunto tan trascendental no haya filtraciones?

JOAQUÍN: Bueno, la información llega a Süddeutsche Zeitung, que es el medio alemán que recibe todos estos once millones y medio de documentos, 2,4 terabytes. Y a partir de ahí, comienzan a repartirlo. Nosotros lo contamos como que es un equipo de fútbol. Ellos son los capitanes, después está el Consorcio Internacional, que sería un poco el entrenador, el que dice dónde hay que jugar, cuáles son los nombres más importantes. Nos guía un poco a todos para que sigamos unas directrices parecidas, y luego, en cada país estamos los jugadores. En España estamos El Confidencial y La Sexta, que somos los que recibimos la información y empezamos a trabajarla.

E: Como responsable de la investigación de los Papeles del Paraíso o Papeles de Panamá, ¿Según qué criterio se decide qué publicar y qué no? ¿Solo se publica aquello que tiene relevancia pública y/o mediática?

J: Publicamos todo lo que tenga interés público. Hay muchos nombres que aparecen que no tienen interés público, que no tienen relevancia, y por eso decidimos no sacarlos a la luz. Entonces, todos los nombres que nos parecen que pueden tener cierta importancia, cierta relevancia, que pueden ser.. Mira hay una cosa muy curiosa por ejemplo, que es cómo por continentes vamos viendo también qué interesa a cada país. Cuando hacemos una reunión y nos juntamos todos los periodistas en Alemania, para ver qué seleccionamos, ves como por ejemplo, Latinoamérica se centra mucho en narcotraficantes; ves como el norte de Europa habla siempre de grandes empresas, ahí salió Nordea, por ejemplo, que es uno de los grandes bancos; y los países latinos, lo que nos importaba y lo que más buscábamos, era a políticos. Entonces, relevancia pública, interés público, es el único criterio para ver qué nombres salen y cuáles no.

E: ¿Es difícil encontrar fuentes que se presten a revelar información? Según tenemos entendido, la fuente que destapó el escándalo era anónima, ¿se sigue sin saber quien fue?

J: Sigue siendo anónima, y por eso está protegida. Lo difícil de este tipo de fuentes es que se enfrentan a años de cárcel, se enfrentan a persecución. Hay que ver el otro dia a Falciani, por ejemplo, le detuvieron por ser uno de los grandes filtradores. También, el que filtró LuxLeaks, ha estado perseguido y está, de hecho actualmente, en prisión. Mantener el anonimato de la fuente es fundamental para protegerla y para que pueda haber otras filtraciones.

E: Como periodista de investigación, te habrás encontrado con intentos de coacción desde el primer día, pero este es un caso completamente diferente. ¿Cómo es estar en el punto de mira de tanta influencia internacional? ¿Has recibido muchas presiones? El medio para el que trabajas, la Sexta, ¿se planteó no publicar esta información?

J: No. Siempre se planteó publicarla, no hubo ninguna duda con esto. La única duda es que tuviese relevancia pública, lo que íbamos a sacar, que tuviese importancia. Y presiones… Por suerte yo tengo un jefe que es Antonio García Ferreras, que es el que aguanta sobre su espalda todo el peso de las presiones. Cuando alguien nos llegaba a nosotros y nos ponía muchos problemas, él era el que estaba respaldándonos, y eso te da mucha tranquilidad. Presiones claro que hubo, claro que hubo gente que llamó, claro que hubo quien se intentó reunir con los jefes de esta cadena. La Sexta con Antonio García Ferreras, El Confidencial con Nacho Cardero… Son los que más… Nuestros jefes, los que más han aguantado esa presión.

E:¿Se han amparado “al secreto del periodista” para no tener que revelar información clave a los investigados? ¿El derecho a comunicar fue libremente respetado en tu caso?

J: No sé a qué te refieres exactamente con el secreto del periodista. Nuestra fuente nunca ha sido revelada y nadie nos preguntó quién era exactamente nuestra fuente. Nuestra fuente, se puede decir que era Mossack Fonseca, y es lo que decíamos muchas veces: “si tienes cualquier duda sobre la información que estamos revelando, vete directamente al despacho de abogados y que ellos te lo expliquen”. Lo mismo pasó con los Papeles del Paraíso, cuando alguien nos ponía algún problema: “sabéis donde acudir, sabéis cuál es el despacho”, en ese caso, Appleby. En el caso de Xavier Trias, por ejemplo, cuando nos pidió la información: “te la enseñamos sin ningún problema, nos sentamos el tiempo que haga falta para explicártela, y si quieres más datos puedes pedirlos directamente a Appleby”, el despacho de abogados que la manejaba.

E: ¿Se llegó a secuestrar alguna de tus publicaciones en virtud de una resolución judicial? Recordemos que es la mayor filtración de información de toda la historia de España.

J: Sí, se han usado en unos cuantos casos de corrupción. Se ha usado, creo recordar, en el caso Púnica, en el caso de los Pujol… Y sobre todo, han servido por ejemplo, para recaudar, creo que son ciento dos millones de euros. Eso simplemente ha sido lo que se sacó hasta este momento, bueno hasta este momento, hasta hace unos meses, de los Papeles de Panamá. Lo mismo pasó con la lista Falciani, también sirvió para recoger dinero, y lo que está en los Papeles del Paraíso, que también entendemos que se está trabajando ya, y sabemos que la Fiscalía analiza los documentos para ver qué puede sacar.

E:¿Recuerdas alguna llamada telefónica de los aludidos? En tal caso, ¿cómo fue? ¿Llegó a llamarte alguien del entorno del ministro de exteriores? Destacar que Rafael Catalá colocó un fiscal anticorrupción que tenía una sociedad “offshore” vinculada al escándalo de los Papeles de Panamá.

J: Bueno, lo del fiscal anticorrupción no estaba directamente relacionado con nuestros papeles. Las llamadas… Recuerdo un montón, o sea yo he llamado a José Manuel Soria, he llamado al entorno de José Luis Cebrián, incluso al propio Luis Cebrián, hemos llamado a Imanol Arias… Yo personalmente sí las recuerdo todas, y es curioso siempre la reacción, decimos que son como las fases del duelo, ¿no? Que vas pasando desde la negación, al final a una aceptación, pasando siempre por una negociación en medio, a ver cómo pueden solucionarlo, o a ver si pueden darnos algún tipo de información para que no publiquemos. Al final se acaba publicando.

E: ¿Cómo conseguiste junto a tu equipo, la entrevista con Xavier Trias? ¿Fue error del jefe de prensa del ex alcalde o no le dijisteis en qué se iba a focalizar la entrevista? ¿Esperabas el comportamiento y las respuestas de Trias tras ser preguntado sobre su supuesta implicación en una estructura “ offshore ”? ¿Cómo te sentiste en esa entrevista?

J: Nunca nos preguntó para qué iba a ser la entrevista, así que por eso fuimos a hacerla así. De hecho, el consejo de Antonio García Ferreras, cuando planteamos cómo ibamos a plantear ese tema, por dónde íbamos a ir, qué información teníamos… Cuando haces ese estudio previo de todo lo que íbamos a contar fue: “nunca se miente”. Nos lo dejó muy claro, entonces, cuando le llamamos dijimos: “si nos pregunta, vamos a decir la verdad, no hay ninguna duda”. Nadie nos preguntó de qué iba a ser la entrevista, así que nos dijeron… Nos dieron una hora, un día, que además era el dia perfecto, el día que queríamos, que era a dos días de la publicación, para que tuviese tiempo suficiente después para poder reaccionar, si tenía cualquier duda o cualquier problema… Y nunca nos pidió la información, y decir que tampoco nunca se quiso volver a reunir con nosotros para que le enseñáramos los papeles. Así que eso también da un poco de sentido a todo lo que paso después, que fue que admitió que estaba relacionado a ese “ trust ”, a esa sociedad.

No, yo no esperaba ninguna de esas respuestas, yo esperaba que en la… De hecho, hicimos una pequeña apuesta, ¿no? De a ver en qué momento se iba a levantar de la entrevista. Yo pensaba que se iba a levantar en la tercera pregunta, cuando ya entrábamos a machete con el tema del“ trust ”y con la familia… Pero no, aguantó todo. De hecho, él en la entrevista miraba todo el rato a su jefe de comunicación, se perdía un poco… De hecho, se ve como ya no me mira a mí en ningún momento, ya está mirando a otro lado. Ya estaba bastante desconcentrado, yo sinceramente creo que pedía ayuda al jefe de comunicación para que le sacara de ahí, y no ser el que dice: “me quiero ir”, pero aguantó hasta el final. De hecho se vieron, creo que siete minutos en emisión, pero en la entrevista grabamos veinticinco, o sea hay muchas más preguntas, hay muchas más “no respuestas”. Y a la hora de editar, sí que intentamos dejar siempre… Que él hablase más de lo que realmente habló. Él se cerró en banda, él decía… Ya empezó a acusar a partir de la mitad de la entrevista, a acusar de que no habíamos dado la información, que estábamos jugando sucio… Bueno sacamos lo mejor que podíamos contar, para que él también… Lo que nos interesaba saber era su explicación, no quedar nosotros bien, entonces para que se explicase lo mejor posible.

E: ¿Qué impacto ha producido en tu vida profesional y personal publicar estos documentos? ¿Cree este caso será recordado por la opinión pública?

J: Yo creo que Papeles de Panamá sí que marcaron un antes y un después. Sí que fue un caso que impactó y contaré que al comienzo, cuando empezamos a prepararlo todo, nuestro miedo era que no supiéramos explicar bien de qué estábamos hablando. Creo que cuando antes escuchabas Suiza, escuchabas Gibraltar, escuchabas Andorra… Sabías que hablabas de algo sucio, tú decías: “los Pujol tienen cuentas en Suiza” y decías: “hay guarreo seguro”. Pero cuando te decían, no sé, cualquiera, Imanol Arias: “tiene una sociedad en Panamá”, bueno, no sabías muy bien por qué, ni cómo había llegado ahí y tal. Creo que sí, que eso sirvió para educar un poco en qué es una sociedad “ offshore ” y en que no solo hay tres paraísos fiscales, sino que el planeta entero está lleno de paraísos fiscales.

E: ¿Son los papeles de Panamá y otros casos recientes la punta del iceberg? ¿Hasta qué punto crees en la integridad del establishment? ¿Crees que volverá a haber otra filtración tan reveladora como ésta a corto plazo?

J: Yo… Ojalá que haya otra filtración, ojalá que sea a corto plazo, y si puede ser mañana, sea el medio que sea, adelante. Porque también servirá para que la sociedad sea más consciente de lo que está pasando. Yo creo que sí que sirve.

Sí desde luego, son la punta del iceberg. Los Papeles de panamá… Para que te hagas una idea, creo recordar que Mossack Fonseca tenía el cinco o seis por ciento de las sociedades “ offshore ” que se hacen en Panamá. Vale, nos quedan el noventa y cuatro por ciento de sociedades que hay en Panamá. Y después, eso solo en Panamá, empieza a sumar ahora Isla De Man, suma Samoa, suma Niue, suma Bahamas, suma, suma, suma, suma suma… Hasta algunos despachos de abogados que hay en la Castellana, que también son los que acaban montando este tipo de sociedades “ offshore ”.

Hay muchísimos casos que no han sido descubiertos, no tengo vamos, ninguna duda, porque yo mismo me sorprendía cuando encontrábamos algunos nombres en los papeles, entonces seguro que queda mucho por descubrir. Estamos hablando de que Mossack era el 6 por ciento, solo Panamá tiene otro 94 por ciento. Multiplica por treinta lo que hemos sacado de Panamá, eso seria, mas o menos, así a grosso modo, a matemática fácil, lo que pueda haber ahí. Y ahora multiplica eso por paraísos fiscales. Sí, sí que hay mucho.

¿Dudar del “ establishment” ? No hemos encontrado pobres en los Papeles de Panamá.

E: El Premio Pulitzer es el máximo honor que un periodista puede recibir y a ti te lo han otorgado en la categoría de “Periodismo en profundidad”, ¿qué se siente al recibir un premio tan reconocido en el mundo del periodismo?

J: Bueno, el premio se lo dieron al proyecto. Entonces todos los que estábamos ahí, siempre decimos que es como cuando dan un premio a la selección, o gana la copa del mundo. “Nah”, ninguno de nosotros, es el equipo entero. Y es un premio que nos sentó especialmente bien y nos gusto mucho, lo disfrutamos además un montón, y lo celebramos como si lo hubiéramos ganado cada uno de nosotros, porque era la primera vez que se daba a un proyecto de este estilo, que es lo que también, al Consorcio le hacía especial ilusión.

Los Premios Pulitzer son para periódicos norteamericanos, entonces un premio que se abra tanto al mundo y que reconozca una forma de hacer periodismo… He de decir que era complicado de explicar, que para nuestros propios jefes también era difícil de explicar, “que mira, nos va a llegar una filtración que compartimos con otros periodistas”. Los periodistas habitualmente somos como “Gollum”, tienes una exclusiva, tienes tu pequeño tesoro que quieres proteger, no quieres que nadie se entere ni compartirlo, para llevarte tú el mérito, y que nadie más se lleve la gloria con esta historia. Entonces, saber que estás compartiendo eso con otro medio de comunicación, con otros compañeros, con unos informáticos… Eso es lo que yo creo que lo hizo bonito, que todo el mundo se sumase, y que el premio fuera, como dicen en la lotería: “tan repartido y que cayese donde más se necesitaba”. Esto fue más o menos, un premio muy repartido por todo el mundo y eso es lo que lo hacía especial

E: ¿Qué consejo les darías a las nuevas generaciones que aspiran a trabajar en el ámbito del periodismo de investigación?

J: No soy capaz de dar ningún consejo, pero que trabajen. Que trabajen y que pongan ilusión. Haceros ricos no os vais a hacer, o sea, olvidaros de la sociedad “offshore” , no la vais a tener nunca, y posiblemente, tampoco tengáis dos “Mercedes” en el garaje. Si os gusta, disfrutarlo.

4.1.- ACLARACIONES DE LA ENTREVISTA

  • La entrevista que hemos llevado a cabo para la obtención de información ha sido objetiva, y ha estado centrada en la investigación de los Papeles de Panamá. Además, ha sido estructurada, es decir, que todas las preguntas estaban preparadas de antemano.
  • El formato original de la misma es visual. La grabación del vídeo se ha realizado con una cámara P2 HD, en la redacción de La Sexta en Alcobendas.
  • La presente entrevista ha sido transcrita literalmente, para que no pueda observarse ningún tipo de manipulación en la misma. Por esta razón pueden aparecer interjecciones, expresiones propias del lenguaje oral, palabras malsonantes, e incluso alguna estructura sintáctica poco coherente.
  • El vídeo trabajado y definitivo de la entrevista se ha realizado con el programa de edición AVID.
  • Dicho material se incluirá en la entrega del trabajo, así como se proyectará en el aula. En esta entrevista se ha hablado de sociedades “offshore”, de “trust” y del “establishment”. Estos términos son poco comunes en el uso cotidiano, por lo que vamos a hacer una breve aclaración sobre los mismos:
  • Sociedad “offshore”: este término denomina cualquier entidad jurídica creada según las leyes de un Estado extranjero, y cuya actividad se realiza fuera de la jurisdicción en la que está registrada. Es decir, son aquellas empresas creadas en un paraíso fiscal, en el cual no se desarrolla ninguna actividad comercial, y en consecuencia, no hay empleados. Se pueden utilizar para acumular patrimonio, para desviar beneficios o para comprar inmuebles y acciones, entre otras cosas. La rentabilidad fundamental de este tipo de sociedad son las ventajas fiscales que ofrece y el secretismo del país, pues los adjudicatarios pueden ocultar su identidad, y por consiguiente, no declarar estas sociedades a Hacienda y eludir el pago de impuestos.
  • “Trust” o “ fideicomiso ” : se trata de una cesión de capital o de bienes procedentes de personas físicas o jurídicas, pero con la diferencia de que ese poder se ejerce en una jurisdicción “offshore”. Por lo que, al igual que las sociedades “offshore”, este entramado se beneficia de los privilegios y del secretismo de los paraísos fiscales. Los agentes que lo administran se denominan gestores “ offshore “ y las sociedades o las personas que constituyen esta cesión son conocidos como “ grantor ” o “ settlor ”.
  • “Establishment”: es un término inglés que ha sustituido el concepto de clase dominante o clase dirigente. Es decir, es relativo a todo grupo social, institución o persona que tiene una influencia significativa en el conjunto de la sociedad.
  • ¿Es ilegal el uso de “offshore” y de “trusts”? El uso de “ offshore ” y de “ trusts ” no es ilegal. Es legal siempre y cuando el beneficiario lo declare a las autoridades fiscales del país en el que reside. El Banco Mundial asegura que “en la gran mayoría de los casos de corrupción, financiación del terrorismo, lavado de dinero y fraude, los vehículos corporativos (entendiendo con ello, sociedades, fideicomisos o cualquier otro tipo de estructura) se utilizan para esconder la identidad de las personas involucradas en la corrupción”.

Desastre político en RTVE

El Consejo de Gobierno aprobó el pasado 22 de junio de 2018 el decreto ley que renovará, hasta que se haga por concurso público tras el desbloqueo parlamentario del mismo, a los diez integrantes del Consejo de Administración de RTVE, incluido su presidente, como consecuencia del retraso de casi seis meses, en el nombramiento del mismo. El propósito de la nueva cúpula será promover la independencia y pluralidad de los medios públicos, y de esta forma, acabar con los “viernes negros”.  

Seis de los diez consejeros deben ser elegidos por el Congreso de los Diputados, y cuatro de ellos por el Senado. Para la designación en primer término de seis de los candidatos propuestos por los grupos políticos, era necesario el apoyo de una mayoría de dos tercios de la Cámara Alta, hecho que no ha sido posible en esta primera votación, por lo que el 4 de julio se llevó a cabo el segundo intento. 

El grave deterioro, en términos de calidad, de pluralismo y de audiencias del servicio público en nuestro país, quiere contrarrestarse con una propuesta del nuevo Gobierno, para conseguir una radio-televisión pública fuerte e independiente, para todos los españoles, distanciada de la politización, que no esté al servicio del gobierno y que sí esté a la altura de la democracia, pues es la única garantía de una oferta universalmente accesible de calidad en información, educación, cultura y entretenimiento. Sólo unos medios libres son capaces de responder a estas exigencias. La libertad de información y de opinión debe garantizarse y estar restringida únicamente por límites razonables. Esta situación que está viviendo RTVE es el resultado de una continua y progresiva mala práctica, manipulación y censura por parte del medio.

El periodismo es una parte fundamental de la sociedad, el cual, durante las últimas décadas, ha pasado a considerarse como “el cuarto poder”.  Joaquín María Aguirre asegura que el periodismo registra, refleja y dibuja los contornos de los acontecimientos, pues debido a la información que difunde, la mayoría de las personas se posicionan respecto a los grupos y personas. Ramón Lobo argumenta que la información debe ser un recurso contra la impunidad en la corrupción, y que el Gobierno es el responsable de emplear los instrumentos legales que modifiquen las estructuras. El dilema es que la mayoría de los periodistas pertenecen a una élite periodística, que informa de los problemas de la élite que solo interesan a la élite. 

La batalla del poder, según Manuel Castells, está en aquellos capaces de condicionar la mente de los ciudadanos, pues la forma en la que pensamos es la forma en la que actuamos. En este condicionamiento tiene un papel importante lo que Umberto Eco denomina “la máquina del fango”, que es una forma de legitimación del adversario, a través de la revelación de aspectos de su vida privada, y de esta manera, arrojar una sombra de sospecha sobre su persona. 

Rosa María Calaf enfatiza en que la ciudadanía debe ser consciente de que estar bien informado es absolutamente esencial, si quiere ser capaz de defender sus derechos y sus libertades. En la actualidad, los medios de comunicación hacen creer que se está informado, pero en realidad lo que se está haciendo es entretener a la sociedad. 

El informe anual de la profesión periodística, publicado en 2015, evidencia el aumento de la precarización laboral en el campo del periodismo, debido a la pérdida de más de doce mil puestos de trabajo, a la intensa caída de los salarios, al aumento de la jornada de trabajo y al cierre de trescientos setenta y cinco medios de comunicación. Además de lo preocupante de que apenas uno de cada cinco periodistas dice no haber sufrido nunca presiones para cambiar elementos sustanciales de su información, al hablar de la pluralidad del mercado, está en un riesgo muy alto la concentración de la propiedad entre medios, pues no está regulado en España. 

La autorregulación es posible gracias a diferentes instrumentos: Códigos Deontológicos, Códigos Internos, Libros de Estilo, Estatutos de Redacción, Defensores del Público, Consejos de Información… 

La autorregulación guía la actividad de los medios, en relación a la ética y a la deontología profesional de la comunicación, contribuyendo a que se den las condiciones necesarias que hagan posible ese cumplimiento, para después examinar, juzgar y poner en conocimiento de la opinión pública, aquellos casos en os que no se produzca dicho cumplimiento. El autocontrol además, estudia, discute y juzga las actuaciones éticas conflictivas, para aprender sobre la dimensión moral de esta profesión.

La empresa periodística actual ha perdido gran parte de su vocación informativa, concentrándose más en la mercantilista. Además, los intereses políticos y económicos han limitado la autonomía de los periodistas de los medios de comunicación españoles, pues se han convertido en instrumentos políticos, transformando la democracia representativa en una farsa. Como afirma José Luis Sampedro, los medios de información y difusión, es decir, los medios de comunicación, se han convertido en medios de ocultación y desinformación. El modelo de gestión de RTVE es gubernamental, por lo que no es complicado viciar su gestión desde el poder. Por esta razón, la reestructuración y restauración de este medio público es inevitable para fomentar un pensamiento libre, propio y personal. 

¿Cómo elaborar un ensayo crítico?

Lo primero que debemos hacer es leer el texto de forma ágil, para entender la idea general de texto, en este momento hay que disfrutar de la lectura y no analizar cada aspecto del texto sino entender el concepto general.

Después debemos hacer una lectura pormenorizada y detenida. Se pueden subrayar los términos más importantes, tomar nota de las ideas que se nos vengan a la cabeza tanto de las directamente relacionadas con el texto como de las que se refieren a datos generales del autor.

Una vez que tenemos una comprensión terminológica del texto se trata de localizar cuál es el asunto del que trata. Después de interpretar, entender y asimilar el texto debemos empezar a elaborar el comentario de texto. Durante la redacción del comentario hay que colocar toda la información que hemos preparado en el apartado anterior, distribuyéndola según se nos pida.

Hay que ceñirse a las preguntas y situar la información donde corresponda y procurando no repetir lo mismo en cada respuesta. El error más frecuente es el desorden con el que se desarrolla la exposición.

Para evitarlo lo mejor es antes de comenzar a escribir hacer un guión de todo lo que hemos anotado cuando leíamos el texto. Para ello podemos seguir los siguientes pasos:

  • Se pueden enumerar o clasificar los conceptos teóricos más característicos del autor.
  • Se puede comentar por separado cada uno de esos términos en el contexto de la doctrina del autor y la vez mostrar las dificultades de interpretación.

Contextualización del texto en la obra del autor

Conviene empezar la pregunta de relación (en la que hay que relacionar el texto con el pensamiento del autor), si se sabe.

Comentario crítico. Se debería enriquecer el comentario:

  • Plantear las dificultades de interpretación con objeto de descubrir incoherencias o contradicciones con otras obras, etc.
  • Discutir el contenido del texto suponiendo alternativas opuestas.

Comparar con otros autores o temas. Es imprescindible citar en ensayos universitarios. Y al final siempre, siempre hay que añadir webgrafía, bibliografía o referencias a otras obras y autores.

El discurso periodístico y el discurso histórico. Diferencias y similitudes.

El papel de la “Fiction” en el discurso periodístico

El discurso periodístico se encontraría, dentro de una tipología de los discursos, entre el histórico y la “fiction”. La construcción del acontecimiento es la configuración discursiva. El discurso periodístico, hoy es predominante en la historia del presente. Un ejemplo de los procedimientos de estrategias discursivas en todos ellos lo ofrece el caso de “Wikileaks”. 

La historia es la hija del relato. La palabra “historia” se define como narración histórica, como los hechos y los acontecimientos. La unión de ambas acepciones es más que una casualidad externa. La narración histórica aparece simultáneamente con los hechos y acontecimientos. 

El discurso periodístico y el discurso histórico tienen una directa relación con los regímenes de verdad, de veracidad, o más precisamente, con la veridicción, decir verdad, contar lo que realmente ha sucedido, contar que lo que ha sucedido es verdad porque se ha visto, que quien lo ha visto sabe, y lo que sabe lo dice, diciendo la verdad. Son estas las primeras características del discurso histórico, que se diferenciaría del texto de ficción y que conformarían las marcas de historicidad. 

Todo enunciado (discurso) es producido por una enunciación. Benveniste habla de dos sistemas diferentes de enunciación: el de la historia y el del discurso. La enunciación histórica señala a la lengua escrita que caracteriza a la narración de los acontecimientos pasados. 

Para Benveniste los términos “narración”, “acontecimiento”, “pasado”, deben estar subrayados, pues, desde el momento que son registrados y enunciados en una expresión temporal histórica, se encuentran caracterizados como pasados. 

Beneviste, más tarde definirá narración histórica como aquel género de enunciación que excluye toda forma lingüística “autobiográfica”. El historiador no dirá jamás yo, ni tú, ni aquí, ni ahora, puesto que no tomará jamás prestado el aparato formal del discurso. En la narración histórica, podremos por tanto encontrar solo la forma de tercera persona”, que, para Benveniste, más que tercera persona, se trata de la “no-persona”. En el campo de la expresión temporal, la enunciación histórica comporta tres tiempos: el aoristo, el imperfecto y el pluscuamperfecto. 

Los acontecimientos son enunciados como si fueran producidos en su aparecer en el horizonte de la historia. Ninguno habla, los acontecimientos parecen contarse ellos mismos. El tiempo fundamental es el aoristo, que es el tiempo del acontecimiento fuera de la persona de un narrador”. En cambio, los tres tiempos fundamentales del discurso, son el presente, el futuro y el perfecto, y hace uso libremente de todas las formas personales del verbo, tanto yo/tú, como él

Mostrar las cosas tal y como sucedieron, máxima expresión de la objetividad, enfatizar la renuncia a cualquier manifestación de la subjetividad, lo que continúa siendo anhelo y consigna de la actual profesión de periodista, y, por tanto, uno de los supuestos rasgos distintivos del discurso periodístico, es propio también, del discurso histórico. 

Una coincidencia extraordinaria de la narración histórica, es que es un relato construido sobre la base de negar todos aquellos deícticos, yo, tú, aquíy ahora, que caracterizan a todo discurso. El discurso periodístico, como el discurso histórico, como el discurso de ficción, no se define a priori, por los contenidos que trasmiten o contienen. 

Para la Semiótica de la Cultura, según nos enseña Lotman, ciertos textos culturales fueron recibidos como religiosos en la Edad Media y fueron considerados verdaderos, mientras siglos más tarde son leídos como literarios, es decir, como fiction. El criterio de verosimilitud es aplicableno solo a los discursos literarios sino a todo discurso narrativo.

Para relacionar de forma más directa el discurso periodístico y el histórico, hay que tener en cuenta el papel que juega el acontecimiento. El acontecimiento está privado de relación con la experiencia de un sujeto específico. Es un concepto vacío. Es siempre puntual e individualizado.

En la ficción no se trata de que a los acontecimientos reales se les de aspecto de hechos imaginarios o a que a los acontecimientos imaginarios se les presente con realismo, sino que más bien, se deja en suspenso entre lo real y lo imaginario. El acontecimiento en el discurso periodístico. se constituye, en la unión entre una causalidad aleatoria y una coincidencia ordenada. 

El recorrido que va de imprevisto a extraño, de extraño a normal, y de normal a previsto, podemos entender que, en poco tiempo, cuando se percibe una imagen (por ejemplo, el atentado de las Torres Gemelas) como déjàvu y se pasa luego a un hecho real e histórico en sus consecuencias, se pueda pasar de algo imprevisto a algo previsto. Si nos fijamos en algún acontecimiento especialmente significativo, se coloca su momento en la intersección de pasado y futuro.

Visto así, el acontecimiento es una configuración narrativa, o aún mejor, discursiva. Los acontecimientos transcurren en el tiempo, pero la descripción de los mismos, registrada en una hoja de papel, tienen un carácter espacial. La representación de acontecimientos suele coincidir con una narración, y han surgido mutaciones en la tipología de los discursos, que han permitido concebir el presente de las que se ha hecho cargo el periodismo, que ha hecho concebir la pareja acontecimiento/estructura.

Conceptos como verdad, realidad o representación de la realidad, siguen constituyendo las grandes isotopías de los discursos periodísticos, históricos y de ficción, 

La enunciación y su relación con el discurso. Su papel en la construcción de la subjetividad

Aspectualidad verbal: el tiempo del verbo nos permite saber el momento de la acción

La enunciación es el acto individual de utilización de la lengua, es su existencia misma la que hace posible todo discurso. Es el acto por el cual un sujeto se apropia de la lengua para convertirla en discurso.

El discurso es la enunciación que supone un locutor y un receptor en la que el primero tiene la intención de influir sobre el segundo. Es la lengua sumida por el que habla y la condición de intersubjetividad que sólo es posible en la comunicación lingüística. 

El hombre se constituye como sujeto en y por el lenguaje, porque el solo lenguaje funda en su realidad, que es la del ser, el concepto de “ego”. 

La “subjetividad” es la capacidad del locutor de plantearse como “sujeto”. Se define como la unidad psíquica que trasciende de la totalidad de las experiencias vividas que reúne, y que asegura la permanencia de la conciencia. Es “ego” quien dice “ego”. Encontramos aquí el fundamento de la “subjetividad”, que se determina por el estatuto lingüístico de la “persona”.

La condición de diálogo es la constitutiva de la persona, pues implica en reciprocidad que me torne tú en la alocución de aquel que por su lado se designa por yo. 

El lenguaje no sería posible si cada locutor no se pusiera a sí mismo como sujeto y no se remitiera a sí mismo como yo en su discurso. En virtud de ello, “yo” plantea otra persona, la que, exterior y todo a “mí”, se vuelve mi eco al que digo tú y que me dice tú. La condición fundamental en el lenguaje es la polaridad de las personas. Esta polaridad no significa igualdad ni simetría: “ego” tiene siempre una posición de trascendencia con respecto a tú; no obstante, ninguno los dos términos es concebible sin el otro; son complementarios, pero según una oposición “interior/exterior”, y al mismo tiempo son reversibles. 

“Yo” y “tú” son formas lingüísticas que indican “persona”. Entre los signos de una lengua, del tipo, época o región que sea, siempre están los “pronombres personales”. Una lengua sin expresión de la persona no se concibe. Estos pronombres se distinguen de todas designaciones que la lengua articula porque no remiten ni a un concepto ni a un individuo.

El “yo” no se refiere a un individuo particular. “Yo” se refiere al acto de discurso individual en que es pronunciado, y cuyo locutor designa. El lenguaje está organizado de tal forma que permite a cada locutor apropiarse la lengua entera, designándose como yo.

De estos pronombres dependen a su vez otras clases de pronombres, demostrativos, adverbios, adjetivos, que organizan las relaciones espaciales y temporales en torno al “sujeto” tomado como punto de referencia: “aquí, y ahora”, y sus numerosas correlaciones. Tienen por rasgo común definirse solamente bajo la dependencia del “yo” que en aquella se enuncia. 

En todas las lenguas, se aprecia cierta organización lingüística de la noción de tiempo. De una u otra manera, una lengua distingue siempre “tiempos”; sea un pasado y un futuro, siempre están separados por un presente. Este “presente” a su vez tiene la coincidencia del acontecimiento descrito con la instancia de discurso que lo describe. Cuando se emplea el presente de un verbo en las tres personas, parecería que la diferencia de persona no acarrease ningún cambio de sentido en la forma verbal conjugada.

Entre yo como, tú comes, él come, hay en común que la forma verbal presenta una descripción de una acción, atribuida respectivamente a “yo”, a “tú”, a “él”. Esto supone la ordenación formal en el paradigma de la conjugación. Los verbos de operación: suponer, presumir, concluir… puestos en la primera persona, no se conducen como lo hacen verbos como razonar o reflexionar. Las formas yo razono, yo reflexiono, me describen razonando, reflexionando. Otra cosa es yo supongo, yo presumo, yo concluyo, pues diciendo yo concluyo (que . . .), no me describo ocupado concluyendo. Esta relación lógica se instaura en un verbo personal.

Todos los verbos citados van seguidos de que y una proposición: ésta es el verdadero enunciado, no la forma verbal personal que la gobierna.

Es difícil imaginar estos verbos en la segunda persona. En las condiciones sociales en que la lengua se ejerce, los actos denotados por estos verbos son considerados compelentes. La diferencia entre la enunciación “subjetiva” y la enunciación “no subjetiva” aparece por la naturaleza de la oposición entre las “personas” del verbo.

Hay que tener presente que la tercera persona es la forma del paradigma verbal que no remite a una persona, por estar referida a un objeto situado fuera de la alocución. 

La enunciación yo juro es el acto mismo que me compromete, no la descripción del acto que cumplo. Diciendo prometo, garantizo, prometo y garantizo efectivamente. Las consecuencias de mi juramento, de mi promesa, arrancan de la instancia de discurso que contiene juro o prometo. La enunciación se identifica con el acto mismo. Mas esta condición no es dada en el sentido del verbo; es la subjetividad del discurso la que la hace posible. Se verá la diferencia remplazando yo juro por él jura.

En tanto que yo juro es un compromiso, él jura no es más que una descripción. En condiciones propias a estas expresiones, el mismo verbo, según sea asumido por un “sujeto” o puesto fuera de la “persona”, adquiere valor diferente.  

La función de una descripción detallada en un relato. ¿Qué es la ilusión referncial?

El efecto de la realidad en la comunicación periodística

Autores como Flaubert o Michelet, al describir ciertas situaciones o espacios, están anotando observaciones que el análisis estructural, ocupado en separar y sistematizar las grandes articulaciones del relato, por lo general, deja a un lado, bien porque elimina del inventario todos los detalles «superfluos» (en relación con la estructura), bien porque trata estos mismos detalles como «rellenos» (catálisis), provistos de un valor funcional indirecto, en la medida en que, al sumarse, constituyen algún indicio de carácter o de atmósfera, y, de esta manera, pueden ser finalmente recuperados por la estructura. 

Para que el análisis sea exhaustivo, debe toparse con anotaciones que no permiten justificar ninguna función: estas anotaciones parecen proceder de una especie de lujo de la narración, hasta el punto de dispensar detalles «inútiles» y elevar, en determinados puntos, el coste de la información narrativa. Incluso cuando no son numerosos parecen, inevitables, pues todo relato, al menos occidental de tipo común, contiene algunos. 

La anotación insignificante tiene relación con la descripción. La estructura general del relato aparece como predictiva, esquematizando hasta el extremo, y sin tener en cuenta los numerosos rodeos que el relato impone a este esquema. En cada articulación del sintagma narrativo, alguien dice al héroe: si actúas de tal manera, esto es lo que vas a conseguir.

Muy diferente es el caso de la descripción, pues al ser «analógica», su estructura es puramente aditiva y no contiene esa trayectoria de opciones. La descripción aparece como una especie de «carácter propio» de los lenguajes llamados superiores, porque no está justificada por ninguna finalidad de acción o de comunicación. La singularidad de la descripción en el tejido narrativo, designa una cuestión de máxima importancia para el análisis estructural de los relatos. 

La cultura occidental, en una de sus más importantes corrientes, la retórica, nunca ha dejado a la descripción al margen del sentido y hasta la ha provisto de una finalidad perfectamente reconocida por la institución literaria, la “belleza”. La descripción, durante mucho tiempo, ha tenido una función estética. La Antigüedad, añadió a los dos géneros expresamente funcionales del discurso, el judicial y el político, un tercer género, el epidíctico, dedicado a provocar la admiración del auditorio: elogio de un héroe o necrológica.

En la neorretórica alejandrina hubo una pasión por la ekfrasis, que tenía por objeto la descripción de lugares, tiempos, personas u obras de arte. En esta época, la descripción no estaba sometida a ningún realismo; poco importaba su verdad. 

Sin embargo, la finalidad estética de la descripción flaubertíana está completamente mezclada con imperativos «realistas. Las exigencias estéticas están penetradas de exigencias referenciales. Esta mezcla de exigencias, si no estuviera sometida a una opción estética o retórica, toda «vista» sería inagotable para el discurso. 

La «realidad» se convierte en la referencia esencial en el relato histórico, que da cuenta de lo que ha pasado realmente. La historia es el modelo de esos relatos que admiten el relleno de los detalles superfluos entre sus funciones.

Semióticamente, el «detalle concreto» está constituido por la colusión directa de un referente y un significante; el significado está expulsado del signo y, con él, la posibilidad de desarrollar una forma del significado, es decir, la misma estructura narrativa (la literatura realista es ciertamente narrativa, porque el realismo en ella es solamente parcelario, errático, está confinado en los «detalles», y el relato más realista que podamos imaginar se desarrolla de acuerdo con vías irrealistas). Esto es lo que se podría llamar la ilusión referencial.

La verdad de esta ilusión es que eliminado de la enunciación realista a título de significado de denotación, lo «real» retoma a título de significado de connotación; pues en el mismo momento en que esos detalles se supone que denotan directamente lo real, no hacen otra cosa que significarlo.

La misma carencia de significado en provecho del simple referente se convierte en el significante mismo del realismo: se produce un efecto de realidad, base de esa verosimilitud inconfesada que forma la estética de todas las obras más comunes de la modernidad.