¿Por qué Einstein, Leonardo Da Vinci y muchas más grandes mentes lo recomiendan?

¿Alguna vez te has preguntado por qué las mentes más destacadas de la historia, incluyendo a Isaac Newton, Abraham Lincoln, Andy Warhol, Winston Churchill, Benjamin Franklin, Ernest Hemingway, George Bernard Shaw y Maya Angelou pasaron una gran parte de su preciado tiempo escribiendo cosas que nunca serían vistas por otras personas -o eso pensaron en ese momento-? 

Jim Rohn dijo, “Si estás seriamente comprometido en convertirte en alguien próspero, poderoso, sofisticado, saludable, influyente, culto y único, lleve un diario. No confíe en su memoria. Cuando escuches algo valioso, escríbelo inmediatamente. Cuando se te ocurra algo importante, escríbelo detalladamente”. 

Muchos pioneros, escritores, creativos y pensadores de nuestra generación llevan un diario -para muchos, es una necesidad creativa, para algunos un lugar para la exploración, y para otros una forma de arte en sí mismo- 

Pero no necesitas ser un creativo, científico o un pionero para que llevar a cabo esta práctica merezca la pena. Escribir un diario te ayuda a priorizar, a pensar con claridad y a conseguir tus objetivos más importantes, aun estando ocupado debido a trabajo urgente. Pensar en escribir tiene la cualidad mágica de esclarecer tus pensamientos. 

El diario de viajes por Estados Unidos de Albert Einstein recoge sus experiencias en el extranjero desde noviembre de 1930 hasta junio de 1931.

Tim Ferriss, sobre el diario, explica que, “Yo lo uso como una herramienta para aclarar mis pensamientos y objetivo, tanto como Kevin Kelly -uno de mis humanos favoritos- hace. El papel es como una fotografía de una habitación oscura para mi mente”. 

¡Utiliza de nuevo el bolígrafo! La escritura reflexiva también es útil para mejorar la toma de decisiones y el pensamiento crítico en un gran número de profesiones clínicas.

Michael Hyatt dice, “Lo que nos pasa no tiene tanta importancia como el significado que le asignamos. Escribir un diario nos ayuda a ordenar esto”. 

Un diario te proporciona un registro ordenado del proceso que has hecho hacia tus propósitos y objetivos, y te mantiene motivado en el largo camino que cuesta conseguirlos.  

Charles Darwin llevó numerosos cuadernos para recoger sus descubrimientos y pensamientos de todo desde su primer esbozo de un árbol de la evolución hasta los libros importantes que tenía que leer.

“Como parte de tu estallido creativo mañanero, utiliza tu diario para revisar y perfeccionar tu lista de cosas  por hacer diarias. Revisa y perfecciona tu visión de la vida y tus objetivos más grandes”, dice Benjamin Hardy. 

Numerosos estudios -de rigurosa variedad científica- han demostrado que la escritura personan puede ayudar a las personas a lidiar mejor con acontecimientos estresantes, a aliviar la ansiedad, y a estimular la actividad de las células inmunes. 

Judy Willis, una neuróloga y formada profesora explica, “La práctica de escribir puede mejorar el aprendizaje del cerebro, el procesamiento, retención y recuperación de información… Esto fomenta el foco de atención del cerebro, mejora la memoria a largo plazo, alumbra los patrones y modelos, le proporciona tiempo al cerebro para la reflexión, y cuando está bien guiado, es una fuente de desarrollo conceptual, y así como estimula la cognición del cerebro”. 

Lo que escribes, lo controlas. No tienes que pasarte toda la mañana escribiendo. La única regla es escribir constantemente. Ser consecuente para dar lo máximo. 

A lo largo de su vida, el inventor Thomas Edison anotó ideas y pensamientos en diarios personales.

Una aproximación óptima para empezar a escribir a diario

  • Empieza cada mañana identificando tareas y objetivos para ese mismo día. 
  • Escribe solo una lista sencilla -dos o tres puntos-, para hacer más fácil empezar y progresar. Puedes agrupar cosas personales y laborales al mismo tiempo. 
  • Redacta anotaciones sencillas y breves, harás más fácil escribir a diario sin excusas. 
  • Al final de cada día, comprueba qué has cumplido, qué has aprendido, qué te gustaría continuar mañana, y a que te gustaría dedicar tu tiempo próximamente. 
  • Empieza con algo pequeño. Haz pequeños compromisos cada día para empezar. 
  • No hagas grandes promesas. Pruébalo treinta días. Vuelve atrás y revisa qué has aprendido y el progreso que has logrado. Entonces, podrás decidir si quieres continuar escribiendo a diario. 
  • Dedica de cinco a diez minutos de tiempo ininterrumpido para escribir a diario. Lo ideal sería dedicar el mismo tiempo todos los días. 
  • Lo que escribes, dibujas o esbozas depende completamente de ti. Simplemente siéntate y escribe. 

Alrededor de siete mil páginas de los dibujos, ideas e inspiraciones naturales de Leonardo Da Vinci se han conservado.

Haz mapas mentales, crea una lista de objetivos, subraya tus visiones, garabatea, dibuja, esboza, haz una lista de agradecimientos, establece objetivos a corto y largo plazo, apunta todo aquello sobre lo que tienes curiosidad, escribe sobre los proyectos que te apasionan, crea una entrada diaria sobre tus necesidades, reflexiona sobre tus logros… Simplemente quédate con todas las ideas en el papel, y presiónate a ti mismo para ver si hay más en el fondo de tu cabeza. Vuelve después a lo que has escrito para ver si algo más sale de ti. 

Como parte de tus sesiones de escritura diaria mañanera o de las sesiones post trabajo, asegúrate de  escribir sobre todo aquello de lo que estás agradecido. Está científicamente probado que escribir a diario cosas relativas al agradecimiento facilita superar o vencer retos psicológicos severos. Esto cambiará por completo la orientación de tu vida. Pasarás de la escasez a la abundancia. 

“Escribir en un diario cada día, con un proceso estructurado y estratégico, te permite directamente enfocarte en lo que has logrado, en lo que estás agradecido, y en lo que te comprometes a hacer mañana. De este modo, disfrutaras más profundamente de cada día, te sentirás bien sobre cualquier progreso que consigas -por pequeño que sea-, y lograrás un nivel de claridad más agudo, el cual acelerará tus resultados”, dice Hal Erold. 

De acuerdo al Doctor James Pennebaker, un experto en el campo de la escritura expresiva, para obtener mejores resultados cuando escribes un diario es recomendable: 

  • Olvidar la gramática y el deletreo cuando escribes. 
  • Ser honesto y auténtico -escribir como si nadie más fuera a leerlo-. 
  • Escribir a mano para memorizar más fácilmente. 
  • Adoptar una escritura cursiva para extraer tus pensamientos más rápidamente. 

El simple hecho de escribir a diario no estimula tu productividad. Pero cuando combinas la acción con la reflexión, realizarás acciones más elaboradas con el paso del tiempo. Escribir a diario no es un hábito común, es un hábito angular. Los hábitos angulares afectan en como trabajas, comes, juegas, vives, gastas y comunicas. 

Como Charles Duhigg, autor de El poder de los hábitos dice, “Los hábitos incentivan el cambio creando estructuras que ayudan a otros hábitos a florecer”.

Un cambio menor en un aspecto de tu vida puede desencadenar otros muchos cambios positivos. Escribir a diario es una vía práctica y accesible para mantenerte conectado con tu yo interior, tu cuerpo, tus sueños y tus propósitos en la vida. 

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