¿Es sexista la seguridad al volante?

En 2019 la mayoría de los fabricantes de automóviles siguen basando sus pruebas de choque exclusivamente en maniquíes masculinos. La Iniciativa E.V.A. de Volvo persigue la fabricación de vehículos adaptados a toda clase de diversidad corporal.

¿Qué le ocurre al cuerpo humano durante una colisión? El centro de seguridad de Volvo Cars lleva desde los años 70 ocupado en recopilar datos para comprenderlo. Lamentablemente, en el proceso, se ha dado cuenta de una realidad que la industria del automóvil no suele tener en cuenta en las pruebas de choque: hombres y mujeres no poseen anatomías equivalentes.

Pese a esta evidencia, en pleno 2019 la mayoría de los fabricantes de automóviles siguen creando vehículos que se basan exclusivamente en los datos obtenidos en ensayos de colisión realizados con maniquíes masculinos. Como consecuencia, las mujeres pueden tener más riesgo de accidentes y lesiones de diversa índole al volante.

Con el objetivo de fabricar coches más seguros para todos, independientemente de su sexo y constitución, la Iniciativa E.V.A. (Equal Vehicles for All) de Volvo Cars ha estudiado más de 43.000 vehículos en accidentes reales, que han involucrado a más de 72.000 personas. El resultado es un compendio de más de 100 trabajos de investigación, al alcance de cualquiera. Pero, ¿tan acusadas son las diferencias anatómicas, por ejemplo, entre hombres y mujeres? ¿Hasta qué punto es necesaria esta revisión en la fabricación de vehículos para minimizarlos riesgos?

Puede parecer que, a nivel de dispositivos de seguridad, las diferencias anatómicas entre hombres y mujeres sean insignificantes. Pero no es así. Por ejemplo, como consecuencia de una diferencia en fuerza corporal, las mujeres tienen más riesgo de sufrir latigazos cervicales. Ocurre lo mismo con las lesiones de tórax.

Anatómicamente hablando, las mujeres presentan con mayor frecuencia una menor fuerza muscular (menos estructura muscular). La estructura esquelética también es clave para resistir impactos. Los hombres suelen sostener mayor envergadura en los hombros; y las mujeres tienden a sostener su peso en las caderas. Además, las mujeres suelen presentar, en promedio, menor estatura que los hombres.

El asiento, clave para prevenir los latigazos cervicales

Uno de los estudios de Volvo Cars se centró en evaluar la efectividad de diferentes tipos de asientos ante una variedad de lesiones. Tomó como referencia la mitad de las veces el maniquí de choque BioRID, fabricado según la anatomía de un hombre de tamaño medio; y, la otra mitad, se utilizó un nuevo dispositivo de carga para representar a una pasajera femenina.

Los resultados mostraron que los asientos que presentaron un mal desempeño al usar un BioRID masculino mostraron un rendimiento mucho mayor bajo la carga que representaba la fisionomía femenina, y viceversa.

Es decir, el vehículo presenta una cinemática completamente diferente asociada cuando lleva una carga más baja (las mujeres suelen presentar un peso menor). Igualmente, el resultado por lesión difiere.

Gráfica Seguridad Automóvil

En la gráfica, podemos ver la puntuación que se le dio a los diferentes asientos (A, B, C y D) tomando como referencia el maniquí BioRID masculino.

La evaluación de la prueba estuvo sujeta a los criterios europeos de seguridad del automóvil (Euro ‐ NCAP).

La musculatura interviene en la respuesta de la columna ante impactos

Cuando un cuerpo humano sufre un impacto, inmediatamente su musculatura se activa. En otro estudio realizado por Volvo Cars se implementó por primera vez el elemento de la muscula activa durante diferentes modelos de prueba de lesiones, y se observó que la fuerza muscular es clave para determinar la respuesta de la columna durante un choque trasero, lateral y frontal.

Vehículos para todos

Estos son algunos de los ejemplos presentados por Volvo de entre los más de 100 estudios publicados evaluando diferentes aspectos de la seguridad en el automóvil. Muchos de ellos hacen referencia a la necesidad de contemplar más modelos femeninos (pero también de niños, ancianos, y otro tipo de diversidad fisiológica) en las pruebas de choque.

Entre otras iniciativas, Volvo ha fabricado su propio maniquí femenino embarazado del mundo: se trata de un modelo informático que hace posible estudiar cómo se mueve el ocupante y cómo el cinturón de seguridad y la bolsa de aire afectan a la mujer y al feto, además de otros datos.

Las conclusiones de Volvo Cars inciden en que es imprescindible incluir la diversidad de cuerpos en las pruebas de seguridad de automóviles, como parte de los retos que deberá asumir la industria en el futuro.

Los estudios de la Iniciativa E.V.A. están al alcance de toda la industria, con el objetivo de fabricar coches más seguros, y adaptables a la diversidad de sus ocupantes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s