¿Cómo afectan las redes sociales a nuestra personalidad?

La personalidad es resultado de dos tipos de factores: filogenéticos y ontogenéticos. La personalidad se va gestando a medida que nos vamos relacionando con los demás. Entre los factores filogenéticos aparece el patrimonio o la votación orgánica con la que venimos a este mundo. Por otro lado, los factores ontogenéticos son los que la vida, el medio, el entorno, los que el devenir hace con él. Es decir, que emerge a medida que ese ser humano a aparecido en el mundo, se va relacionando con los demás y va absorbiendo unas pautas culturales cristalizadas.

Vivimos en un mundo en el que las redes sociales forman parte de nuestro día a día a edades cada vez más tempranas. Los jóvenes nacidos después del año dos mil han crecido en la sociedad de la información, en un mundo en el que la tecnología forma parte de sus vidas desde el principio y crecen con ellas.

Así pues, las redes sociales son una gran influencia en la vida de los jóvenes ya que pasan la mayor parte de su tiempo conectados y, en definitiva, forman parte de la personalidad del individuo, y le afecta en mucho sentidos.

Las redes son formas de interacción social, definida como un intercambio dinámico entre personas, grupos e instituciones en contextos de complejidad. Un sistema abierto y en construcción permanente que involucra a conjuntos que se identifican en las mismas necesidades y problemáticas y que se organizan para potenciar sus recursos.

Tener una red social o crearla empieza por encontrar ahí a otras personas con quienes compartir los mismos intereses, preocupaciones o necesidades y conseguir unos objetivos comunes; se trata de una acción de cooperación, se podría decir.

Desde la aparición de las redes sociales se han llevado a cabo muchos estudios sobre cómo afectan a nuestro comportamiento y autoestima. Su uso se ha asociado a cosas tan negativas como la infelicidad, mayor estrés, menos autocontrol o incluso al sentimiento de soledad. Pero sin embargo, en otros estudios se dice que mejoran nuestro autoestima y hacen que nos sintamos más integrados en el grupo social.

Lo que más critica el comportamiento del individuo en las redes sociales es que las personas no se muestran tal y como son, debido a que nos creamos un perfil dentro de ellas que puede corresponderse con nuestra realidad o no. Esto hace que no tengamos un filtro y publiquemos todo tipo de cosas.

La generación X es mucho más precavida en el uso de las redes sociales ya que siguen prefiriendo comunicarse cara a cara, es decir, que este colectivo sí tiene un filtro y miran mucho qué comparten, con quién y por qué. Por lo tanto, tienen mayor control sobre su privacidad que los jóvenes, llamados “millenials”.

Dejando a un lado las diferencias generacionales que existen dentro del mundo de las redes, los patrones sociales por los que nos relacionamos siguen siendo los mismos. Francesc Nuñez, doctor en sociología y profesor de la Universitat Oberta de Catalunya, afirma que “las comunidades virtuales están compuestas, desde hace tiempo (anterior a las redes sociales), entre personas de afinidades similares”. Es decir, que en las redes y fuera de ellas nos movemos en círculos y lugares donde hay personas que comparten nuestros mismos o parecidos intereses.

La tecnología forma parte de nuestro mundo así que la interacción con ella nos afecta y modifica nuestro ser, como hemos podido comprobar en el epígrafe anterior. Esta modificación no tiene por qué ser negativa, tampoco positiva, simplemente es algo a lo que debemos hacerle frente. Evitar esto puede dificultar nuestra adaptación personal.

Hay personas con una alta dependencia a las redes sociales y muchos expertos lo consideran un problema ya que lo que ocurre en ellas influye en su autoestima. Nuestro estado de ánimo está, en parte, relacionado con la necesidad del ser humano de sentirse parte de algo, de una comunidad. El exceso de utilización de las redes sociales por parte de niños y adolescentes puede tener consecuencias en el rendimiento escolar ya que conlleva a un descenso en las calificaciones de los mismos. Además, produce un empeoramiento de la salud en general y favorece la presencia de síntomas de problemas de salud mental en un futuro.

Con el auge de las redes sociales nace el concepto de “E-personality”, o también llamada personalidad virtual, de la mano del psiquiatra Elias Aboujaoude. Define este concepto como “la imagen que te gustaría tener en el mundo virtual, nuestra identidad”. Esta personalidad virtual se manifiesta en cada e-mail que enviamos, cuando compramos algo por internet, cuando recibimos un like,…

El discurso periodístico y el discurso histórico. Diferencias y similitudes.

El papel de la “Fiction” en el discurso periodístico

El discurso periodístico se encontraría, dentro de una tipología de los discursos, entre el histórico y la “fiction”. La construcción del acontecimiento es la configuración discursiva. El discurso periodístico, hoy es predominante en la historia del presente. Un ejemplo de los procedimientos de estrategias discursivas en todos ellos lo ofrece el caso de “Wikileaks”. 

La historia es la hija del relato. La palabra “historia” se define como narración histórica, como los hechos y los acontecimientos. La unión de ambas acepciones es más que una casualidad externa. La narración histórica aparece simultáneamente con los hechos y acontecimientos. 

El discurso periodístico y el discurso histórico tienen una directa relación con los regímenes de verdad, de veracidad, o más precisamente, con la veridicción, decir verdad, contar lo que realmente ha sucedido, contar que lo que ha sucedido es verdad porque se ha visto, que quien lo ha visto sabe, y lo que sabe lo dice, diciendo la verdad. Son estas las primeras características del discurso histórico, que se diferenciaría del texto de ficción y que conformarían las marcas de historicidad. 

Todo enunciado (discurso) es producido por una enunciación. Benveniste habla de dos sistemas diferentes de enunciación: el de la historia y el del discurso. La enunciación histórica señala a la lengua escrita que caracteriza a la narración de los acontecimientos pasados. 

Para Benveniste los términos “narración”, “acontecimiento”, “pasado”, deben estar subrayados, pues, desde el momento que son registrados y enunciados en una expresión temporal histórica, se encuentran caracterizados como pasados. 

Beneviste, más tarde definirá narración histórica como aquel género de enunciación que excluye toda forma lingüística “autobiográfica”. El historiador no dirá jamás yo, ni tú, ni aquí, ni ahora, puesto que no tomará jamás prestado el aparato formal del discurso. En la narración histórica, podremos por tanto encontrar solo la forma de tercera persona”, que, para Benveniste, más que tercera persona, se trata de la “no-persona”. En el campo de la expresión temporal, la enunciación histórica comporta tres tiempos: el aoristo, el imperfecto y el pluscuamperfecto. 

Los acontecimientos son enunciados como si fueran producidos en su aparecer en el horizonte de la historia. Ninguno habla, los acontecimientos parecen contarse ellos mismos. El tiempo fundamental es el aoristo, que es el tiempo del acontecimiento fuera de la persona de un narrador”. En cambio, los tres tiempos fundamentales del discurso, son el presente, el futuro y el perfecto, y hace uso libremente de todas las formas personales del verbo, tanto yo/tú, como él

Mostrar las cosas tal y como sucedieron, máxima expresión de la objetividad, enfatizar la renuncia a cualquier manifestación de la subjetividad, lo que continúa siendo anhelo y consigna de la actual profesión de periodista, y, por tanto, uno de los supuestos rasgos distintivos del discurso periodístico, es propio también, del discurso histórico. 

Una coincidencia extraordinaria de la narración histórica, es que es un relato construido sobre la base de negar todos aquellos deícticos, yo, tú, aquíy ahora, que caracterizan a todo discurso. El discurso periodístico, como el discurso histórico, como el discurso de ficción, no se define a priori, por los contenidos que trasmiten o contienen. 

Para la Semiótica de la Cultura, según nos enseña Lotman, ciertos textos culturales fueron recibidos como religiosos en la Edad Media y fueron considerados verdaderos, mientras siglos más tarde son leídos como literarios, es decir, como fiction. El criterio de verosimilitud es aplicableno solo a los discursos literarios sino a todo discurso narrativo.

Para relacionar de forma más directa el discurso periodístico y el histórico, hay que tener en cuenta el papel que juega el acontecimiento. El acontecimiento está privado de relación con la experiencia de un sujeto específico. Es un concepto vacío. Es siempre puntual e individualizado.

En la ficción no se trata de que a los acontecimientos reales se les de aspecto de hechos imaginarios o a que a los acontecimientos imaginarios se les presente con realismo, sino que más bien, se deja en suspenso entre lo real y lo imaginario. El acontecimiento en el discurso periodístico. se constituye, en la unión entre una causalidad aleatoria y una coincidencia ordenada. 

El recorrido que va de imprevisto a extraño, de extraño a normal, y de normal a previsto, podemos entender que, en poco tiempo, cuando se percibe una imagen (por ejemplo, el atentado de las Torres Gemelas) como déjàvu y se pasa luego a un hecho real e histórico en sus consecuencias, se pueda pasar de algo imprevisto a algo previsto. Si nos fijamos en algún acontecimiento especialmente significativo, se coloca su momento en la intersección de pasado y futuro.

Visto así, el acontecimiento es una configuración narrativa, o aún mejor, discursiva. Los acontecimientos transcurren en el tiempo, pero la descripción de los mismos, registrada en una hoja de papel, tienen un carácter espacial. La representación de acontecimientos suele coincidir con una narración, y han surgido mutaciones en la tipología de los discursos, que han permitido concebir el presente de las que se ha hecho cargo el periodismo, que ha hecho concebir la pareja acontecimiento/estructura.

Conceptos como verdad, realidad o representación de la realidad, siguen constituyendo las grandes isotopías de los discursos periodísticos, históricos y de ficción, 

La enunciación y su relación con el discurso. Su papel en la construcción de la subjetividad

Aspectualidad verbal: el tiempo del verbo nos permite saber el momento de la acción

La enunciación es el acto individual de utilización de la lengua, es su existencia misma la que hace posible todo discurso. Es el acto por el cual un sujeto se apropia de la lengua para convertirla en discurso.

El discurso es la enunciación que supone un locutor y un receptor en la que el primero tiene la intención de influir sobre el segundo. Es la lengua sumida por el que habla y la condición de intersubjetividad que sólo es posible en la comunicación lingüística. 

El hombre se constituye como sujeto en y por el lenguaje, porque el solo lenguaje funda en su realidad, que es la del ser, el concepto de “ego”. 

La “subjetividad” es la capacidad del locutor de plantearse como “sujeto”. Se define como la unidad psíquica que trasciende de la totalidad de las experiencias vividas que reúne, y que asegura la permanencia de la conciencia. Es “ego” quien dice “ego”. Encontramos aquí el fundamento de la “subjetividad”, que se determina por el estatuto lingüístico de la “persona”.

La condición de diálogo es la constitutiva de la persona, pues implica en reciprocidad que me torne tú en la alocución de aquel que por su lado se designa por yo. 

El lenguaje no sería posible si cada locutor no se pusiera a sí mismo como sujeto y no se remitiera a sí mismo como yo en su discurso. En virtud de ello, “yo” plantea otra persona, la que, exterior y todo a “mí”, se vuelve mi eco al que digo tú y que me dice tú. La condición fundamental en el lenguaje es la polaridad de las personas. Esta polaridad no significa igualdad ni simetría: “ego” tiene siempre una posición de trascendencia con respecto a tú; no obstante, ninguno los dos términos es concebible sin el otro; son complementarios, pero según una oposición “interior/exterior”, y al mismo tiempo son reversibles. 

“Yo” y “tú” son formas lingüísticas que indican “persona”. Entre los signos de una lengua, del tipo, época o región que sea, siempre están los “pronombres personales”. Una lengua sin expresión de la persona no se concibe. Estos pronombres se distinguen de todas designaciones que la lengua articula porque no remiten ni a un concepto ni a un individuo.

El “yo” no se refiere a un individuo particular. “Yo” se refiere al acto de discurso individual en que es pronunciado, y cuyo locutor designa. El lenguaje está organizado de tal forma que permite a cada locutor apropiarse la lengua entera, designándose como yo.

De estos pronombres dependen a su vez otras clases de pronombres, demostrativos, adverbios, adjetivos, que organizan las relaciones espaciales y temporales en torno al “sujeto” tomado como punto de referencia: “aquí, y ahora”, y sus numerosas correlaciones. Tienen por rasgo común definirse solamente bajo la dependencia del “yo” que en aquella se enuncia. 

En todas las lenguas, se aprecia cierta organización lingüística de la noción de tiempo. De una u otra manera, una lengua distingue siempre “tiempos”; sea un pasado y un futuro, siempre están separados por un presente. Este “presente” a su vez tiene la coincidencia del acontecimiento descrito con la instancia de discurso que lo describe. Cuando se emplea el presente de un verbo en las tres personas, parecería que la diferencia de persona no acarrease ningún cambio de sentido en la forma verbal conjugada.

Entre yo como, tú comes, él come, hay en común que la forma verbal presenta una descripción de una acción, atribuida respectivamente a “yo”, a “tú”, a “él”. Esto supone la ordenación formal en el paradigma de la conjugación. Los verbos de operación: suponer, presumir, concluir… puestos en la primera persona, no se conducen como lo hacen verbos como razonar o reflexionar. Las formas yo razono, yo reflexiono, me describen razonando, reflexionando. Otra cosa es yo supongo, yo presumo, yo concluyo, pues diciendo yo concluyo (que . . .), no me describo ocupado concluyendo. Esta relación lógica se instaura en un verbo personal.

Todos los verbos citados van seguidos de que y una proposición: ésta es el verdadero enunciado, no la forma verbal personal que la gobierna.

Es difícil imaginar estos verbos en la segunda persona. En las condiciones sociales en que la lengua se ejerce, los actos denotados por estos verbos son considerados compelentes. La diferencia entre la enunciación “subjetiva” y la enunciación “no subjetiva” aparece por la naturaleza de la oposición entre las “personas” del verbo.

Hay que tener presente que la tercera persona es la forma del paradigma verbal que no remite a una persona, por estar referida a un objeto situado fuera de la alocución. 

La enunciación yo juro es el acto mismo que me compromete, no la descripción del acto que cumplo. Diciendo prometo, garantizo, prometo y garantizo efectivamente. Las consecuencias de mi juramento, de mi promesa, arrancan de la instancia de discurso que contiene juro o prometo. La enunciación se identifica con el acto mismo. Mas esta condición no es dada en el sentido del verbo; es la subjetividad del discurso la que la hace posible. Se verá la diferencia remplazando yo juro por él jura.

En tanto que yo juro es un compromiso, él jura no es más que una descripción. En condiciones propias a estas expresiones, el mismo verbo, según sea asumido por un “sujeto” o puesto fuera de la “persona”, adquiere valor diferente.  

La función de una descripción detallada en un relato. ¿Qué es la ilusión referncial?

El efecto de la realidad en la comunicación periodística

Autores como Flaubert o Michelet, al describir ciertas situaciones o espacios, están anotando observaciones que el análisis estructural, ocupado en separar y sistematizar las grandes articulaciones del relato, por lo general, deja a un lado, bien porque elimina del inventario todos los detalles «superfluos» (en relación con la estructura), bien porque trata estos mismos detalles como «rellenos» (catálisis), provistos de un valor funcional indirecto, en la medida en que, al sumarse, constituyen algún indicio de carácter o de atmósfera, y, de esta manera, pueden ser finalmente recuperados por la estructura. 

Para que el análisis sea exhaustivo, debe toparse con anotaciones que no permiten justificar ninguna función: estas anotaciones parecen proceder de una especie de lujo de la narración, hasta el punto de dispensar detalles «inútiles» y elevar, en determinados puntos, el coste de la información narrativa. Incluso cuando no son numerosos parecen, inevitables, pues todo relato, al menos occidental de tipo común, contiene algunos. 

La anotación insignificante tiene relación con la descripción. La estructura general del relato aparece como predictiva, esquematizando hasta el extremo, y sin tener en cuenta los numerosos rodeos que el relato impone a este esquema. En cada articulación del sintagma narrativo, alguien dice al héroe: si actúas de tal manera, esto es lo que vas a conseguir.

Muy diferente es el caso de la descripción, pues al ser «analógica», su estructura es puramente aditiva y no contiene esa trayectoria de opciones. La descripción aparece como una especie de «carácter propio» de los lenguajes llamados superiores, porque no está justificada por ninguna finalidad de acción o de comunicación. La singularidad de la descripción en el tejido narrativo, designa una cuestión de máxima importancia para el análisis estructural de los relatos. 

La cultura occidental, en una de sus más importantes corrientes, la retórica, nunca ha dejado a la descripción al margen del sentido y hasta la ha provisto de una finalidad perfectamente reconocida por la institución literaria, la “belleza”. La descripción, durante mucho tiempo, ha tenido una función estética. La Antigüedad, añadió a los dos géneros expresamente funcionales del discurso, el judicial y el político, un tercer género, el epidíctico, dedicado a provocar la admiración del auditorio: elogio de un héroe o necrológica.

En la neorretórica alejandrina hubo una pasión por la ekfrasis, que tenía por objeto la descripción de lugares, tiempos, personas u obras de arte. En esta época, la descripción no estaba sometida a ningún realismo; poco importaba su verdad. 

Sin embargo, la finalidad estética de la descripción flaubertíana está completamente mezclada con imperativos «realistas. Las exigencias estéticas están penetradas de exigencias referenciales. Esta mezcla de exigencias, si no estuviera sometida a una opción estética o retórica, toda «vista» sería inagotable para el discurso. 

La «realidad» se convierte en la referencia esencial en el relato histórico, que da cuenta de lo que ha pasado realmente. La historia es el modelo de esos relatos que admiten el relleno de los detalles superfluos entre sus funciones.

Semióticamente, el «detalle concreto» está constituido por la colusión directa de un referente y un significante; el significado está expulsado del signo y, con él, la posibilidad de desarrollar una forma del significado, es decir, la misma estructura narrativa (la literatura realista es ciertamente narrativa, porque el realismo en ella es solamente parcelario, errático, está confinado en los «detalles», y el relato más realista que podamos imaginar se desarrolla de acuerdo con vías irrealistas). Esto es lo que se podría llamar la ilusión referencial.

La verdad de esta ilusión es que eliminado de la enunciación realista a título de significado de denotación, lo «real» retoma a título de significado de connotación; pues en el mismo momento en que esos detalles se supone que denotan directamente lo real, no hacen otra cosa que significarlo.

La misma carencia de significado en provecho del simple referente se convierte en el significante mismo del realismo: se produce un efecto de realidad, base de esa verosimilitud inconfesada que forma la estética de todas las obras más comunes de la modernidad. 

Esquema actancial. Diferencia entre narración y narratividad. Nivel discursivo y nivel narrativo.

  • Las narraciones son un hecho cultural con el que designamos una determinada categoría de textos. Los textos narrativos se oponen a los no-narrativos. La narración es un discurso que relata o describe una serie de hechos o sucesos concatenados entre sí por un principio de necesidad narrativa y atendiendo a una división en tres partes: principio, nudo y desenlace. Según el DLE la narración se define como novela o cuento. Cada cultura clasifica sus narraciones por géneros, atendiendo a criterios arbitrarios de forma. Cada género implica una competencia narrativa, una memoria y un horizonte de expectativas.
  • Por otro lado, la narratividad consiste en aquellas características constantes, esenciales, formales y abstractas que poseen las narraciones, más allá de su forma textual, concreta y material.  No importa si se trata de una novela o de un cómic, etcétera: todas estas formas comparten unas mismas constantes o invariantes narrativas. 

Podemos diferenciar dos niveles fundamentales en toda narración: 

  • El nivel discursivo: se trata del nivel de enunciación.

En el nivel discursivo encontramos una serie de elementos fundamentales para la narración:

Temas: de qué habla la narración (los valores que se establecen en la narración)

Actores: la encarnación perceptible de las funciones. Puede ser figurativo (hombre, mujer, animal, etc.) o no figurativo (el destino, la gloria, etc.)

Espacios: localización espacial donde se inscriben los programas narrativos.

Tiempos: orden temporal y causal de los hechos o sucesos y localización temporal. 

Observador: los “ojos” a través de los que vemos las acciones.

Focalización: las acciones se concentran sobre uno o varios actores. 

  • El nivel narrativo: se trata del nivel del enunciado.

En el nivel narrativo encontramos también estos elementos: 

-Sintaxis fundamental: relaciones posibles entre funciones sintácticas de la narración:

Sujeto-objeto: toda narración implica alguna transformación de estado (todo relato implica una estructura polémica, es decir, donde el sujeto está frente a un anti-sujeto).

Adyuvante-sujeto: el adyuvante aporta al sujeto la ayuda necesaria para la realización del programa narrativo.

Oponente-sujeto: el oponente obstaculiza al sujeto la realización del programa narrativo. 

Destinador-destinatario: el destinador es quién manipula y sanciona la acción del sujeto, ofreciendo así el objeto de valor a un destinatario. 

-Sintaxis narrativa: proceso mismo de la narración, en la que distinguimos cuatro casos distintos:

Manipulación: el destinador persuade y “contrata” con el sujeto la conjunción con un objeto de valor.

Competencia: el sujeto adquiere el saber y el poder necesarios para la realización del programa narrativo.

Performance: el sujeto ejecuta la acción fundamental del programa narrativo para la conjunción con su objeto de valor.

Sanción: el destinador juzga o reconoce la correspondencia entre el programa narrativo realizado y el valor o los valores que debe conllevar.

Esta sintaxis puede reducirse también a tres pruebas distintas:

-Prueba calificante: corresponde a la adquisición de las competencias por parte del sujeto.

-Prueba decisiva: corresponde a la performance.

-Prueba glorificante: corresponde al reconocimiento.

El movimiento de la homosexualidad

La acción política que lleva a cabo el movimiento homosexual es el “Orgullo Gay”, a través del cual, el colectivo reivindica sus derechos. El movimiento homosexual ha luchado siempre contra lo cultural, y poco a poco se ha ido normalizando en ella.

El “Orgullo Gay” conmemora una acción que se celebró en junio de 1969 en un bar de Nueva York. La policía buscó hostigar los lugares de reunión de los homosexuales, y los que estaban presentes se enfrentaron a la policía. 

En occidente, el modo de vida homosexual se consideraba un comportamiento que va en contra la sociedad. Entonces surgió una concienciación entre los homosexuales, que derivó en una lucha por su visibilidad pública y por sus derechos (asociados al matrimonio y a la adopción).

El objetivo jurídico del movimiento es el establecimiento de un patrón de normalización sexual, a través del cambio de la mentalidad heterosexual dominante, que consideraba la homosexualidad como una desviación que se debía combatir como a una enfermedad.

Este movimiento busca la normalización del colectivo a través de estrategias de movilización, que en la modernidad, una de esas estrategias es la práctica del movimiento homosexual a través del desfile del “Orgullo Gay”. Se ha transformado una manifestación en una fiesta. Es una estrategia lúdica que conquista el espacio y medios públicos, a la que todos los colectivos están invitados, buscando que los heterosexuales cambien su mentalidad y dejen de ver la homosexualidad como una aberración.

El colectivo homosexual ofrece una amplia aportación a la investigación antropológica, estrategia que  también utiliza para defender sus derechos.

Los comportamientos sexuales han cambiado mucho y ha habido una gran variedad de ellos. El carnaval estaba prohibido en la España católica pues se consideraba que alteraba las buenas culturas, porque mucha gente se disfrazaba del sexo opuesto. 

La homosexualidad se perseguía en muchas épocas y sociedades, porque se consideraba que era una desviación. Hoy en día se ha logrado que en algunas sociedades se normalice. 

La sociología se interesa por los fenómenos que se salen de las normas patriarcales tradicionales. El orden sexual está en la base del orden social, si cambia el orden sexual cambia el social. 

La norma hetero-patriarcal se está cuestionando debido a movimientos de grandísima innovación social. Los medios de comunicación han sido una herramienta muy exitosa para que estos movimientos sociales consigan alcanzar objetivos políticos. 

A lo largo de la historia, la concepción de la homosexualidad ha cambiado mucho, y se han conseguido logros de forma pacífica. Algunos ejemplos de fenómenos culturales de transgénero son dos tribus que han tenido contacto escaso con el exterior y se dedican a lo mismo, pero aun así son diferentes. Son sociedades que se han organizado internamente de forma muy patriarcal, en las que la única diferencia es que se crean situaciones diferentes de género. En una, se dan situaciones de tercer género y en la otra de transgénero, en las que participan los hombres con respecto a la homosexualidad femenina. 

Estas tribus son:

  • TRIBU ETORO – “LOS GUERREROS DEL SEMEN”

En esta tribu se considera el semen como una sustancia divina que solo se les da a los adultos. El traspaso de semen se produce en un ritual. El traspaso anal u oral era un impulso animal que se puso al servicio de la sociedad. Existe un vinculo tras el traspaso, pues se podían tener relaciones con hombres y mujeres, pero con las mujeres solo se puede tener relaciones en la selva, fuera de la tribu. Esto significa que era una sociedad con menos fecundidad y una cultura que se basaba en la religión, la cual tenía un gran poder de convicción. Esto es un ejemplo de comportamiento sexual muy diferente al nuestro, pero se puede observar que la sexualidad es uno de los pilares fundamentos para la organización social de una comunidad. Por eso la homosexualidad se reivindica, es un movimiento profundamente político.

  • TRIBU MARIND-ANIM – “LA COMUNIDAD HIJRA”

En la segunda tribu, la comunidad Hijra, existe una forma de tercer genero. No hay hombres y mujeres. Genitalmente hablando, los Hijra son hombres que a partir de un determinado momento, sienten una llamada religiosa en la que entran en contacto con comunidades monásticas. Estas comunidades les enseñan que cuando una persona nace hombre, no es ni hombres ni mujer, por lo que tienen que llevar a cabo un conocimiento de la sexualidad. Esto derivará después en la extirpación de los genitales. Los Hijras tenían poder religioso y se les atribuían dotes de adivinación y profecías Hijras. Había una especie de sacerdotes que se vestían como mujeres y las imitaban de manera exagerada. Esto es una de las cosas que los heterosexuales critican de los Hijras. Tuvieron un papel de gran importancia, pero a partir de la colonización británica fueron perseguidos, y como resultado, la comunidad Hijra terminó convirtiéndose en un prostíbulo, aunque hoy en día se están reconociendo sus derechos. 

SADDHIN

Los Saddhin son relatos del siglo XIX de unas comunidades de pastores del Himalaya, donde algunas mujeres llamadas por una cierta invocación “religiosa”, se cortaban el pelo, tomaban armas y se convertían o realizaban las actividades permitidas a los hombres. Esto es un símbolo transcultural de feminidad.

Marketing político en las Campañas Electorales

  1. MARKETING POLÍTICO DE LAS CAMPAÑAS

ESTRATEGIAS DE LAS CAMPAÑAS

Cuando se hace una estrategia de campaña hay que tener en cuenta los posibles riesgos 

CAMPAÑA DE ASCENSO PROGRESIVO: la mejor, la clásica, la más recomendada

  • Intenta dejar el punto más alto para los últimos días
  • Se necesitan grandes presupuestos 
  • La estrategia de los grandes partidos 

RIESGOS: debe haber un plan de riesgos al mismo tiempo que se debe organizar la estrategia 

  • Ignora el impacto inicial: es el principal riesgo. Por dejar poco contenido en los primeros días y dejar todo para el final, va a haber un momento en el que no vamos a tener ese impacto o presencia en el imaginario colectivo que deberíamos tener. 
  • Riesgo significativo en las campañas de reelección: los partidos de la oposición desde el primer momento van a criticar la gestión del partido que esta en el egobierno. Al no concentrar tanto al principio, no podemos dar mucha respuesta a esto y los de la oposición van a avanzar más, y nosotros no vamos a quedar en una posición muy favorable.
  • Riesgo en caso de tener que cambiar de estrategia a mitad de campaña: puede producirse por dos vías: hay que ver a que tipo de campaña cambiar y si esta coincide con la concentración de recursos para los últimos días de campaña. Es decir, los riesgos vienen en la planificación de la utilización de los recursos (es muy difícil recalcular los recursos, por lo que no van a ser utilizados de la mejor manera posible) DOS SEMANAS ES EL primer momento (cuando no se dedica mucho dinero y todo eso). 

Ejemplos: Eduardo Duhalde (1999, Argentina) – Cambio de eslogan: de “la fuerza que hace falta” y “el mejor cambio” a “concentracion ya”. (VÍDEO). Como no le daba los resultados buscados, necesitaba algo mas impactante, y paso a concentración ya (una movilización nacional a gran escala). Los resultados no fueron los esperados.

CAMPAÑA RELÁMPAGO: se caracterizan por la concentración de recursos

  • Contenido e impacto durante un periodo corto, incluso más corto que la duración total de la campaña. Es decir, si la campaña dura dos semanas, la campaña relámpago centraría sus esfuerzos en la primera semana únicamente -o en la segunda-, o incluso en menos tiempo
  • Concentración y repliegue de recursos: hay que concentrarse en este corto periodo, pues al tratarse de poco tiempo se debe aprovechar de la mejor manera posible. No es fácil
  • El acceso a los medios es difícil

Ejemplo: 

-Mario Conde en 2012. ¿Por qué Mario Conde tuvo que hacer una campaña relámpago? Porque no le autorizaron la participaron hasta que estaba la campaña electoral en marcha. Es decir, hasta el último momento. Esto fue debido al registro del partido y demás formalidades no preparadas. 

Ejemplo:

-Podemos hizo una campaña relámpago en las elecciones europeas de 2014, porque no querían decir hasta el ultimo momento -con la campaña en marcha-, si se iban a presentar o no. El resultado fue que obtuvieron resultados que ni ellos imaginaron -no se presentaron a todas las provincias en estas eleeciones-. 

Vídeo: “Podemos. Política y elecciones europeas”. 

  • La puesta en escena poco ostentosa es lo que más destaca. En ella, Pablo Iglesias se presenta como parte del público, como parte del pueblo. Esto es así porque está colocado delante de ellos 
  • También destaca su humildad y su cercanía
  • Destaca en la puesta en escena, que Pablo iglesias se presenta como parte de ellos, no se pone delante de ellos (el publico esta detrás de el). Además, es muy humilde, cercana la puesta en escena… no es ostentosa…. 
  • Estrategia política y discursiva: “si yo estoy aquí es porque me lo piden, porque la gente me lo exige”. Las condiciones que impone a su participación son la movilización, la participación y la involucración de la gente -“si veo que la gente todavía no nos necesita tanto me lo replantearé”-
  • Pablo Iglesias presenta este partido como parte de algo más grande, como parte de la izquierda de este país -Izquierda Unida y Sindicato Andaluz de Trabajadores-

CAMPAÑA ELECTORAL PASO A PASO: utilizada por partidos tradicionales que disponen de grandes recursos y presupuestos

  • Se exige una logística casi perfecta. Esto es así para que sea posible controlar las variables que puedan surgir alrededor del candidato. La gran diferencia con la Campaña de Ascenso Progresivo es que aquí el riesgo es mas elevado debido a esta exigencia
  • Antes de decidir si optar por esta campaña o no, se debe comprobar si disponemos de un equipo bien formado y repartido, así como de una estructura bien preparada. Esto se refiere a los expertos de los que se dispone -recursos humanos-. Si no dispones de expertos y tienes que contratarlos, deberías renunciar a este tipo de campaña
  • Este tipo de campaña trata de construir la imagen del candidato paulatinamente -paso a paso-
  • Perfil variable: su construcción es paulatina. Cada día, hora y día de la campaña este perfil va a ser dinámico y cambiante. 

Ejemplo: Pedro Sánchez en España. Después de las primeras primarias que ganó, a la hora de posicionarse en la política nacional, sus confrontaciones con Rajoy… Todo formaba parte de una campaña de ese tipo. De ahí la utilización de los formatos de entretenimiento, televisión, storytelling…

CAMPAÑA STOP-AND-GO: es empleada por partidos de nueva creación con pocos recursos.

  • Debido a la escasez de recursos, necesitan servirse de otros métodos o herramientas para desarrollar la campaña. Estos métodos pueden ser tratar de buscar presencia en los medios y a partir de ahí, en el imaginario colectivo
  • Se utiliza el entorno para reactivar la campaña. Cada nuevo acontecimiento sirve como punto de iniciación de la campaña. Para ello, dependemos de la agenda política, de la agenda mediática, de los demás partidos…
  • Se disponen de pocos recursos para dar una respuesta estructurada 
  • También se establece el posicionamiento a través del prestigio ajeno, como cuando te comparas con marca -las marcas hacen publicidad comparativa para posicionarse-