¿Por qué declararon culpable a Pablo Ibar?

Las claves detrás de un veredicto que echa por tierra las expectativas de salir libre del español, acusado de un triple asesinato en Florida

El caso de los crímenes de Miramar, del que un jurado declaró el sábado culpable al español-estadounidense Pablo Ibar, es largo y extremadamente complejo. El veredicto, que admite apelación, cayó como un mazazo sobre el acusado y su familia. Lo que sigue son los hechos y las claves sobre los que pudo construirse:

Pablo Ibar, durante el juicio.

1. Los hechos

La madrugada del 27 de junio de 1994, tras una noche de fiesta, el empresario nocturno Casimir Sucharski regresó a su casa en la localidad de Miramar, al norte de Miami, acompañado por dos mujeres, Sharon Anderson y Marie Rogers. De pronto, irrumpieron en el domicilio dos individuos que golpearon salvajemente y asesinaron a tiros a Sucharski y a sus dos acompañantes.

Así lo recoge la grabación de una de las diversas videocámaras que Sucharski tenía instaladas en la vivienda, escondidas, y que usaba por seguridad y para grabar de incógnito sus encuentros sexuales. Del vídeo que recoge el asalto, de escasa calidad, se extrajo el retrato de uno de los asaltantes que, tras los asesinatos, se quitó la camiseta que cubría su rostro y se limpió con ella el sudor.

La imagen se distribuyó por las comisarías locales. Dos semanas después, llegó a manos del detective que había arrestado días antes a Pablo Ibar, por su asistencia a unos amigos que habían realizado un asalto a otro domicilio, una acción de similares características (pero diferente desenlace) a la que acabó con el asesinato de Sucharski, Anderson y Rogers. El detective consideró que el rostro de la imagen distribuida era el de Ibar. “Te tengo”, le dijo.

2. Los antecedentes

En el año 2000, Pablo Ibar fue condenado a muerte por el triple homicidio de Miramar. También recibió la pena máxima Seth Peñalver (que acabó en libertad tras su propio proceso de apelaciones que concluyó en 2012). El análisis de ADN realizado en la camiseta que se ve en el vídeo, hallada en el exterior de la casa, excluía a Ibar. Había, en cambio, un amplio rastro genético de otro varón desconocido.

Las principales pruebas por las que se le condenó fueron el propio vídeo y la declaración de un testigo, que dijo haber visto a Pablo Ibar y a otro individuo huyendo del lugar del crimen en el coche de Sucharski. En el juicio, Ibar contó con una defensa muy deficiente: el abogado que se le asignó acabó en una aparatosa espiral autodestructiva. La sentencia se recurrió. El testimonio del testigo y el proceso por el que identificó al acusado, mediante fotografías y una rueda de reconocimiento muy irregular, fueron duramente criticados por la defensa.

El largo proceso de apelación concluyó en el Tribunal Superior de Florida, que en 2016 declaró el juicio nulo por la deficiente defensa del acusado y porque consideró que las pruebas por las que se le acusó fueron “escasas y endebles”.

3. El arranque

El nuevo juicio comenzó el pasado 1 de octubre y la fiscalía volvió a pedir la pena máxima para Ibar. Después de que dos jueces solicitaran retirarse del caso, se presentó voluntario el juez Dennis Bailey. La defensa trató de recusarlo, sin éxito, por considerar que no era imparcial debido a una serie de supuestas conexiones personales con la fiscalía y con el propio caso. Se procedió a elegir el jurado, cuya composición tampoco fue del agrado de la defensa. En esta ocasión Ibar sí contó con una defensa solvente, a cargo del equipo del abogado Benjamin Waxman. La fiscalía rescató para el caso a Chuck Morton, que se encontraba ya jubilado, y que había representado al Estado en el primer juicio.

Al final del nuevo juicio, Morton realizó una intervención demoledora, teatral y de enorme dramatismo, en la que imploró al jurado, señalando a Ibar, que no permitiesen “salirse con la suya a este asesino”, lo que llevó incluso a la defensa a solicitar la anulación del juicio por una supuesta extralimitación del fiscal.

4. El juicio

Los miembros del jurado solo pueden formar su veredicto, que debe ser unánime, atendiendo a los hechos, testimonios y pruebas aportados por las partes durante el juicio. Se les prohíbe informarse por su cuenta, vía prensa o Internet, y hablar entre ellos del caso fuera de la sala de deliberaciones. El juez determina, en función de lo que considera relevante para llegar a un veredicto justo, lo que pudo o no sacarse a relucir por las partes durante el juicio. Por ejemplo, no se les permitió saber a los miembros del jurado que Peñalver había salido libre. Tampoco que Ibar había sido detenido, poco antes, en el marco de un caso parecido.

5. La estrategia de la defensa

Se basó en tratar de desmontar minuciosamente las pruebas aportadas por la fiscalía, que esencialmente eran las mismas que el Tribunal Superior había considerado “escasas y débiles”, aunque con algún añadido relevante. Contaba con importantes bazas, como el testimonio de un respetado experto internacional en reconocimiento facial, que se trajo desde Reino Unido, y que niega que el rostro del vídeo se corresponda con el del acusado.

Renunció la defensa a llamar a testificar a Tanya Quiñones, esposa de Pablo Ibar (se casaron en la cárcel en 1997), que constituye la principal coartada del acusado. Quiñones, entonces una adolescente, llevaba unos meses saliendo con Ibar cuando este fue arrestado. Y asegura que pasaron juntos, en casa de sus padres, la noche en que se perpetró el triple asesinato. Una hermana de Tanya afirma que los vio durmiendo juntos esa mañana. Llamarla a testificar, a lo que ella estaba dispuesta, entrañaba ciertos riesgos, como que la fiscalía, en su turno, la llevara a alguna inconsistencia en el relato de unos hechos ocurridos hace 24 años.

6. La estrategia de la fiscalía

El Estado recurrió básicamente a las mismas pruebas que en el primer juicio, con una importante novedad. Aportó por sorpresa los resultados de un nuevo análisis genético de la camiseta, realizado con una nueva tecnología. Al contrario que los dos anteriores análisis, este sí arroja una coincidencia con el ADN de Ibar, en una superficie muy pequeña, a pesar de que el grueso del ADN localizado en las cinco zonas analizadas sigue correspondiendo a la aportación de un varón desconocido.

7. El ADN

La defensa trató de restar valor a la nueva prueba genética, mediante tres vías. Primero, atacando la fiabilidad de la nueva tecnología empleada, cuyo uso aseguraron que no está admitido de manera generalizada. Segundo, alegando que el hecho de que solo haya aparecido rastro del ADN de Ibar en una superficie minúscula de la camiseta no concuerda con lo que se ve en el vídeo, en el que el asesino la lleva cubriéndole la cara mientras golpea y dispara a las víctimas y se seca con ella el sudor. La camiseta, defienden, debería estar llena de restos de ADN (sudor, saliva) y lo está, solo que no es el de Ibar.

Por último, la defensa trató de poner en evidencia la deficiente custodia de las pruebas, que pudo haber permitido una contaminación a posteriori con el ADN de Ibar en algún momento de estos 24 años. Logró demostrar que la prenda llegó a los expertos dentro de un sobre abierto, en contacto con otros objetos y que el cuidado en general de las pruebas, durante todos estos años, dejó mucho que desear: aportó un vídeo en el que se ve cómo el propio fiscal manipula una prueba.

Aún así, lo cierto es que una prueba genética de la camiseta aporta una coincidencia (aunque sea pequeña y de origen y fiabilidad discutibles) con el ADN de Ibar. Así lo defendieron los expertos de la fiscalía.

8. El desenlace

El jurado no está obligado a argumentar su veredicto: solo debía responder con un “culpable” o “no culpable” a los seis cargos, entre ellos tres homicidios en primer grado, de los que terminó acusando a Ibar. Por eso es imposible saber qué ha pesado más en su toma de decisión. El hecho de que, tras el primer día de deliberación, solicitaran volver a ver el vídeo del crimen y escuchar de nuevo la transcripción de tres testimonios puede ofrecer pistas sobre los aspectos sobre los que pudo haber dudas o desacuerdos iniciales.

Pidieron que se les leyera el testimonio de Huma Nasir, experta en ADN de la fiscalía; el de un joven que convivía en aquella época con el acusado y cuyos zapatos, según la fiscalía, dejaban unas huellas que coinciden con las halladas en el lugar del crimen; y la declaración del genetista Allan Jamieson, experto de la defensa que rechaza la validez de la última prueba de ADN. Finalmente, los miembros del jurado dijeron que no les hacía falta volver a escuchar esta última, cuya lectura estaba prevista para la mañana del sábado.

En su lugar, cuando regresaron el sábado para volver a deliberar, comunicaron a un juez que ya tenían un veredicto unánime: culpable.

¿Qué es el efecto Mozart?

Según algunos estudios, escuchar música de Mozart tiene efectos psicológicos positivos sobre el desarrollo cerebral.

EFECTO MOZART

Algunas investigaciones han llegado a la conclusión de que escuchar composiciones del músico austriaco Wolfgang Amadus Mozart –al igual que otras piezas de música clásica– aceleraría el desarrollo temprano de ciertas cualidades cognitivas.

Es una hipótesis sobre la que no hay acuerdo total, pues no pocos expertos argumentan que no hay nada probado en este sentido: como en muchas otras facetas del crecimiento intelectual de los niños, resulta difícil hacer experimentos rigurosos. En todo caso, un estudio llevado a cabo por neurólogos de la Universidad de Maryland (EE. UU) ofrece una pista sobre las posibles bases fisiológicas del presunto efecto Mozart.

Los autores del trabajo recopilaron datos sobre un tipo de célula presente en el área de procesamiento primario del cerebro durante el desarrollo temprano. Hasta ahora se pensaba que las llamadas neuronas de la subplaca formaban parte de un andamiaje estructural sin función en la transmisión de información sensorial, pero el experimento descubrió que sí que conducen señales.

Este hallazgo respaldaría investigaciones anteriores que documentaban actividad cerebral de los fetos, hasta ahora sin localizar, en respuesta al sonido. Las citadas células nerviosas están entre las primeras que integran la corteza cerebral, región que controla la percepción, el razonamiento abstracto, el lenguaje y la memoria.

La teoría se empezó a fraguar en 1991, cuando el otorrinolaringólogo e investigador francés Alfred A. Tomatis publicó el libro Pourquoi Mozart, basado en su Método Tomatis. Se trata de un procedimiento terapéutico que utiliza música durante las sesiones de terapia con los pacientes, basándose en la idea de que la obra de Mozart puede incluso curar casos de depresión.​ El método de Tomatis pretende estimular el oído y el sistema nervioso para integrar aspectos diversos del desarrollo y el comportamiento humano.

En 1993, la psicóloga Francesa Rauscher,​ de la Universidad de California​, describió en el artículo Music and Spatial Task Performance, publicado en la revista Nature,​ los efectos positivos en pruebas de razonamiento espaciotemporal que se observaron en 36 estudiantes que escucharon durante 10 minutos la sonata para dos pianos en re mayor KV 448/375a (incluida en el catálogo Köchel). El estudio se hizo con tres grupos de alumnos de instituto. Mientras unos cde ellos escuchaba la citada obra de Mozart, un segundo grupo escuchaba instrucciones de relajación diseñadas para reducir la presión arterial y el tercero permaneció en silencio. Los investigadores encontraron que los alumnos que habían escuchado a Mozart obtuvieron puntuaciones más altas que los alumnos de los demás grupos.​


Sin embargo, la propia Francesca Rauscher ha dejado deja claro más tarde que no existe evidencia científica de que al escuchar algún tipo de música se incremente la inteligencia. Otra investigación posterior revela que las sonatas de Mozart son agradables para el oído, pero que de ahí no se puede deducir que potencien la inteligencia de los niños.

¿Cómo funciona la escala de Richter?

Los terremotos cuentan con su propia escala para poder ser medidos. Se trata de la escala Richter.

escala-richter

Siempre que hay un temblor, leemos o escuchamos acerca de cierta magnitud del mismo. Pero, ¿cómo funciona? La escala de Richter, llamada así en honor al sismólogo estadounidense Charles Francis Richter, es una escala que asigna un número para cuantificar la energía que libera un terremoto. Fue creada en 1935 por Richter y Beno Gutenberg (ambos del Instituto de Tecnología de California), con objeto de medir la fuerza de los terremotos de acuerdo a su magnitud, esto es, según la cantidad de energía liberada durante el sismo en cuestión.

La fórmula para calcular la magnitud de un terremoto es la siguiente:

escala de richter

Según la escala, los valores asignados aumentan de forma logarítmica y no de forma lineal, de forma similar a la escala de magnitud estelar empleada en astronomía para poder medir el brillo de las estrellas. Así, un terremoto de intensidad 4 no es el doble que uno de intensidad 2, sino 100 veces superior y así de forma sucesiva.

La escala de Richter llega hasta los 12 grados, donde un sismo de estas características tendría la misma potencia que 1 billón de toneladas de trinitrotolueno con la fuerza suficiente para fracturar la Tierra por el núcleo.

Clasificación de la escala Richter y su impacto en la superficie:

  • Menos de 3.9: Generalmente no se percibe
  • De 4 a 4.9: Perceptibles a menudo, pero con daños poco probables
  • De 5 a 5.9: Se percibe, pero solo causa daños menores; en edificios antiguos sí pueden ser daños graves
  • De 6.0 a 6.9: Puede ocasionar daños severos en áreas pobladas en 160 kilómetros a la redonda
  • De 7.0 a 7.9: Terremoto mayor. Puede causar serios daños en muchas zonas y suele haber unos 18 por año.
  • De 8.0 a 8.9: Se trata de un gran terremoto que puede causar graves daños en zonas de varios cientos de kilómetros. Se producen de 1 a 3 por año.
  • De 9 a 9.9: Son terremotos devastadores en varios miles de kilómetros. Se producen 1 o 2 cada 20 años.
  • De 10 o más: Aún no se ha registrado ninguno. Sus consecuencias serían épicas.

Teniendo en cuenta que los terremotos comenzaron a medirse a partir del siglo XX, el terremoto de mayor magnitud de la historia fue el registrado en Valdivia, Chile, en 1960. El sismo fue de magnitud 9.5. Hubo 2.000.000 de damnificados y Valdivia se hundió 4 metros bajo el nivel del mar, produciéndose además la erupción del volcán Puyehue.

¿Es sexista la seguridad al volante?

En 2019 la mayoría de los fabricantes de automóviles siguen basando sus pruebas de choque exclusivamente en maniquíes masculinos. La Iniciativa E.V.A. de Volvo persigue la fabricación de vehículos adaptados a toda clase de diversidad corporal.

¿Qué le ocurre al cuerpo humano durante una colisión? El centro de seguridad de Volvo Cars lleva desde los años 70 ocupado en recopilar datos para comprenderlo. Lamentablemente, en el proceso, se ha dado cuenta de una realidad que la industria del automóvil no suele tener en cuenta en las pruebas de choque: hombres y mujeres no poseen anatomías equivalentes.

Pese a esta evidencia, en pleno 2019 la mayoría de los fabricantes de automóviles siguen creando vehículos que se basan exclusivamente en los datos obtenidos en ensayos de colisión realizados con maniquíes masculinos. Como consecuencia, las mujeres pueden tener más riesgo de accidentes y lesiones de diversa índole al volante.

Con el objetivo de fabricar coches más seguros para todos, independientemente de su sexo y constitución, la Iniciativa E.V.A. (Equal Vehicles for All) de Volvo Cars ha estudiado más de 43.000 vehículos en accidentes reales, que han involucrado a más de 72.000 personas. El resultado es un compendio de más de 100 trabajos de investigación, al alcance de cualquiera. Pero, ¿tan acusadas son las diferencias anatómicas, por ejemplo, entre hombres y mujeres? ¿Hasta qué punto es necesaria esta revisión en la fabricación de vehículos para minimizarlos riesgos?

Puede parecer que, a nivel de dispositivos de seguridad, las diferencias anatómicas entre hombres y mujeres sean insignificantes. Pero no es así. Por ejemplo, como consecuencia de una diferencia en fuerza corporal, las mujeres tienen más riesgo de sufrir latigazos cervicales. Ocurre lo mismo con las lesiones de tórax.

Anatómicamente hablando, las mujeres presentan con mayor frecuencia una menor fuerza muscular (menos estructura muscular). La estructura esquelética también es clave para resistir impactos. Los hombres suelen sostener mayor envergadura en los hombros; y las mujeres tienden a sostener su peso en las caderas. Además, las mujeres suelen presentar, en promedio, menor estatura que los hombres.

El asiento, clave para prevenir los latigazos cervicales

Uno de los estudios de Volvo Cars se centró en evaluar la efectividad de diferentes tipos de asientos ante una variedad de lesiones. Tomó como referencia la mitad de las veces el maniquí de choque BioRID, fabricado según la anatomía de un hombre de tamaño medio; y, la otra mitad, se utilizó un nuevo dispositivo de carga para representar a una pasajera femenina.

Los resultados mostraron que los asientos que presentaron un mal desempeño al usar un BioRID masculino mostraron un rendimiento mucho mayor bajo la carga que representaba la fisionomía femenina, y viceversa.

Es decir, el vehículo presenta una cinemática completamente diferente asociada cuando lleva una carga más baja (las mujeres suelen presentar un peso menor). Igualmente, el resultado por lesión difiere.

Gráfica Seguridad Automóvil

En la gráfica, podemos ver la puntuación que se le dio a los diferentes asientos (A, B, C y D) tomando como referencia el maniquí BioRID masculino.

La evaluación de la prueba estuvo sujeta a los criterios europeos de seguridad del automóvil (Euro ‐ NCAP).

La musculatura interviene en la respuesta de la columna ante impactos

Cuando un cuerpo humano sufre un impacto, inmediatamente su musculatura se activa. En otro estudio realizado por Volvo Cars se implementó por primera vez el elemento de la muscula activa durante diferentes modelos de prueba de lesiones, y se observó que la fuerza muscular es clave para determinar la respuesta de la columna durante un choque trasero, lateral y frontal.

Vehículos para todos

Estos son algunos de los ejemplos presentados por Volvo de entre los más de 100 estudios publicados evaluando diferentes aspectos de la seguridad en el automóvil. Muchos de ellos hacen referencia a la necesidad de contemplar más modelos femeninos (pero también de niños, ancianos, y otro tipo de diversidad fisiológica) en las pruebas de choque.

Entre otras iniciativas, Volvo ha fabricado su propio maniquí femenino embarazado del mundo: se trata de un modelo informático que hace posible estudiar cómo se mueve el ocupante y cómo el cinturón de seguridad y la bolsa de aire afectan a la mujer y al feto, además de otros datos.

Las conclusiones de Volvo Cars inciden en que es imprescindible incluir la diversidad de cuerpos en las pruebas de seguridad de automóviles, como parte de los retos que deberá asumir la industria en el futuro.

Los estudios de la Iniciativa E.V.A. están al alcance de toda la industria, con el objetivo de fabricar coches más seguros, y adaptables a la diversidad de sus ocupantes.

¿Qué tienen que ver las sandías y la música nigeriana?

Un trabajo presentado en la 177ª reunión de la Sociedad de Acústica de América demuestra que la música de percusión nigeriana tiene un gran parecido con el sonido emitido al golpear sandías para comprobar su madurez.

¿Qué tienen que ver las sandías y la música nigeriana?

Ahora que llega la época de las sandías no está de más aprender algunos trucos para saber diferenciar las maduras de las que aún deben esperar un poco más para ser consumidas. Existen varios trucos, en los que agricultores y fruteros son verdaderos expertos, aunque uno de los más empleados consiste simplemente en dar unos golpecitos con los nudillos sobre la piel de la fruta. Si el sonido es un ruido seco y hueco, podemos llevarla tranquilos a casa.

Esto es algo que ya sabía el investigador nigeriano Stephen Onwubiko, pero en su caso ha preferido ir más allá, comparando el sonido resultante con los toques de tambor característicos de la música de su país. Puede sonar extraño, pero sus resultados, presentados hoy en la 177ª reunión de la Sociedad de Acústica de América, son de lo más curiosos.

Música en tu frutería más cercana

Al golpear una sandía se puede saber aproxiamdamente su estado de madurez, en base al sonido que produce

Para la realización de su estudio, Onwubiko ha estado trabajando con vendedores y consumidores de sandía de Nigeria, a los que ha entrevistado sobre su percepción de los sonidos que los rodean. Esto pertenece a un campo conocido como psicoacústica y complementa el trabajo de otra de las personas responsables de este trabajo, la física Tracianne Neilsen, de la Universidad Brigham Young, quien se ha dedicado a analizar el espectro de frecuencias producidas por el tambor tradicional nigeriano, conocido como igba. Por su parte, la investigadora musical de la Universidad de Sydney Andrea Calilhanna ha utilizado las matemáticas para poder cuantificar los sonidos analizados por Neilsen.

De este modo, han llegado a la conclusión de que, por raro que parezca, los sonidos generados al golpear las sandías maduras e inmaduras son comparables a los de la música de percusión nigeriana, por lo que esta puede servir a la población para entrenar un modo de diferenciarlos. Sería un método que permitiría la identificación con un porcentaje de acierto del 60%.

Este trabajo científico es más bien anecdótico y no aporta grandes beneficios a la humanidad, pero al menos sirve para demostrar de un modo ameno cómo influyen en nuestras vidas los sonidos que nos rodean. Ya lo decía Andrea Calilhanna en un comunicado de prensa: “La gente no se da cuenta de la cantidad de información importante que se transmite en el sonido que nos rodea y cómo estos sonidos impactan en las culturas. Para preservar las culturas, necesitamos analizar los sonidos tradicionales y su impacto en las experiencias de la vida diaria”. Y si de paso nos sirve para saber qué sandía escoger, muchísimo mejor.

Los ratones “de clase alta” se dan menos atracones de azúcar y alcohol

Investigadores españoles han confirmado en ratones que una vida saludable reduce la propensión a ingerir alimentos excesivamente dulces o drogas, en grandes cantidades y en un corto período de tiempo. El estudio apunta que impedir estos trastornos por atracón previene futuras adicciones y recomienda fomentar el juego, la interacción social y el ejercicio físico desde la infancia.

Los ratones ‘de clase alta’ se dan menos atracones de azúcar y alcohol

Un equipo de expertos de la Universidad de Almería (UAL) ha demostrado en ratones que vivir en ambientes saludables reduce la posibilidad de consumir comidas azucaradas o alcohol en grandes cantidades y en períodos puntuales. El estudio apunta que mitigar estos atracones previene posteriores adicciones.

Inmaculada Cubero, catedrática de Psicobiología y responsable de la investigación, destaca la perspectiva preventiva del estudio: “Somos los primeros en el mundo que hemos optado por poner la mirada en las etapas iniciales de consumo antes de que se desarrolle la adicción”, precisa. Cuando los ratones expuestos a un consumo de sacarosa a oscuras hacían ejercicio, jugaban y convivían en grupo, se reducía de forma inmediata la ingesta

Los investigadores intentan hacer un abordaje temprano de la adicción y prevenirla, a través de controles de los episodios previos de ingesta por atracón, con herramientas puramente psicológicas como alternativa a las terapias farmacológicas.

Su objetivo es comprobar si un cambio positivo en el ambiente (alto nivel de interacción social y promoción del deporte y el juego) reduce, evita o previene estos episodios, tanto de azúcar como de alcohol, sin tener que recurrir a los medicamentos.

Los científicos realizaron las pruebas en distintas subpoblaciones de ratones, caracterizando la ingesta de sacarosa que replica, a escala animal, lo que les ocurre a las personas.

Entre los principales hallazgos se constató que, cuando los ratones adultos expuestos a un consumo de sacarosa en oscuridad a largo plazo disfrutaron de condiciones de enriquecimiento ambiental (podían realizar ejercicio físico, juegos y convivían en grupo) se reducía de forma inmediata la ingesta.

Para los autores, la exposición a estos espacios genera un efecto terapéutico y las conclusiones de este trabajo, recogidas en dos estudios publicados en Frontiers in Behavioral Neuroscience y Appetite, son extrapolables a los seres humanos.

Vulnerabilidad a las adicciones

Según Cubero, estudiar este fenómeno episódico puede ser la antesala para comprender por qué se desarrollan posteriormente las adicciones, tanto a alimentos dulces como a alcohol. El objetivo es abortar el consumo repetitivo de comidas y drogas y prevenir, más que curar, el fenómeno de la adicción a estas.

La línea de investigación se centra en responder a la pregunta de por qué los humanos tienen una tendencia a consumir comida por impulsos y de forma compulsiva, en concreto, de sustancias dulces o que lleven azúcares añadidos, así como drogas como el alcohol, y que podría derivar en una adicción.La línea de investigación se centra en responder a la pregunta de por qué los humanos tienden a consumir comida por impulsos y de forma compulsiva

El alcohol y las sustancias azucaradas producen unos fenómenos neuronales o nerviosos comunes. “Existen paralelismos que son absolutamente completos. Hay muchos sistemas y mecanismos cerebrales que se comparten para que finalmente una persona desarrolle una adicción a comida o a alcohol”, asegura Cubero.

El momento más crítico es la adolescencia. “Cuando somos adultos jóvenes existe un alto riesgo de ser expuesto a la posibilidad de, libremente, elegir los consumos excesivos”, apunta la catedrática de la UAL.

“Existe un síndrome de adicción a comida que se manifiesta en la incapacidad para controlar y regular su consumo y que puede desembocar en obesidad. Este momento se considera una primera fase de alta vulnerabilidad, que si continúa de forma cronificada en el tiempo, existe un alto porcentaje de la población que acabarán desarrollando las adicciones propiamente dichas”, concluye.