El gran engaño de Romeo y Julieta que hemos creído toda la vida

Nunca existió un balcón en la obra de Shakespeare; existen discrepancias con la localización exacta de la casa de Julieta; y es posible contraer matrimonio en el lugar, pero no escalar el balcón

El amor más trágico de la historia permanece en nuestro imaginario representado por una bella mujer lanzando palabras al aire desde un balcón. Pero Shakespeare nunca escribió tal cosa.

Romeo y Julieta es una de las obras más conocidas y adaptadas de William Shakespeare, así como un referente para todas las historias de amor creadas posteriormente. Fue escrita entre 1595 y 1597 y está basada en una vieja tradición italiana, aunque la fuente originaria podría ser la tragedia de Píramo y Tísbe recogida por Ovidio en Las metamorfosis.

La trama, de sobra conocida por todos, gira en torno a Romeo Montesco y Julieta Capuleto, dos jóvenes de familias enfrentadas que se conocen en una fiesta de disfraces en la que se enamoran perdidamente. Estos apasionados amantes deciden casarse en secreto ignorando el hecho de que Julieta está prometida a otro hombre y de que sus familias son rivales.

Sin embargo, a pesar de ser mundialmente conocida y estudiada, reposa en el recuerdo de la mayoría con algunos detalles que no son del todo exactos. Uno de estos errores es la común idea de que en la celebérrima escena donde Julieta, desconsolada, se dirige a Romeo sin saber que él la escucha desde el exterior, tiene lugar en un balcón. No obstante, la equivocación no es tan grave si tenemos en cuenta que en la obra la escena tiene lugar en una ventana. en el Siglo XVI una ventana no era más que un hueco en la pared, por lo que es fácil imaginar cómo esa ventana fue modificada en la pintura con el objetivo de embellecer el momento y ha pasado de generación en generación con esa imagen representativa. El teatro y el cine han adoptado también esa imagen pintoresca, por lo que hoy en día nadie es capaz de separar el famoso “¡Pobre de mi!” de un balcón medieval.

En este sentido, y según el diccionario de Oxford, la palabra ‘balcony’ no fue introducida hasta principios del siglo XVII, años después de que Shakespeare escribiese su famosa obra. 

Balcón Julieta en Verona.

La gran relevancia literaria de este libro ha hecho que los historiadores busquen sin cesar el famoso balcón. Tras muchas investigaciones, y aunque no existe una certeza absoluta, parece haber acuerdo en cuál es la localización exacta de la casa de Julieta. Situada en Verona, se le atribuye a la familia Capuleto por una insignia en su fachada en la que se puede leer Del Capeli. En dicha casa y debido a esta creencia popular se añadió un balcón a finales del siglo XX. Otro elemento añadido para atracción de los curiosos es una estatua de bronce de la figura de Julieta, figura cuyo seno derecho deberán tocar aquellos que quieran encontrar el amor, según dicen.

Además, si te acercas a la supuesta casa de Julieta Capuleto podrás encontrarte con cientos de cartas de amor que las personas dejan en sus muros. Estas cartas son retiradas dos veces al año: en el cumpleaños de Julieta, 17 de septiembre, y, como no podría ser de otro modo, en San Valentín.

Otra curiosidad sobre esta casa y su “falso” balcón es que abre sus puertas para todos aquellos enamorados que se dejen llevar por el romanticismo y deseen darse el “sí, quiero” asomados a la mismísima ventana de Julieta. El ayuntamiento de Verona decidió hacer posible el sueño de muchos en abril de 2009 y permite la celebración de bodas civiles. Eso sí, casarse en el balcón más famoso del mundo – aún sin haber existido- tiene un precio: 600 euros si eres residente en Verona; 700 si eres italiano/a no residente en Verona; 800 euros para los ciudadanos pertenecientes a la Unión Europea y 1.000 euros para los ciudadanos extracomunitarios.

21 mitos sobre el Arte

Sobre la Mona Lisa se ha dicho todo. Secretos, teorías, verdades… Pero sobre todo mentiras. Acerca de la obra más famosa de Leonardo da Vinci se han especulado decenas de interpretaciones, cuentos fantásticos y mitos. Como aquella historia en la cual se posiciona a La Gioconda como un trofeo más de Napoleón Bonaparte, tras su paso por Italia durante el S. XVIII.

Hoy sabemos gracias a unos cuantos datos históricos y estudios alrededor de la vida de Da Vinci, que éste viajó con el cuadro en 1516 a la corte del rey Francisco I, rey de Francia. En ese momento, y por invitación del propio rey, Leonardo trabajaba en Roma para el papa León X; entonces, tras su repentina muerte en territorio francés durante 1519, todo el patrimonio del pintor –incluyendo la obra célebre– pasó a pertenencia de las colecciones reales. Tiempo después de la Revolución Francesa (en 1789), el Estado decidió otorgar el cuadro al Louvre.

21 mitos sobre el arte que un experto nunca creería 1

Para lanzar por la borda relatos e hipótesis como ésta, sólo basta abrir un par de libros de historia, alguno sobre teoría estética y uno que otro acerca de cultura y humanidad. Es suficiente con advertir ciertos aspectos de la política, la sociedad y la economía. Incluso de la religión y los movimientos de fe en el mundo.

Hablar de un experto en el arte no es hablar de alguien con un glosario o una lista de nombres en la memoria, es referirnos a una mente que advierte la conectividad y la interdisciplina entre artistas, pensadores, guías políticos y cualquier otro actor que contribuya a lo que somos. Es mentar a un ser humano que no recita corrientes o movimientos cual libro de educación media, sino que reconoce perfectamente las verosimilitudes y anacronismos de una obra, una exposición e incluso un comentario.

Mitos sobre el Arte

1. Los surrealistas sólo pintaban lo que soñaban o no tenían otra intención más que la de inventar escenarios fantásticos que evocaran un mundo fuera del cual vivimos.

21 mitos sobre el arte que un experto nunca creería 2

2. Cualquier mancha en un lienzo puede ser arte contemporáneo y que ella no tiene nada que ver con el modernismo o con cualquier otro movimiento político de principios de Siglo XX.

21 mitos sobre el arte que un experto nunca creería 3

3. El arte moderno es el arte actual y que modernismo es sinónimo de modernidad.

21 mitos sobre el arte que un experto nunca creería 4

4. Van Gogh se cortó la oreja y que vivió así un largo periodo de su vida.

21 mitos sobre el arte que un experto nunca creería 5

5. La Gioconda del Louvre es una copia dados sus múltiples escándalos de robo.

6. A Yayoi Kusama la encerraron contra su voluntad y sólo la dejan salir a trabajar o exponer como una suerte de terapia para impedir su creciente locura.

21 mitos sobre el arte que un experto nunca creería 7

7. Botero pinta gordos y sólo busca notoriedad al interpretar “obesamente” a figuras importantes de la cultura en sus cuadros.

8. Las representaciones de los vikingos en el arte clásico muestran a una sociedad tal cual era; con cuernos, cascos y toda la indumentaria operística.

21 mitos sobre el arte que un experto nunca creería 9

9. La construcción de pirámides en Egipto y América guarda una estrecha relación; tan grande inclusive, que hay quienes aseguran un vínculo entre civilizaciones.

21 mitos sobre el arte que un experto nunca creería 10

10. Los calendarios prehispánicos se hicieron con fines artísticos.

11. Los griegos tenían penes y testículos realmente pequeños en comparación con el resto de su cuerpo, gracias a las representaciones escultóricas que aún se guardan.

12. Las obras de Andy Warhol son extremadamente caras porque son escasas; ignorando por completo que en realidad él es uno de los artistas más prolíficos en la historia.

21 mitos sobre el arte que un experto nunca creería 13

13. Todos los performances consisten en desnudez o toman como punto de arranque la sexualidad, omitiendo –por supuesto– contextos políticos, de género o económicos.

21 mitos sobre el arte que un experto nunca creería 14

14. El cubismo es, exacta y únicamente, jugar con formas geométricas sobre un lienzo.

21 mitos sobre el arte que un experto nunca creería 15

15. Toulouse-Lautrec era un pobre adicto que sólo se enfocaba en pintar prostitutas y que jamás tuvo que vender su arte como encargos de publicidad.

21 mitos sobre el arte que un experto nunca creería 16

16. Sólo existe una escultura de El beso (de Rodin) en el mundo.

17. La fotografía siempre ha sido una disciplina artística respetada, asimismo el cine.

18. El arte pop sólo está fundamentado en la publicidad o en prácticas como el collage.

21 mitos sobre el arte que un experto nunca creería 19

19. Las pinturas rupestres fueron realizadas desde entonces con la previa comprensión y convicción de hacer arte, y valorarlo como tal.

21 mitos sobre el arte que un experto nunca creería 20

20. Todos los renacentistas estaban influenciados por la mitología griega o que cada uno de ellos desarrolló un cuerpo de obra en el cual destacaban dioses de la Antigüedad.

21. Los artistas nunca han tenido nada que ver con otras disciplinas “duras” como las matemáticas, la física, la química, la medicina, el derecho o la arquitectura.

“Cleopatra no era egipcia”. Mitos y verdades del Antiguo Egipto

La historia del Antiguo Egipto se caracteriza por una increíble longevidad que se extiende más de tres milenios.

antiguo-egipto

El Antiguo Egipto se mantuvo como una de las civilizaciones más avanzadas del mundo durante casi 3.000 años y creó una cultura tan rica que ha engendrado su propio campo de estudio. Pero mientras que el arte egipcio, la arquitectura y los métodos funerarios se han convertido en objetos perdurables de fascinación, todavía hay mucho que probablemente desconozcas acerca de esta famosa civilización.

Cuando piensas en el Antiguo Egipto, lo primero que se nos viene a la mente son las pirámides y probablemente justo después los faraones, pero el Antiguo Egipto tiene una riqueza que va mucho más allá de estas consideraciones tan populares. Fue una de las civilizaciones más exitosas, avanzadas y duraderas de la historia.

La historia del Antiguo Egipto es una atracción permanente para los contemporáneos. Sus misterios y enigmas, los aspectos inusuales y específicos de esta civilización… nos llaman mucho la atención. Ya sean las prácticas rudimentarias de la medicina antigua o los orígenes del maquillaje, los tiempos pretéritos de Egipto siguen siendo una fuente inagotable de información sorprendente.

Para empezar, la historia del Antiguo Egipto se caracteriza por una increíble longevidad que se extiende por más de tres milenios, en los que, sin duda, el apogeo fue alcanzado bajo el liderazgo de los faraones, reyes e intermediarios entre los dioses y los hombres y encargados tanto del orden interno como externo -de cara a los invasores- de sus ciudades.

Esta historia comienza alrededor del 3100 a.C, cuando el faraón Menes unificó Egipto. Se convirtió en un poderoso imperio que duró hasta el año 30 a. C. cuando finalmente fue conquistado por los romanos. En todo ese tiempo, tuvo tres épocas de esplendor bautizadas por los historiadores como Imperio Antiguo, Imperio Medio e Imperio Nuevo.

Hechos y mitos antiguos egipcios que quizás no conocías.

Cleopatra no era egipcia

Cleopatra no era egipcia

La familia de Cleopatra se mudó de Grecia a Egipto, y vivió allí durante unos 300 años más o menos. Aunque nació y se crió en Egipto, para los egipcios todavía era 100% griega. Ella era descendiente de la familia Ptolomeo, quien sirvió bajo Alejandro Magno. Era el único miembro de la familia que hablaba egipcio, eso sí, y como sabemos, gobernó como faraona hasta que Egipto fue conquistado por el Imperio Romano. Como Cleopatra VII de Egipto, representando la reencarnación de la diosa egipcia Isis, fue la última faraona del Antiguo Egipto.

Eran auténticos genios

Eran auténticos genios

Existen muchos indicios que avalan que los antiguos egipcios eran verdaderos genios matemáticos y astronómos. Como ejemplo, la ubicación de las pirámides de Giza se alinea perfectamente con el Cinturón de Orión. Así, en 1983, el escritor e ingeniero Robert Bauval reveló que las tres grandes pirámides de Giza representaban las tres estrellas del cinturón de Orión: Zeta, Epsilon y Delta Orionis. Astrónomos también han sugerido que los antiguos egipcios orientaban algunas de sus construcciones hacia puntos concretos del cielo, como los conductos que salen de la Cámara del Rey de la Pirámide de Keops que señalan a Orión y a Alpha Draconis.

Proyectaron uno de los tratados de paz más antiguos que existen

Proyectaron uno de los tratados de paz más antiguos que existen

Durante más de dos siglos, los egipcios lucharon contra el Imperio hitita por el control de las tierras en la actual Siria. El conflicto dio lugar a enfrentamientos sangrientos como la Batalla de Kadesh de 1274 a. C., pero en la época del faraón Ramsés II ninguno de los bandos había emergido como un claro vencedor. Con los egipcios y los hititas haciendo frente a amenazas de otros pueblos, en 1259 a. C. Ramsés II y el rey hitita Hattusili III negociaron un famoso tratado de paz. Este acuerdo puso fin al conflicto y decretó que los dos reinos se ayudarían mutuamente en el caso de una invasión de un tercero. El tratado egipcio-hitita ahora es reconocido como uno de los primeros acuerdos de paz que sobreviven, y se puede ver incluso una copia sobre la entrada al Salón del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en Nueva York.

Les encantaban los juegos de mesa

Les encantaban los juegos de mesa

Los antiguos egipcios disfrutaban pasando su tiempo libre jugando interesantes juegos de mesa. Entre los juegos de mesa conocidos están”Mehen” y “Mancala” pero, sobre todo, el más popular de todos fue “Senet”, uno de los juegos de mesa más antiguos del mundo, que data de alrededor del 3100 a.C. El Senet era tan popular entre los antiguos egipcios que se encuentra a menudo representado en las tumbas, tanto juegos completos como representaciones murales del juego. Lo jugaban todas las clases sociales.

Las mujeres tenían muchos derechos y libertades

Las mujeres tenían muchos derechos y libertades

Si bien se podrían haber considerado pública y socialmente inferiores a los hombres, las mujeres egipcias disfrutaban de una gran cantidad de independencia legal y financiera. Podrían comprar y vender propiedades, servir en jurados, hacer testamentos e incluso celebrar contratos legales. Por lo general, las mujeres egipcias no trabajaban fuera del hogar, pero las que lo hacían normalmente recibían el mismo salario que un hombre. También tenían derecho a divorciarse y casarse de nuevo y hay constancia de acuerdos prenupciales garantizando la indemnización a la mujer en caso de divorcio.

Los egipcios eran muy limpios

Los egipcios eran muy limpios

La higiene y la apariencia eran muy importantes para los antiguos egipcios. Los hombres se rasuraban todo el cuerpo al completo y les encantaba usar aromas florales y aromáticos. Como era de esperar, fueron los faraones quienes usaron los perfumes más lujosos y con mejores olores. Los ciudadanos egipcios más pudientes usaban pelucas, mientras que las otras clases llevaban el pelo largo o recogido en una coleta. Hasta los 12 años, a los niños egipcios se les afeitaba la cabeza a excepción de una trenza, básicamente como protección contra los piojos y las pulgas.

Los egipcios también iban a la huelga

Los egipcios también iban a la huelga

Los trabajadores egipcios eran conocidos por organizar huelgas laborales. A pesar considerar al faraón una especie de dios viviente, los trabajadores egipcios no tenían miedo de protestar por conseguir mejores condiciones de trabajo. El ejemplo más famoso vino en el siglo XII a.C. durante el reinado del faraón del Reino Nuevo, Ramsés III. Cuando los trabajadores dedicados a la construcción de la necrópolis real en Deir el-Medina no recibieron su pago habitual de granos, organizaron una de las primeras huelgas registradas en la historia. La protesta tomó la forma de una sentada: los trabajadores se negaron a irse hasta que se escucharan sus quejas. La protesta funcionó y los trabajadores recibieron sus raciones atrasadas.

Hombres y mujeres se maquillaban por igual

Hombres y mujeres se maquillaban por igual

Se considera el antiguo Egipto la cuna del maquillaje, que data del tercer milenio antes de Cristo. El maquillaje de los ojos era generalmente verde (hecho de cobre) o negro (hecho de plomo). El uso del maquillaje tenía un por qué muy poderoso, mucho más que la estética: Los egipcios creían que el maquillaje tenía poderes curativos. Originalmente, el maquillaje se usaba como protección contra el sol, más que como adorno. El antimonio, o Khol (el lápiz negro), como lo llamamos hoy, con el que los egipcios delineaban sus ojos, también tenía una función simbólica, pues recordaba al ojo de Horus, el halcón sagrado cuya agudeza visual simboliza la lucha de la luz contra las sombras. En general, a los egipcios les gustaba verse bien. el ocre rojo, mezclado con agua, se aplicaba en las mejillas y los labios con un pincel.

Los maravillosos jeroglíficos

Los maravillosos jeroglíficos

Los antiguos egipcios escribieron en jeroglíficos, pequeñas imágenes en vez de letras. Este tipo de escritura era lenta, pero increíblemente intrincada y hermosa. A diferencia de la gramática común, los egipcios no usaban signos de puntuación, y no tenían ningún espacio entre sus palabras. Este sistema de escritura combinaba elementos logográficos, silábicos y alfabéticos, hasta llegar a un total de unos 1.000 caracteres distintos. Como curiosidad, los jeroglíficos en cursiva se usaban para literatura religiosa sobre papiro y madera.

Datos increíbles de la gran pirámide de Giza

Datos increíbles de la gran pirámide de Giza

Una de las estructuras artificiales más famosas del mundo, la Gran Pirámide de Giza, se construyó a partir de aproximadamente 2,5 millones de bloques de piedra caliza con un peso promedio de 2,6 toneladas cada uno. La masa total de la pirámide suma un total de más de 6.3 millones de toneladas. La piedra para construir la estructura de 139 metros de altura procedía de Tura, a 857 kilómetros al sur de donde está emplazada la pirámide. ¿Cómo llevaron la piedra hasta allí? Al parecer miles de obreros transportaron unas 170.000 toneladas de piedra caliza a través del Nilo en botes de madera unidos por sogas que luego se distribuían a través de un sistema de canales hasta un puerto interno, a pocos metros de la base de la pirámide.

Los faraones solían tener sobrepeso

Los faraones solían tener sobrepeso

El arte egipcio nos muestra a los faraones como personas delgadas y cuerpos casi esculturales, pero probablemente este no fue el caso en la realidad. La dieta egipcia de cerveza, vino, pan y miel era alta en azúcar, y los estudios muestran que podría haber hecho mella en el “peso real”. Los exámenes de momias han indicado que muchos gobernantes egipcios no estaban nada sanos, tenían sobrepeso, e incluso padecían diabetes. Un ejemplo notable es la legendaria reina Hatshepsut, que vivió en el siglo XV a. C. Curiosamente, su sarcófago la describe como esbelta y atlética, pero los historiadores creen que era obesa y que se estaba quedando calva.

Inventaron la pasta de dientes

Inventaron la pasta de dientes

Los egipcios tenían experiencias poco agradables con sus dientes. Era común que los panes tuvieran arena, lo que rápidamente desgastaría el esmalte. Aunque no tenían dentistas por aquel entonces, hicieron un buen esfuerzo para mantener sus dientes limpios. Se han encontrado tanto mondadientes al lado de varias excavaciones de momias, así como cepillos de dientes hechos de ramitas de madera. Pero lo que es importante aún, los egipcios inventaron la pasta de dientes, que en esos vetustos tiempos consistía principalmente en polvo de pezuña de buey, cáscaras de huevo quemadas, cenizas y un poco de piedra pómez. Puede que no se les quedara un aliento fresco por la mañana, pero era efectiva para limpiar gérmenes que podrían causar caries.

Se extraían casi todos los órganos para la momificación

Se extraían casi todos los órganos para la momificación

Cuando el cuerpo se momificaba, casi todos los órganos se extraían del cuerpo en cuestión. Esto es, la segunda etapa del proceso de momificación coincidía con la eliminación de los órganos internos. A través de una pequeña incisión en el lado izquierdo del cuerpo, se extirpaban los intestinos, el estómago, el hígado y los pulmones. Cada uno de estos órganos se secaba luego para evitar el ataque bacteriano tras ser envueltos individualmente en tiras largas de tela y colocados en un tiesto (uno para cada uno de los cuatro vasos que representaban los cuatro hijos de Horus). Por último, el cerebro se extraía del cráneo a través de las fosas nasales con la ayuda de dos palos largos. El único órgano que dejaban en el cuerpo era el corazón, ya que los egipcios lo consideraban el lugar del alma.

Las pirámides no fueron construidas por esclavos

Las pirámides no fueron construidas por esclavos

La vida de un constructor de pirámides no era fácil pues los esqueletos de los trabajadores descubiertos muestran signos de artritis y otras dolencias, pero la evidencia sugiere que las pirámides no fueron construidas por esclavos sino por trabajadores remunerados. Estos antiguos trabajadores de la construcción parecían haberse enorgullecido de su oficio, pues los dibujos a modo de ‘antiguos grafitis’ encontrados cerca de los monumentos sugieren que se ponían nombres a sus grupos de trabajo, como los “Borrachos de Menkaure” o los “Amigos de Keops”. La idea de que los esclavos construyeron las pirámides a golpe de látigo fue expuesta por primera vez por el historiador griego Herodoto. en el siglo V a. C., pero la mayoría de los historiadores han descartado esta teoría. Los antiguos egipcios no eran reacios a tener esclavos, pero fundamentalmente los empleaban como sirvientes domésticos.

¿Qué pasaba cuando moría un faraón?

¿Qué pasaba cuando moría un faraón?

Uno de los mitos más comunes sobre el Antiguo Egipto es que cuando murió un faraón, su familia, sus sirvientes y todos sus funcionarios eran enterrados con él, vivos. Si bien es cierto que este tipo de sacrificio humano ocurrió algunas veces a lo largo de la historia de los egipcios, definitivamente no era una práctica común.

Campos de estudio especializados

Campos de estudio especializados

La evidencia muestra que los médicos egipcios a veces se centraban en curar solo una parte del cuerpo humano. Esta primera forma de especialización médica se observó por primera vez en el 450 a.C. por el viajero e historiador griego Herodoto. Hablando de medicina egipcia, escribió: “Cada médico es un sanador de una enfermedad y nada más… parte del ojo, algunos de los dientes, otros del estómago”. Estos especialistas incluso tenían nombres específicos. Los dentistas eran conocidos como “doctores del diente”, mientras que el término para proctólogo literalmente se traducía como “pastor del ano”.

El uso del calendario

El uso del calendario

Los antiguos egipcios fueron los primeros en adoptar un calendario anual de 365 días, aproximadamente igual al año solar. Lo hicieron curiosamente para saber cuándo se inundaría el río Nilo. La primera versión del calendario data de alrededor de 3000 aC. El primer calendario solar conocido de la historia estaba dividido en 12 meses de 30 días cada uno, organizados en tres periodos de 10 días. Al final del último mes de cada año añadían los días que faltaban para completar el año solar, los 365 días, que eran dedicados a diversos dioses.

Resisten al tiempo

Resisten al tiempo

Las pirámides de Egipto no solo son las más antiguas de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, sino que también son las únicas que sobreviven hoy en día. Un proverbio árabe capta perfectamente la resistencia de las pirámides: “El hombre teme al tiempo, pero el tiempo teme a las pirámides”.

Grandes impostores de todos los tiempos

Una lista de personajes que fingieron ser lo que no eran o se hicieron pasar por otros.

Grandes impostores de todos los tiempos

La tendencia a suplantar a otras personas, inventarse una identidad falsa o pretender poseer conocimientos o cualidades que no son reales es tan antigua como el mundo. Tanto las crónicas históricas como la ficción están llenas de impostores. A menudo, estos intentan conseguir ventajas financieras o sociales a través de su impostura. Así, han sido muy comunes en la Historia los falsarios que se hicieron pasar por pretendientes al trono: numerosos hombres afirmaron ser el heredero real que desapareció durante la Revolución Francesa, y hubo casos tan notables como el de Perkin Warbeck en Inglaterra o el de Anna Anderson, la falsa gran duquesa Anastasia.

Frente a estos atrevidos impostores que simulan ser una persona que ya existe –posibilidad que hoy día es cada vez más difícil que “cuele”, dada la inmediatez de los medios de comunicación y las redes sociales–, otros adquieren simplemente una nueva personalidad falseando para ello su biografía, estatus financiero, formación, estado civil e incluso, en algunos casos, su identidad de género. Bastantes mujeres se disfrazaron de hombres para trabajar en oficios exclusivos de aquellos o huir de las asfixiantes restricciones sociales que les eran impuestas. Algunas son muy famosas y han quedado en los registros historiográficos, como Catalina de Erauso, la Monja Alférez, pero también hubo numerosos ejemplos de mujeres anónimas que participaron en las Guerras Napoleónicas o la Guerra de Secesión de Estados Unidos.

Asimismo, ha habido gente que ha hecho falsos alegatos sobre su pasado para obtener prestigio y reconocimiento, como el “superviviente del Holocausto” Enric Marco y otras supuestas víctimas de guerras, atentados y catástrofes. Se dice, por ejemplo, que si cada persona que afirmó haber estado a bordo del Titanic en su trágico viaje hubiese estado allí realmente, el barco se habría hundido por exceso de peso antes de zarpar del puerto de Southampton el 10 de abril de 1912. Otros impostores fueron simples delincuentes que mantuvieron una fachada durante un tiempo para engañar a sus víctimas, tal como hicieron los estafadores Wilhelm Voigt, Victor Lustig o Cassie Chadwick o la delirante Princesa Caraboo, Mary Baker en la vida real. Como vemos, hay todo tipo de motivaciones y estilos detrás de esta lista de mentirosos.

Perkin Warbeck
PERKIN WARBECK (1474-1499)

Probablemente nacido en Tournai (Bélgica), afirmó ser Ricardo de Shrewsbury, duque de York, heredero al trono de Inglaterra y uno de los dos famosos “Príncipes de la Torre” (en el cuadro). Se llamó así a los hijos de Eduardo IV a los que Ricardo Plantagenet –luego coronado como Ricardo III– encerró en la Torre de Londres para hacerse con el poder. Los niños desaparecieron sin dejar rastro y hoy se cree que fueron asesinados, pero en 1490, cuando no se sabía qué había sido de ellos, Warbeck irrumpió en escena reclamando el trono inglés. Contó con un ejército de partidarios que pusieron en jaque al rey Enrique VII, pero finalmente fue apresado y ejecutado.

Arnaud du Tilh
ARNAUD DU TILH (1524-1560)

El suyo es uno de los casos históricos más famosos de suplantación de identidad: dio lugar a una novela de Alejandro Dumas y a una película de 1982 con Gérard Depardieu (en la foto). Martin Guerre, un campesino francés casado y con un hijo, desapareció en 1548 tras ser acusado de un robo. En 1556, un hombre parecidísimo a él regresó al pueblo de Guerre y fue acogido con entusiasmo por su mujer y toda la comunidad. Sin embargo, tras tres años de investigación, el suspicaz tío de Martin, Pierre Guerre, averiguó que su sobrino había ido a luchar en Flandes, donde perdió una pierna en la batalla de San Quintín, y que su suplantador se llamaba Arnaud du Tilh y era natural de un pueblo vecino. Fue juzgado y ahorcado.

Catalina de Erauso
CATALINA DE ERAUSO (1592-1650)

Militar, religiosa y escritora, la Monja Alférez es uno de los personajes más legendarios del Siglo de Oro español. De familia vasca acomodada e hija de un importante capitán del ejército de Felipe III, por su carácter indómito y explosivo fue internada en un convento, del que escapó cortándose el cabello y disfrazándose de hombre a los 15 años. Fue el inicio de sus míticas peripecias –no se sabe cuántas son ciertas y cuántas apócrifas– en el ejército y en América, siempre fingiendo ser un varón y bajo distintas personalidades falsas (Pedro de Orive, Francisco de Loyola, Alonso Díaz, Ramírez de Guzmán, Antonio de Erauso). Protagonizó muchas hazañas bélicas, escribió su autobiografía y fue finalmente reconocida por Felipe IV y por el papa Urbano VIII, que le permitió seguir llevando indumentaria masculina ya con su identidad real.

George Psalmanazar
GEORGE PSALMANAZAR (1679-1763)

A comienzos del siglo XVIII, un misterioso extranjero fascinó a la alta sociedad londinense con sus relatos de sacrificios humanos y canibalismo. Decía llamarse George Psalmanazar y ser nativo de la lejana isla de Formosa (hoy Taiwán). Su historia, llena de aventuras y que plasmaría en un libro publicado en 1704, era pura fantasía: había nacido en el sur de Francia, seguramente en Languedoc o Provenza, aunque poco más se sabe de su verdadera identidad. Durante años muchos le creyeron, aunque finalmente se descubrió la impostura y Psalmanazar pasó sus últimos años dedicado a la teología y a escribir unas memorias en las que revelaba sus falsedades.

Charles de Beaumont
CHARLES DE BEAUMONT (1728-1810)

También conocido como Caballero d’Éon o Mademoiselle de Beaumont, fue un enigmático espía, diplomático y militar francés al servicio de Luis XV, cuya identidad sexual fue objeto de innumerables especulaciones. Pasó los primeros 49 años de su vida como hombre y los últimos 33 como mujer, y se dijo que era hermafrodita. Sin embargo, a su muerte, ya después de la Revolución Francesa, los médicos que examinaron su cadáver certificaron que era varón. Hoy día, más que un “impostor” se le considera una de las primeras personalidades transgénero conocidas.

Mary Baker
MARY BAKER (1791-1864)

El 3 de abril de 1817, apareció en la pequeña villa de Almondsbury (Bristol, Inglaterra) una joven ataviada con un turbante y extrañas ropas y hablando un idioma incomprensible. Con la complicidad de un pescador portugués, convenció a todos de que era la Princesa Caraboo de una isla de la Polinesia, que había sido capturada por unos piratas y se había lanzado al mar para huir. En realidad era una inglesa de Devon que buscaba hacer fortuna, pero pronto fue descubierta y emigró a Estados Unidos.

Wilhelm Voigt
WILHELM VOIGT (1849-1922)

Ha pasado a la Historia como el Capitán de Köpenick. Era realmente un modesto zapatero de Rixdorf (Berlín) que, tras probar suerte con diversos hurtos y estafas, se hizo con un uniforme viejo en una tienda de ropa de segunda mano, ocupó –con unos soldados a los que reclutó por el camino– el ayuntamiento de Köpenick, desfalcó todo el dinero municipal y regresó a Berlín como si nada. Pocos días después fue descubierto, detenido, juzgado y condenado a cuatro años de cárcel, pero el káiser Guillermo II se vio forzado a indultarlo debido a la presión popular a su favor.

Cassie Chadwick
CASSIE CHADWICK (1857-1907)

Esta canadiense, cuyo nombre de pila era Elizabeth Bigley, empezó su carrera como falsificadora e impostora a los 13 años. Más adelante, haciéndose pasar por una rica aristócrata, siguió estafando a tiendas y bancos con cheques sin fondos. Adoptó diversas personalidades (la vidente Marie Rosa, la madame de burdel Cassie L. Hoover) y, tras casarse con el médico Leroy Chadwick, dio su gran golpe: dijo ser la hija del magnate Andrew Carnegie y desvalijó a numerosos banqueros. Acabó sus días en la cárcel (foto de su ficha policial, propiedad de Librería Virtual del Oberlin College, Ohio).

Victor Lustig
VICTOR LUSTIG (1890-1947)

El rey de los impostores es conocido como “el hombre que vendió la Torre Eiffel” (en la foto, vista nocturna), ya que de sus numerosos timos fue éste el más espectacular. Lustig, un mentiroso compulsivo que se había inventado orígenes aristocráticos para medrar, se hizo pasar por un alto funcionario del Ministerio de Correos y Telégrafos de Francia y engañó a los cinco chatarreros más ricos de París: les dijo que el icónico monumento se iba a desmontar y vender como chatarra y les sacó cuantiosas sumas como soborno para darles la exclusiva del desguace.

Anna Anderson
ANNA ANDERSON (1896-1984)

La más conocida de varias impostoras que afirmaron ser la gran duquesa Anastasia de Rusia (en la foto, la verdadera Anastasia Románov con dos de sus hermanas) se llamaba en verdad Franziska Schanzkowska, como se supo más tarde. Esta polaca, que había pasado por un hospital psiquiátrico tras intentar suicidarse, capitalizó el misterio en torno a la suerte final de la familia del zar –hoy se sabe que fueron todos fusilados por los bolcheviques en 1918– y tuvo muchos partidarios en su pretensión sobre el título nobiliario. Ingrid Bergman le dio vida en una oscarizada película de 1956.

Ferdinand Demara
FERDINAND DEMARA (1921-1982)

No puede faltar en una lista de embaucadores el hombre cuya historia se llevó al cine con el título de El gran impostor (1961). No es para menos: el estadounidense Demara, tras pasar por una orden monacal, fue sucesivamente y con falsas identidades militar, marino, psicólogo, cirujano –llegó a operar a pacientes–, director de una penitenciaría, etc. También fingió su suicidio y escapó varias veces de la cárcel. En su madurez, recuperó su verdadero nombre y se hizo famoso gracias a la película mencionada.

Enric Marco
ENRIC MARCO (1921)

Este sindicalista español, que llegó a ser secretario general de la CNT (Confederación Nacional del Trabajo), se labró un enorme prestigio como supuesto superviviente del campo de concentración nazi de Mauthausen (en la foto, el día de la liberación del campo). Tanto fue así, que durante años presidió la Amicale de Mauthausen, una asociación francesa de víctimas del Holocausto. En 2005 se destapó que todo era una invención. Javier Cercas noveló su peripecia en El impostor (2014).

Alan Conway
ALAN CONWAY (1934-1998)

Su caso de suplantación es uno de los más pintorescos. Este inglés, que trabajaba en una agencia de viajes, se hizo pasar en numerosas ocasiones por el director de cine Stanley Kubrick, con el que no guardaba el menor parecido físico. Pero dado que el excéntrico Kubrick (en la foto, su cámara en una exposición) era un recluso que rara vez aparecía en público y del que muchos desconocían su aspecto, la impostura coló con críticos y fans. El propio cineasta, cuando supo de su existencia, quedó fascinado.

Frank Abagnale Jr
FRANK ABAGNALE JR. (1948)

Digno “sucesor” de Demara, sus peripecias también dieron lugar a un exitoso film de Hollywood: Atrápame si puedes (2002, Steven Spielberg), con Leonardo DiCaprio en el personaje. En los años sesenta del siglo XX, este falsificador e impostor en serie, apenas un adolescente, emitió cheques falsos en 26 países por valor de 2,5 millones de dólares, pilotó aviones sin ser piloto, llevó pleitos sin ser abogado y también “interpretó” a un pediatra y un agente secreto. El FBI le dio caza al fin y hoy, irónicamente, colabora con el gobierno de EE UU en la lucha contra el fraude.

Thamsanqa Jantjie
THAMSANQA JANTJIE (1979)

Este impostor sudafricano saltó a la fama mundial cuando, el 10 de diciembre de 2013 y durante los funerales de Nelson Mandela, se hizo pasar por intérprete de lenguaje de signos y “tradujo” los discursos de varios mandatarios internacionales ante las cámaras de televisión del planeta entero, sin tener ni idea. Lógicamente, los telespectadores sordos descubrieron la impostura en el acto y la denunciaron. En su descargo, él dijo padecer esquizofrenia, aunque otros afirman que es un farsante de larga trayectoria.

¿Cuál ha sido la guerra más corta de la Historia?

Fue el conflicto militar entre el Reino Unido y Zanzíbar del 27 de agosto de 1896 que duró 38 minutos.

Zanzíbar bombardeada por Reino Unido

Cuando las fuerzas de la reina Victoria del Reino Unido se enfrentaron a las de Zanzíbar –hoy forma parte de Tanzania–, este pequeño territorio estaba en la mira de las principales potencias europeas que colonizaron buena parte del Continente Negro.

En 1896, Zanzíbar gozaba de una pseudo independencia. Si bien era gobernada por un sultán, estaba bajo la protección del Reino Unido, que en la práctica manejaba la pequeña nación.

Dos días antes de la breve batalla, el 25 de agosto falleció el sultán reinante, Hamad ibn Thuwaini, quien aceptaba la tutela inglesa. Ese mismo día, el primo del difunto gobernante, Khalid ibn Barghash, se autoproclamó sultán de Zanzíbar, pasando por alto un acuerdo en que las autoridades británicas debían aprobar la designación del nuevo monarca.

Khalid ibn Barghash era contrario al dominio inglés, lo que tensionó la situación. El Reino Unido solicitó que el autoproclamado sultán renunciara de inmediato.

Los británicos apoyaban a otro candidato bastante más dócil, Hamud ibn Muhammad.

Sin embargo, el nuevo gobernante no estaba dispuesto a abandonar el recién ocupado trono e hizo caso omiso a la advertencia de la potencia colonial.

Así el 27 de agosto de 1896 se acuarteló en la sede de gobierno de Zanzíbar y aseguró que haría frente a las tropas coloniales que amenazasen con derrocarlo por la fuerza. La guardia de palacio se preparó para poder enfrentarse a un posible ataque británico y dispuso baterías de artillería y apuntaron a la bahía, donde se ubicaban varias naves de la Armada Real de la reina Victoria. También movilizó a cuantos civiles pudo para que lo apoyaran en su intento por consolidarse en el poder. Y logró atrincherarse en su palacio con un ejército de 2.800 hombres.

Los británicos reaccionaron y asumieron estos hechos como actos de guerra: posesionaron dos buques fuertemente armados, apuntando a la sede de gobierno y alistaron a 150 infantes de marina para iniciar el ataque.

Según los cuadernos de bitácora conservados, a las 9:02 horas del 27 de agosto las naves del Reino Unido abrieron fuego y sobre la sede del gobierno de Zanzíbar cayó una fuerte lluvia de bombas y se inició un incendio.

Las piezas de artillería y metralletas de los fuerzas del sultán quedaron inhabilitadas por completo.

Los británicos, además, hundieron varios barcos de las fuerzas rivales y dispusieron un ataque de infantería. Cuando el asalto sobre el palacio era inminente, las fuerzas de Khalid ibn Barghash izaron una bandera blanca, a las 9:40 horas.

10 curiosidades de la Historia

1. La era más dorada de la medicina

En siglos pasados, el oro era recetado como medicina. La gente pudiente masticaba láminas de oro y era añadido a las comidas en forma de polvo, como si fuera un condimento. Por ejemplo, los alquimistas del rey francés Luis XII (1601-1643) le hacían beber gran cantidad de oro líquido para enderezar su maltrecha salud.

2. ¡Qué muerte más tonta!

Muchos personajes famosos han perdido la vida en condiciones y situaciones tan extrañas como inverosímiles. Ésta es una selección:
– Enrique I de Castilla: murió de una pedrada jugando con sus amigos.
– Arquímedes: un soldado romano le atravesó con su espada al ser recriminado insistentemente por el sabio griego para que no pisara unos dibujos científicos que había hecho en la playa.
Jean Baptiste Lully, compositor francés: falleció por una gangrena al clavarse la batuta en el pie.
Alejandro I de Grecia: su mascota, un mono, le propinó un mordisco y le contagió la rabia.
Francis Bacon, filósofo y escritor inglés: falleció de frío mientras rellenaba con nieve de las montañas el interior del cuerpo de una gallina muerta, para un experimento sobre la conservación de los alimentos.
Agatocles, tirano de Siracusa: se atragantó con un palillo.
Esquilo, dramaturgo griego: murió golpeado por una tortuga que se desprendió de las garras de un águila que sobrevolaba su cabeza.
Isadora Duncan, bailarina estadounidense: murió por una fractura en las cervicales debida a que su echarpe se enganchó en las ruedas del coche en el que acababa de subir.
Maximiliano de Austria: una indigestión de melones le quitó la vida.
Allan Pinkerton, fundador de la agencia americana de detectives que lleva su nombre: murió por una gangrena tras morderse la lengua.

3. Un fideo con talento

En sus primeras incursiones cinematográficas, Archibald Leach fue rechazado en numerosas ocasiones por ser demasiado delgado. Años después fue contratado por 450 dólares semanales y se le cambió el nombre por el de Cary Grant

4. Bill, el vil cazador

El famoso Búfalo Bill presumía de haber abatido 4.862 bisontes en una sola temporada de caza. 

5. Los Marx, más atómicos aún

Los hermanos Marx, además de cómicos, fueron unos inventores: patentaron un sistema de alarma de los latidos del corazón para llevar en la muñeca. Y en los años cuarenta, Zeppo cofundó una compañía que construía un componente de los bombarderos destinados a lanzar bombas atómicas sobre Japón.

6. Pancho el amoroso

El líder revolucionario mexicano Pancho Villa (1878-1923) visitaba hasta 5 novias en un día, según aseguraba su chófer Juan Carlos Caballero.

7. ¡Decid pataaaaaaaataaaaaaaaa!

En las primeras fotografías, las personas tenían que estar quietas hasta 15 minutos para que no salieran movidas. Los fotógrafos de mediados del siglo XIX disponían de unos bastidores especiales para que la gente apoyara la cabeza.

8. Una pareja difícil de separar

Félix Faure (1841-1899), sexto presidente de la III República francesa, murió mientras fornicaba en un prostíbulo de París. La joven sufrió un terrible shock y se dice que los médicos tuvieron que separarlos de una forma radical: seccionaron quirúrgicamente el pene del presidente.

9. El dictador hormonado

Para mantener la virilidad de Adolf Hitler, su médico personal, Theodore Morell, le inyectaba un compuesto que contenía hormonas de testículos de animales machacados.

10. El amante acusador

Una de las crueles excentricidades de Cayo Julio César Calígula consistía en obligar a las mujeres casadas de la corte a mantener relaciones sexuales con él, para luego acusarlas de adulterio e iniciar el divorcio en nombre del mancillado.

Una galería de arte donde quieras. El papel de la fotografía impresa en la era “post-museo”

canvas-wall-display.jpg

La idea de que el arte necesita de un espacio de exhibición estático, horarios y público entendido se puso en duda con la llegada del paradigma modernista. Tras todos los cambios en la forma de pensar que tuvieron lugar durante el siglo XX, hemos alcanzado una era que podría ser descrita como “post-museo”.

Los expertos en impresión de fotografías nos ayudan a comprender cómo la industria ha cambiado la forma en la que consumimos, exhibimos y apreciamos el arte; además de explicarnos cómo vivir en una era donde las galerías pueden aparecer en cualquier parte.

Un Estado democrático y artístico

No es exagerado decir que la reproducción en masa del movimiento Pop Art, promovido por Andy Warhol,ha alcanzado su cima gracias a las impresiones de fotos modernas.

Serie de fotografías impresas en un solo lienzo. La repetición era la seña de identidad de Warhol.

El arte, ya sea en fotografía, pinturas icónicas o posters de películas, siempre está al alcance de todos. Su adquisición se ha convertido en una cuestión de clics con el ratón. Y algunos afirman que esta accesibilidad ha disminuido el valor del arte en sí mismo. Por supuesto, una foto lienzo de un Pollock te costará muchos menos ceros que un original.

Pero esta llamada democratización del arte, iniciada por modernistas (y post-modernistas) hasta llegar a los servicios de impresión actuales, no ha degradado el espíritu del medio. A pesar de lo que algunos opinen, no existe una regresión o involución, y esta nueva democracia artística debe ser considerada parte de una tendencia al alza.

Expresión sin límites

El arte comenzó a redefinirse gracias a los nuevos conceptos aportados por los movimientos modernista y post-modernista. Estas ideas no solo desafiaron a las nociones preconcebidas del propio arte, también propagaron la idea de que la creación es un proceso comunal, y no se encuentra restringido a las élites privilegiadas.

Galería de pared compuesta por fotografías enmarcadas.

Sin importar la técnica empleada, el lugar de exhibición de la obra o el precio, crear es crear. La expresión individual o colectiva de una visión artística. Para simplificar, no todos somos artistas, pero sí contamos con la capacidad de convertirnos en uno. Y ya que disponemos de la posibilidad de tener nuestra obra impresa profesionalmente a buen precio, este pensamiento cobra una gran relevancia.

Dado lo barato del servicio, no hay obstáculos a la hora de organizar una exhibición en tu propio salón.

La era “post-museo”

Hay que dejar claro que los museos no han quedado obsoletos. Pero las exhibiciones en sí mismas sí han evolucionado para apelar a un público mayor y diverso. El museo de hoy difiere mucho del modelo del siglo XIX.

Hermosas obras de arte abstracto impresas en lienzo y dispuestas como decoración minimalista de interior.

Las paredes estériles de estética minimalista han dado paso a avenidas de entretenimiento, ofreciendo una experiencia educativa a la par que provocadora, consiguiendo la atención del público actual.

Crear, valorar y exhibir arte donde desees nunca había sido tan fácil. Y no hablamos de una de esas instalaciones pop-up en ubicaciones imposibles, o modificaciones en una sesión en directo (aunque no pasa nada si te gustan).

Sesión de fotos de estilo rococó exhibida como galería de pared.

Organizar una exhibición protagonizada por tus propias fotografías, desplegadas en el formato empleado por las galerías de arte, es posible en menos de una hora. O en cuestión de minutos si ya tienes tu colección de fotos preparada.

Conclusión

La belleza de la vida moderna que contemplas con tus propios ojos puede ser desplegada en icónicas obras de arte sin la necesidad de una galería. En resumen, la frontera física del museo ha desaparecido. Puede que valores una determinada obra, o que creas que una de tus creaciones merece una mayor exposición. No lo dudes e imprímela ahora mismo. Es rápido, fácil y asequible. Además, no es necesario hacer cola en la calle, y tu obra no quedará ensombrecida por el teléfono de otra persona.

Impresión en lienzo a gran escala de excelente calidad.