Por qué no veo “Juego de Tronos” ni me interesa lo más mínimo quién muere en Poniente

El próximo 19 de mayo llegará a su fin una de las series más importantes de la historia de la televisión. Con la emisión del sexto episodio de la octava temporada, “Juego de Tronos”, la creación de George R.R. Martin, David Benioff y D.B. Weiss, dará su canto del cisne. A ver si así dejáis de dar la brasa de esta manera.

Hace ya un tiempo que me preguntan por qué demonios no veo la serie de la que todo el mundo habla. No es una pose, es cuestión de gustos personales. Puse mis mejores intenciones hace unos meses y creo que soporté un par de episodios. Lo siento: it’s not my cup of tea.

Sin que esto busque ser una provocación, plasmaré únicamente las cosas que me pasan por la cabeza cada vez que me propongo adentrarme en este rico universo fantasioso que tan de moda lleva unos años y que terminará en unas semanas. Hasta que saquen la precuela…

Pereza de historia

Si eres de los que no disfruta el cine asiático de terror por ser incapaz de diferenciar a los personajes, entenderás la enorme pereza que se apodera de mí cada vez que alguien me invita a ver “Juego de Tronos”.

Familias, apellidos, clanes, gente con melena, gente sin duchar, clones de Jason Momoa… ¿Cuál es el término correcto para referirse físicamente al sector que representa Peter Dinklage? Nah, olvídalo, no me interesa nada de lo que pase ahí.

¿No tuvimos bastante con media docena de películas de Peter Jackson dando la turra con la obra de Tolkien? ¿De verdad me estás diciendo que gente adulta que lleva negocios se flipa con una movida de zombis y dragones?  

“Juego de Tronos” no te necesita. Tampoco el Universo de Marvel. Pero ahí estás tú gritando desde la fila 10-pasillo cuando te toque el guiño de unos breves segundos, apenas un puñado de frames estratégicamente diseñados para ti.

Sin duda te harán sentir especial cuando tu personaje favorito haga lo que siempre soñaste que hiciera. Nota mental: tú y otros tantos millones estaban esperando lo mismo, no es que seas especial.

No me interesa

Tampoco me interesa ‘Juego de Tronos’ porque no me siento partícipe. No la vivo. El mundo de la fantasía, de los dragones y mazmorras, exige un mínimo de tiempo de inmersión que yo no disfruto. 

Quedadas con los colegas, disfrazados, para echar unas “partiditas” (es una forma de decirlo, esa gente trasnocha) a movidas en calabozos es algo que está fuera de mi alcance.

El mundo de la espada y la brujería, los zombies de hielo y las luchas de poder en realidad ya forman parte de mi día a día en la vida real.

¿Juego de tronos? ¡Sangre y tetas!

Mirad, no me lo toméis a mal, pero los ingredientes que más os ponen ya estaban en películas de la edad de oro del cine trash. No hay nada más que atraiga a los chavales que esta combinación, aunque aseguren que es la historia lo que les engancha. Incluso dando pasos hacia una dirección donde los tronos jamás soñaron estar, como en “El último guerrero”, una producción de Roger Corman.

Lucio Fulci también dio el do de pecho en cuanto a la movida de espadas con su imposible “La conquista de la tierra perdida (Conquest)”, donde uno ve incluso lo que pretendían cineastas más experimentales y valientes que cualquier director del show de HBO.

Por cierto, no olvidemos que el plasta de Alan Taylor, adalid de la serie, arruinó dos franquicias de éxito como “Thor” y “Terminator”. Poca broma.

De hecho, el mejor director que ha pisado el plató de la serie ha sido Neil Marshall, del que pronto podréis ver la estupenda “Hellboy”, que tiene mucho en común con trabajos suyos como “Centurión”, o incluso con “Juego de Tronos”, solo que siendo mucho más valiente. En el cine sale caro ser valiente…

Lo que yo entiendo por fantasía no tiene nada que ver con “Juego de Tronos”, un claro ejemplo de una serie donde todo se toma demasiado en serio. Tan enserio como sus fans, que puede que nunca hayan escrito “épica” en minúsculas.

En fin, disfrutad de la (re)calibración de vuestros televisores (puede que muchos también cambiaseis la configuración de vuestras pantallas para ver la brasa de moda de Alfonso Cuarón) y de vuestra píldora televisiva semanal.

Ah, y enhorabuena, que parece que la nostalgia también traerá de regreso aquella turra de Ron Howard llamada “Willow” en forma de serie.

¿Por qué declararon culpable a Pablo Ibar?

Las claves detrás de un veredicto que echa por tierra las expectativas de salir libre del español, acusado de un triple asesinato en Florida

El caso de los crímenes de Miramar, del que un jurado declaró el sábado culpable al español-estadounidense Pablo Ibar, es largo y extremadamente complejo. El veredicto, que admite apelación, cayó como un mazazo sobre el acusado y su familia. Lo que sigue son los hechos y las claves sobre los que pudo construirse:

Pablo Ibar, durante el juicio.

1. Los hechos

La madrugada del 27 de junio de 1994, tras una noche de fiesta, el empresario nocturno Casimir Sucharski regresó a su casa en la localidad de Miramar, al norte de Miami, acompañado por dos mujeres, Sharon Anderson y Marie Rogers. De pronto, irrumpieron en el domicilio dos individuos que golpearon salvajemente y asesinaron a tiros a Sucharski y a sus dos acompañantes.

Así lo recoge la grabación de una de las diversas videocámaras que Sucharski tenía instaladas en la vivienda, escondidas, y que usaba por seguridad y para grabar de incógnito sus encuentros sexuales. Del vídeo que recoge el asalto, de escasa calidad, se extrajo el retrato de uno de los asaltantes que, tras los asesinatos, se quitó la camiseta que cubría su rostro y se limpió con ella el sudor.

La imagen se distribuyó por las comisarías locales. Dos semanas después, llegó a manos del detective que había arrestado días antes a Pablo Ibar, por su asistencia a unos amigos que habían realizado un asalto a otro domicilio, una acción de similares características (pero diferente desenlace) a la que acabó con el asesinato de Sucharski, Anderson y Rogers. El detective consideró que el rostro de la imagen distribuida era el de Ibar. “Te tengo”, le dijo.

2. Los antecedentes

En el año 2000, Pablo Ibar fue condenado a muerte por el triple homicidio de Miramar. También recibió la pena máxima Seth Peñalver (que acabó en libertad tras su propio proceso de apelaciones que concluyó en 2012). El análisis de ADN realizado en la camiseta que se ve en el vídeo, hallada en el exterior de la casa, excluía a Ibar. Había, en cambio, un amplio rastro genético de otro varón desconocido.

Las principales pruebas por las que se le condenó fueron el propio vídeo y la declaración de un testigo, que dijo haber visto a Pablo Ibar y a otro individuo huyendo del lugar del crimen en el coche de Sucharski. En el juicio, Ibar contó con una defensa muy deficiente: el abogado que se le asignó acabó en una aparatosa espiral autodestructiva. La sentencia se recurrió. El testimonio del testigo y el proceso por el que identificó al acusado, mediante fotografías y una rueda de reconocimiento muy irregular, fueron duramente criticados por la defensa.

El largo proceso de apelación concluyó en el Tribunal Superior de Florida, que en 2016 declaró el juicio nulo por la deficiente defensa del acusado y porque consideró que las pruebas por las que se le acusó fueron “escasas y endebles”.

3. El arranque

El nuevo juicio comenzó el pasado 1 de octubre y la fiscalía volvió a pedir la pena máxima para Ibar. Después de que dos jueces solicitaran retirarse del caso, se presentó voluntario el juez Dennis Bailey. La defensa trató de recusarlo, sin éxito, por considerar que no era imparcial debido a una serie de supuestas conexiones personales con la fiscalía y con el propio caso. Se procedió a elegir el jurado, cuya composición tampoco fue del agrado de la defensa. En esta ocasión Ibar sí contó con una defensa solvente, a cargo del equipo del abogado Benjamin Waxman. La fiscalía rescató para el caso a Chuck Morton, que se encontraba ya jubilado, y que había representado al Estado en el primer juicio.

Al final del nuevo juicio, Morton realizó una intervención demoledora, teatral y de enorme dramatismo, en la que imploró al jurado, señalando a Ibar, que no permitiesen “salirse con la suya a este asesino”, lo que llevó incluso a la defensa a solicitar la anulación del juicio por una supuesta extralimitación del fiscal.

4. El juicio

Los miembros del jurado solo pueden formar su veredicto, que debe ser unánime, atendiendo a los hechos, testimonios y pruebas aportados por las partes durante el juicio. Se les prohíbe informarse por su cuenta, vía prensa o Internet, y hablar entre ellos del caso fuera de la sala de deliberaciones. El juez determina, en función de lo que considera relevante para llegar a un veredicto justo, lo que pudo o no sacarse a relucir por las partes durante el juicio. Por ejemplo, no se les permitió saber a los miembros del jurado que Peñalver había salido libre. Tampoco que Ibar había sido detenido, poco antes, en el marco de un caso parecido.

5. La estrategia de la defensa

Se basó en tratar de desmontar minuciosamente las pruebas aportadas por la fiscalía, que esencialmente eran las mismas que el Tribunal Superior había considerado “escasas y débiles”, aunque con algún añadido relevante. Contaba con importantes bazas, como el testimonio de un respetado experto internacional en reconocimiento facial, que se trajo desde Reino Unido, y que niega que el rostro del vídeo se corresponda con el del acusado.

Renunció la defensa a llamar a testificar a Tanya Quiñones, esposa de Pablo Ibar (se casaron en la cárcel en 1997), que constituye la principal coartada del acusado. Quiñones, entonces una adolescente, llevaba unos meses saliendo con Ibar cuando este fue arrestado. Y asegura que pasaron juntos, en casa de sus padres, la noche en que se perpetró el triple asesinato. Una hermana de Tanya afirma que los vio durmiendo juntos esa mañana. Llamarla a testificar, a lo que ella estaba dispuesta, entrañaba ciertos riesgos, como que la fiscalía, en su turno, la llevara a alguna inconsistencia en el relato de unos hechos ocurridos hace 24 años.

6. La estrategia de la fiscalía

El Estado recurrió básicamente a las mismas pruebas que en el primer juicio, con una importante novedad. Aportó por sorpresa los resultados de un nuevo análisis genético de la camiseta, realizado con una nueva tecnología. Al contrario que los dos anteriores análisis, este sí arroja una coincidencia con el ADN de Ibar, en una superficie muy pequeña, a pesar de que el grueso del ADN localizado en las cinco zonas analizadas sigue correspondiendo a la aportación de un varón desconocido.

7. El ADN

La defensa trató de restar valor a la nueva prueba genética, mediante tres vías. Primero, atacando la fiabilidad de la nueva tecnología empleada, cuyo uso aseguraron que no está admitido de manera generalizada. Segundo, alegando que el hecho de que solo haya aparecido rastro del ADN de Ibar en una superficie minúscula de la camiseta no concuerda con lo que se ve en el vídeo, en el que el asesino la lleva cubriéndole la cara mientras golpea y dispara a las víctimas y se seca con ella el sudor. La camiseta, defienden, debería estar llena de restos de ADN (sudor, saliva) y lo está, solo que no es el de Ibar.

Por último, la defensa trató de poner en evidencia la deficiente custodia de las pruebas, que pudo haber permitido una contaminación a posteriori con el ADN de Ibar en algún momento de estos 24 años. Logró demostrar que la prenda llegó a los expertos dentro de un sobre abierto, en contacto con otros objetos y que el cuidado en general de las pruebas, durante todos estos años, dejó mucho que desear: aportó un vídeo en el que se ve cómo el propio fiscal manipula una prueba.

Aún así, lo cierto es que una prueba genética de la camiseta aporta una coincidencia (aunque sea pequeña y de origen y fiabilidad discutibles) con el ADN de Ibar. Así lo defendieron los expertos de la fiscalía.

8. El desenlace

El jurado no está obligado a argumentar su veredicto: solo debía responder con un “culpable” o “no culpable” a los seis cargos, entre ellos tres homicidios en primer grado, de los que terminó acusando a Ibar. Por eso es imposible saber qué ha pesado más en su toma de decisión. El hecho de que, tras el primer día de deliberación, solicitaran volver a ver el vídeo del crimen y escuchar de nuevo la transcripción de tres testimonios puede ofrecer pistas sobre los aspectos sobre los que pudo haber dudas o desacuerdos iniciales.

Pidieron que se les leyera el testimonio de Huma Nasir, experta en ADN de la fiscalía; el de un joven que convivía en aquella época con el acusado y cuyos zapatos, según la fiscalía, dejaban unas huellas que coinciden con las halladas en el lugar del crimen; y la declaración del genetista Allan Jamieson, experto de la defensa que rechaza la validez de la última prueba de ADN. Finalmente, los miembros del jurado dijeron que no les hacía falta volver a escuchar esta última, cuya lectura estaba prevista para la mañana del sábado.

En su lugar, cuando regresaron el sábado para volver a deliberar, comunicaron a un juez que ya tenían un veredicto unánime: culpable.

¿Cuál es el dibujo más antiguo de la humanidad?

El dibujo hecho con ocre rojo en una piedra hallada en la cueva de Blombos (Sudáfrica) fue datado en 73.000 años de antigüedad.

dibujo en piedra de 73.000 años

Al sur de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) se halló el que parece ser el primer dibujo de la humanidad. Se trata de un patrón de nueve líneas cruzadas que se realizaron con un pequeño “lápiz o pincel” ocre (con una punta de entre 1 y 3 milímetros de grosor) sobre una piedra de silcreta por un o una Homo sapiens, hace unos 73.000 años. La silcreta es la materia prima dominante y la fuente más cercana se encuentra aproximadamente a 30 kilómetros. Se encuentran grandes cantidades de pequeñas lascas, lo que indica la producción in situ de estos artefactos.

El hallazgo, dado a conocer en la prestigiosa revista Natureprecede a las creaciones más antiguas conocidas hasta ahora que se databan en 30.000 años.

Los investigadores creen que el diseño se hizo a propósito, probablemente con un significado simbólico.

Desde 1991, en la cueva sudafricana de Blombos se excavó e investigó un número ingente de artefactos prehistóricos, sobre todo, del período de la Edad de Piedra Media (100.000-70.000 años atrás). En este contexto, el hallazgo de este dibujo llamó la atención por ser diferente a cuantos se habían descubierto en la cueva.

La lasca de piedra sobre la que se pintó fue analizada en un principio por si se trataba simplemente de líneas naturales que había creado la propia matriz de la roca.

Según se detalla en la revista Nature, después de confirmar que las líneas rojas en aquellas lasca de roca se había hecho de forma intencional –todo ello, gracias a minuciosos análisis bajo microscopios de alta tecnología–, el equipo de arqueólogos se preguntó cuál habría sido la motivación de que un o una homo sapiens dibujase los nueve trazos entrecruzados.

Por la terminación abrupta del dibujo, se estudió la posibilidad de que la piedra hubiese tenido mayor superficie y así el patrón en zigzag pudiese tener continuidad.

Aclaración sobre el hallazgo

La médica y paleoantropóloga María Martinón-Torres ofreció su opinión sobre este hallazgo: “Aunque no tengo dudas sobre las capacidades de dibujar de nuestra especie hace 73.000 años, creo que este posible dibujo no constituye arte figurativo complejo y que otros hallazgos ornamentales recuperados en Blombos, como las cuentas de collar, son más expresivos sobre la capacidad artística de nuestra especie. En este caso no encuentro grandes diferencias en la calidad de la obra hallada en esta cueva y el grabado geométrico sobre una concha hallado en Java y hecho casi medio millón de años antes por un Homo erectus”.

¿Qué es un ictus y cuáles son sus síntomas?

El exministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha fallecido tras sufrir un ictus. ¿Qué es? ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Qué puede provocarlo? ¿Tiene tratamiento?

El exministro del Interior y exsecretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Alfredo Pérez Rubalcaba, sufrió un ictus durante la tarde del miércoles 8 de mayo y falleció el día 10.

Un ictus, que significa golpe o choque en latín, es una palabra que se utiliza de manera genérica para referirse a un infarto cerebral, un accidente cerebrovascular y otros trastornos relacionados con este órgano. Estas enfermedades pueden ser desde hemorragia cerebral hasta ataques isquémicos transitorios, pasando por los trombos, las embolias cerebrales o hemodinámico (por hipotensión arterial).

El cerebro es el centro de control de nuestro cuerpo y al igual que el resto, necesita sangre para funcionar. Si se corta de forma súbita el riego sanguíneo del cerebro es cuando se produce un ictus. Además, provoca una serie de síntomas que, si se detectan a tiempo, pueden salvar la vida del paciente: cada minuto que pasa sin que este sea atendido, se reducen las posibilidades del enfermo de recuperarse.

El tiempo en que se atiende al paciente no solo es vital para que pueda recuperarse sino también para evitar las posibles secuelas que puedan quedar tras el accidente cerebral.

Síntomas

Los síntomas más destacados y que ayudarán a cualquier persona a detectar un ictus son tres: sonrisa de lado (o parálisis de la mitad del cuerpo), dificultad o incoherencias en el habla y también para caminar o moverse. Estos son los signos principales, pero otro síntoma que puede llamar también la atención es si el paciente manifiesta alteraciones visuales, es decir, si hay una perdida brusca de la visión en los ojos (ven solo la mitad por cada ojo). También un dolor intenso de cabeza, debilidad muscular, mareos y desequilibrio son síntomas de infarto cerebral.

Si se duda sobre si el paciente está teniendo un ictus o no, hay varias pruebas que pueden dar una idea de lo que está sucediendo:

Subir los brazos. Si el paciente no puede subir uno de los brazos hacia el frente o si uno queda más bajo que el otro, esto puede ser un síntoma. Pero el signo más claro es si uno de los brazos cae.

La sonrisa. Pedir al paciente que sonría sirve para ver si hay parálisis en una de las mitades del cerebro. Si un lado de los labios no se levanta o no puede moverlos, es un indicativo de ictus.

Repetir una frase. Pedir al paciente que repita una frase sencilla y coherente pueden ayudar a detectar un ictus, en el caso de que le cueste repetirla, no hay que dudar.

¿Dónde estás? ¿En qué año estamos? Las preguntas sencillas también pueden ayudar a detectar un accidente cerebral, si no saben responder a este tipo de preguntas puede tratarse de un ictus.

Lo más importante es mantener la calma y si se dan los síntomas llamar al 112 para explicar lo que le sucede al paciente. Con las indicaciones de Emergencias sabremos más del estado del enfermo y si es necesario enviarán una ambulancia a recogerlo lo antes posible.

Posibles causas

Además de los desencadenantes, hay ciertas características que aumentan el riesgo de ictus

Hay varios posibles desencadenantes que pueden provocar un ictus. Los principales son a arterioesclerosis, el trastornos del ritmo cardíaco como la fibrilación auricular; la hipertensión arterial (HTA) o el colesterol LDL alto.

Por otra parte, hay otras características que pueden aumentar el riesgo de padecer un ictus. Entre los principales se encuentra la edad (ser mayor de 55 años), el género (primera causa más frecuente de muerte en mujeres y segunda en hombres); el uso de anticonceptivos orales, el tabaquismo y la drogadicción. Además, las personas con migrañas son más propensas a este tipo de accidentes en el cerebro y también aquellos pacientes que tienen antecedentes familiares de ictus. También aumentan el riesgo de estos accidentes la obesidad, la inactividad física, el síndrome de la apnea de sueño y la diabetes, según señalan desde EFE Salud.

¿Tiene tratamiento? En el caso de Rubalcaba se le ha realizado una operación en la que se ha desecho un trombo, por lo que tenía un infarto cerebral trombótico y esta era la mejor (y más rápida) forma de actuar.

Por qué los tatuajes no son malos para tu sistema inmune

Las noticias alertaban recientemente de los potenciales peligros que los tatuajes suponen para tu sistema inmune. ¿Pero son reales? A continuación, desgrano el estudio y lo que significan sus resultados.

La noticia ha saltado en todos los medios: “¡Cuidado! Los tatuajes pueden estropearte los ganglios linfáticos y ser peligrosos”, “metales pesados y otras sustancias podrían contaminar tu cuerpo por culpa de la tinta”, etc. Lo cierto es que tenemos la suerte (o la desgracia) de vivir uno de esos momentos únicos en los que la ciencia trabaja a piñón para esclarecer una de las dudas que aterran a la población: ¿es mi tatuaje malo para la salud? Según un último estudio, sí. Pero no tan rápido, puede ser que la cosa no sea tan sencilla.

Tatuajes, ganglios y otras cuestiones

“La tinta de los tatuajes afecta al sistema inmune”. Con este título y variaciones del mismo, los medios generales salían los últimos días a discutir un paper publicado en Nature Scientific Reports. En él, ciertamente, los investigadores ponen de manifiesto varias cosas que vamos a detallar ya mismo: en primer lugar, que la tinta de los tatuajes produce sustancias como consecuencia de su degradación. Entre las sustancias asociadas, las más peligrosas, citan los investigadores, son los metales pesados. En segundo, que estas sustancias son captadas por los ganglios linfáticos produciéndose una inflamación de los mismos. En consecuencia, estos podrían terminar por funcionar pero, poniendo trabas al sistema inmune o generando diversas enfermedades.

Asociados a estos productos y síntomas analizados, los investigadores discuten la posibilidad de que los tintes puedan relacionarse con el cáncer, problemas inmunológicos o intoxicaciones citotóxicas locales (o lo que es lo mismo, destrucción de tejidos valiosos en el cuerpo). Los medios no han tardado en entrevistar a médicos o, incluso, a los autores del paper quienes han hecho afirmaciones bastante comedidas. A pesar de esto, titulares como el que comentábamos arriba, u otros como “Alerta por las tintas de tatuajes” no ha dejado de salir como setas. Pero, ¿de verdad hay razones para estar alerta?

¿Qué quiere decir el estudio?

En primer lugar, cuando echamos un vistazo al estudio, nos llama la atención una cuestión muy poderosa: sólo se usaron cuatro (¡cuatro!) muestras de tejidos post mortem para hacer el análisis. Tanto el número como el “post mortem” deberíamos tenerlo muy en cuenta. En primer lugar, cuatro es una cifra terriblemente pequeña para hacer un estudio. En biología, una N (es decir, una población de estudio) menor de veinte se considera inválida en el mejor de los casos. Y veinte es una cifra pequeñísima, especialmente si hablamos de biología humana. Además, el tejido obtenido post mortem no funciona igual que el tejido in vivo. De hecho, existen muchas diferencias entre un tejido vivo y uno muerto, especialmente si hablamos de metabolismo celular (que al final es lo que revisamos en este artículo). Así que lanzarse a hacer afirmaciones en base a este estudio es muy audaz. Por no decir estúpidamente valiente. Ante lo visto, lo máximo que podríamos sacar en claro es que existen indicios para seguir investigando sobre la disposición de los tintes en el cuerpo humano. ¿No me crees?Los investigadores están teniendo en cuenta que tal vez existen otras razones por las que se acumularon metales pesados en los nodos distintas a la tinta

En la discusión del propio artículo (que recordemos, es la base para la noticia que ha hecho correr ríos de tinta, nunca mejor dicho), se especifica que, con respecto a los metales pesados encontrados en los nodos linfáticos, “el tatuaje podría no haber sido la única ruta de exposición en estos individuos en particular” (sic). Esto quiere decir que los investigadores están teniendo en cuenta que tal vez existen otras razones por las que se acumularon metales pesados en los nodos. También discuten sobre el tamaño del transporte de los pigmentos aunque especifican que no se conocen los mecanismos exactos que intervienen. Otra de las discusiones interesantes hace referencia a diversas sustancias potencialmente peligrosas las cuales están relacionadas con las células lipídicas (grasa). De nuevo, los investigadores indican que el funcionamiento del tejido post mortem podría diferir mucho con el tejido de alguien vivo.

tatuajes

Por otro lado, sí que dejan claro que existe una relación con la aparición de partículas en los nodos linfáticos (que sí demuestran en base a estos cuatro tejidos) y su inflamación crónica. Pero resumiendo toda esta amalgama de información, cabría decir que no podemos llegar a una conclusión concreta y tajante. Lo que sí podemos hacer es apuntar a nuevas investigaciones, que es lo que aconsejan los propios autores. Dichas investigaciones ya irían orientadas a buscar los restos de las tintas de los tatuajes en ciertos tejidos concretos. Pero de ahí a decir que las tintas de los tatuajes afectan al sistema inmune, hay mucho trecho.

¿Es seguro hacerse un tatuaje?

Lo cierto es que existen muy pocos estudios que aclaren las dudas con respecto a los tatuajes. A la luz de los datos aportados por la Comisión Europea, hasta el 12% de los europeos y el 24% de los estadounidenses están tatuados. El negocio de los tatuajes implica a decenas de millones de personas por todo el mundo. Siendo así, es curioso que la legislación tenga tantas lagunas. Especialmente en cuanto a la salud y seguridad se refiere. Las tintas de los tatuajes cuentan con más de 200 sustancias, entre colorantes y aditivos. Entre los colorantes, más del 80% son de origen orgánico (lo que no tenemos que confundir con algo ni bueno ni malo), y el 60% de los mismos está relacionado con el grupo funcional “azo”. Varios azoderivados son conocidos por la posibilidad de liberar aminas primarias aromáticas, que son potencialmente cancerígenas. Otras sustancias derivadas de los tintes que podrían ser peligrosas son los hidrocarburos policíclicos aromáticos o los dichosos metales pesados de los que hablábamos.Los principales peligros del tatuaje están relacionados con las infecciones y alergias

Por todo ello, las autoridades llevan años preocupadas tratando de encontrar evidencias científicas y recomendaciones que ayuden a legislar mejor el ámbito de los tatuajes. Sin embargo, buscando en la literatura científica vemos que los peligros de los tatuajes son, principalmente, las infecciones y alergias. Normalmente estas están asociadas a secciones cutáneas del cuerpo. También se ha tratado de encontrar la relación de los tintes con el cáncer de piel. Por el momento, las pruebas apuntan a que no existen evidencia para pensar que, a pesar de las sustancias de las que hablábamos, los tatuados sufran mayores posibilidades de melanomas u otros tumores de la piel. Tampoco hemos encontrado más estudios que avalen las afirmaciones de los medios de comunicación con respecto al estudio publicado. De hecho, insisto, los investigadores especifican la necesidad de seguir investigando en la dirección de sus resultados. Pero no se pueden sacar conclusiones tan tajantes.

En resumen, por el momento parece que hacerse un tatuaje sigue siendo igual de seguro que siempre. ¿Existen peligros asociados a los tatuajes? Desde luego, aunque, como decíamos, la gran mayoría tienen que ver con bacterias e infecciones, además de alergias. ¿Está nuestro sistema inmune en peligro por culpa de los tintes? Al igual que existe este estudio, otros afirman que los tatuajes podrían ayudar a reforzar el sistema inmune. Y estos se realizaron con muestras mayores y con personas vivas. Si yo tuviera que hacer una apuesta, lo haría por la seguridad de los tatuajes. Puede que en el futuro las evidencias vayan en contra de lo que estas líneas argumentan. Pero como ocurre con las evidencias científicas, todo depende de con qué pruebas contemos en ese momento. Y por el momento, estas no avalan la alarma contra ellos.

¿Estás sufriendo violencia de género?

Se trata de una violencia que afecta a las mujeres por el mero hecho de serlo. Constituye un atentado contra la integridad, la dignidad y la libertad de las mujeres, independentemente del ámbito en el que se produzca.

Se entiende por violencia de género cualquier acto violento o agresión, basados en una situación de desigualdad en el marco de un sistema de relaciones de dominación de los hombres sobre las mujeres que tenga o pueda tener como consecuencia un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas de tales actos y la coacción o privación arbitraria de la libertad, tanto si ocurren en el ámbito público como en la vida familiar o personal. (Ley 11/2007, del 27 de julio, gallega para la prevención y el tratamiento integral de la violencia de género).

El concepto “violencia de género” da nombre a un problema, que incluso hace poco, formaba parte de la vida personal de las personas; era considerado un asunto de familia que no debía trascender de puertas para fuera y, por lo tanto, en el que no se debía intervenir. Entender la violencia como un asunto personal refuerza a las mujeres a una situación de subordinación respeto del hombre e implica asumir las relaciones de poder historicamente desiguales entre ambos y a través de las cuales se legitima al hombre a mantener su status-quo de la dominación incluso a través de la violencia. Esta percepción contribuye a que las mujeres no denuncien su situación por miedo, vergüenza o culpabilidad.

La discriminación de las mujeres y la violencia de género (como la manifestación más brutal de las desigualdades entre hombres y mujeres) es un problema que traspasa fronteras y que está presente en la mayor parte de los países del mundo con la particularidad de que las vivencias del maltrato son enormemente parecidas en todos los lugares y culturas.

Debe recordarse que la violencia es una estrategia de relación aprendida, no es innata. Si esto fuera así, todas las personas serían violentas o todas las personas ejercerían la violencia de la misma manera y en el mismo grado; sin embargo, no siempre la empleamos en nuestras relaciones: hablamos, negociamos, pactamos, tratamos de comprender el punto de vista de la otra persona y finalmente llegamos a un acuerdo, aunque no obtengamos el que en principio queríamos.

Los maltratadores son selectivos en el ejercicio de la violencia, lo que demuestra que son capaces de controlarse en cualquier otra situación.

Si te sientes identificada con alguna de las siguientes manifestaciones, estás siendo víctima de maltrato

Sean cuáles sean las formas en que se manifiesta el maltrato, siempre busca un mismo objetivo: erosionar la autoestima de la mujer con fin de que el agresor aumente su grado de poder y control sobre ella.

Hay muchas formas de violencia contra las mujeres, aquí acercamos algunas indicaciones para poder identificarlas.

Violencia física

Incluye cualquier acto de fuerza contra el cuerpo de la mujer, con resultado o riesgo de producir lesión física o daño: golpes, quemaduras, pellizcos, tirones de pelo, picadas, empujones, lanzamiento de objetos, uso de armas, intentos de estrangulamiento, intentos de asesinato, intentos de provocar abortos…

El maltrato físico es el más evidente y el más fácil de demostrar; aun así, no es preciso que se requiera atención médica o que tenga efectos visibles en el cuerpo. Es muy probable que empiece con un simple golpe o bofetada.

Violencia psicológica

Incluye toda conducta, verbal o no verbal, que produzca en la mujer desvalorización o sufrimiento: insultos (expresiones como: estás loca, eres una histérica, ignorante, atrasada, fea); menosprecios (expresiones como: no sirves para nada, no eres capaz de hacer nada bien, mala madre, si no fuera por mí donde irías?..); intimidaciones / amenazas (expresiones como: te voy a matar, vete/vete de la casa, te voy a quitar los/las niños/niñas, te voy a hundir..); abuso de autoridad ( como por ejemplo: registra tus cosas, revisa tu correo, preguntas cosas como “con quién estuviste hoy?”, llegaste 10 minutos tarde…); falta de respeto (no respeta tus necesidades, sentimientos, opiniones, deseos y manipula lo que dices, destruye objetos de especial valor para ti, ignora tu presencia, te desautoriza delante de los niños/niñas..); exige obediencia (no quiere que la mujer trabaje fuera de la casa, no quiere que estudie, quiere que se vista cómo él quiere, le controla el tiempo, le pregunta “a que hora llegas?”, le dice “quita esa ropa y te viste cómo Dios manda”…); utilización de las hijas e hijos (amenaza con quitarle las/los menores, los amenaza y los maltrata, le obliga a que se desnude, culpabiliza constantemente a la madre); castigar con el silencio e incomunicación (el silencio reiterado pode llegar a herir tanto como las palabras); culpabilizar a la mujer de todo lo que ocurre en la casa de modo que al final ella piensa que es la culpable de todas las situaciones de tensión; mostrar celos (acusar constantemente de ser infiel y coquetear con otros hombres, impedir relaciones con amigos/as y familiares, aislar la mujer de todo su entorno…).

El maltrato psíquico es el más difícil de detectar, dado que sus manifestaciones pueden adquirir gran sutileza; no obstante, su persistencia en el tiempo deteriora gravemente la estabilidad emocional, destruyendo la autoestima y la personalidad de la mujer.

Violencia sexual y abusos sexuales

Incluyen cualquier acto de naturaleza sexual forzada por el agresor o no consentida por la mujer, y que abarcan la imposición, mediante la fuerza o con intimidación, de relaciones sexuales no consentidas, y el abuso sexual, con independencia de que el agresor guarde o no relación conjugal, de pareja, afectiva o de parentesco con la víctima.

Acoso sexual

Incluye aquellas conductas consistentes en la solicitud de favores de naturaleza sexual, para sí o para una tercera persona, en las que el sujeto activo se valle de una situación de superioridad laboral, docente o análoga, con el anuncio expreso o tácito a la mujer de causarle un mal relacionado con las expectativas que la víctima tenga en el ámbito de la dicha relación, o bajo la promesa de una recompensa o de un premio en el ámbito de esta.

El tráfico de mujeres y niñas con fines de explotación

Incluye la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, especialmente de mujeres y niñas, que son sus principales víctimas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, o rapto, o fraude, o engaño, o abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas similares. Independentemente de la relación que una a la víctima con el agresor y el medio empleado.

Violencia económica

Incluye la privación intencionada, y no justificada legalmente, de recursos para el bienestar físico o psicológico de la mujer y de sus hijas e hijos o la discriminación en la disposición de los recursos compartidos en el ámbito de la convivencia de pareja.

El maltratador considera que la mujer es incompetente y que no administra bien o gasta el dinero en cosas innecesarias, por lo que no puede tomar decisiones sobre el destino del gasto.

Diferentes conceptos

Cualquier tipo de violencia se fundamenta en una relación de poder dónde alguien trata de dominar a la otra persona por la fuerza, contra su voluntad; trata de obligarla a que haga lo que no desea, a que se ruegue y reconozca su inferioridad y dependencia con respecto a quien ejerce la violencia. En todos los casos de violencia las víctimas pasan por un gran sufrimiento y todas ellas requieren cuidado y atención, y todas las personas agresoras son dignas de su correspondiente sanción penal; no obstante, cada tipo de violencia tiene sus peculiaridades. Pretender que toda violencia es igual impide que la violencia de género sea comprendida adecuadamente y pueda ser combatida eficazmente.

  • Violencia: uso intencional de la fuerza física o poder contra un/una mismo/a, hacia otra persona, grupo o comunidad y que tiene como consecuencia probables lesiones físicas, daños psicológicos, alteraciones del desarrollo, abandono e incluso muerte.
  • Violencia de género: dirigida a las mujeres por el mero hecho de serlo, es decir, por considerar que el sexo femenino es inferior y debe continuar en una posición de subordinación con respeto al masculino.
  • Violencia familiar: infrinjida por personas de en medio familiar y dirijida, generalmente, a las personas más vulnerables del mismo: niños, niñas, personas ancianas, personas discapacitadas…
  • Violencia doméstica: dirigida a la persona o personas que convivan juntas. No es necesario que existan lazos familiares.

Como repercute el maltrato en la salud de la mujer que la sufre

Cuando frente a los repetitivos episodios de violencia, y considerando que la situación no va a cambiar, la mujer adopta una actitud pasiva por miedo y para evitar que se produzca una nueva agresión, incluso mayor, hacia ella o hacia sus seres queridos, estamos ante el “síndrome de la mujer maltratada”.

La experiencia de maltrato provoca un alto nivel de ansiedad, alteraciones psicosomáticas; sentimientos depresivos, disfunciones sexuales, conductas aditivas, dificultades en sus relaciones personales.

Enrique Echeburúa y Paz del Corral equiparan los efectos que una mujer maltratada puede sufrir al “trastorno de estrés postraumático”, cuyos síntomas y características, sin duda, aparecen en algunas de estas mujeres:

Síntomas de reexperimentación de la situación vivida

Evitación persistente de síntomas asociados con el trauma y limitación afectiva.
Síntomas persistentes del aumento de la activación fisiológica: dificultades para conciliar el sueño, irritabilidad,dificultades para concentrarse, etc.

Angustia por percepción de amenaza real para la propia vida, pánico ante la anticipación de la presencia del maltratador, imágenes y recuerdos indesexadas así como pesadillas, hiperactivación fisiológica sensación de estar controlada y vigilada constantemente, miedo a dejar de ser objeto de amor, miedo a equivocarse, a sufrir y hacer sufrir, etc…

Depresión por percepción de culpabilidad, por evocar esa situación de maltrato, ante el daño que pueda generar su estado anímico al bienestar de los hijos/hijas. Autocastigo, tristeza, dolor, pena, rabia, desesperanza, fatiga, baja autoestima, baja autoimagen, desmotivación, inseguridad, vergüenza, sentimiento de inferioridad y miedo al castigo que puede proporcionar la sociedad.

Como prevenir la violencia de género

Educar a los niños y niñas, desde las edades más tempranas, en una cultura centrada en la resolución pacífica de conflictos, fomentar la empatía y desarrollar una autoestima equilibrada, son principios que favorecen la desaparición de los perjuicios de género que se dan ya desde la escuela.

Eliminar al máximo los estereotipos transmitidos por la cultura patriarcal; por lo tanto, enseñar a ‘ser persona’ en lugar de enseñar a “ser hombre” o a “ser mujer” y así desterrar mitos como que la agresividad es un rasgo masculino, o por el contrario, la sumisión, el silencio, la obediencia… son rasgos femeninos, son objetivos de la coeducación.

Además, se debe:

  • Evitar todo menosprecio hacia aquellos chicos u hombres que no se adaptan al modelo de masculinidad dominante.
  • Evitar todo menosprecio hacia aquellas chicas o mujeres que no se acomodan al modelo de feminidad dominante.
  • Enseñarles a los niños y a los hombres a incorporar en sus vidas las vivencias y expresión de los propios sentimientos y emociones que enriquecen sus relaciones personales y así favorecer la resolución de conflictos sin recurrir a comportamientos violentos, por medio del diálogo, el acuerdo, la negociación…
  • Desarrollar una buena autoestima que capacite a niñas y niños para adoptar una actitud resuelta ante la venida y sus desafíos, asumir responsabilidades y enfrentarse con seguridad a los problemas.

Por que a tantas mujeres le resulta difícil salir de una situación de violencia de género

El maltrato es un proceso cíclico que se inicia poco a poco, como un goteo de pequeños episodios que parecen insignificantes pero que no lo son.

El ciclo comienza con una primera fase de Acumulación de la tensión (agresiones verbales y psíquicas) en la que la víctima va percibiendo como el agresor va volviéndose más susceptible, respondiendo con más agresividad y encontrando motivos de conflicto en cada situación.

Una segunda fase supone el Estallido de la tensión, en la que la violencia se vuelve más virulenta, dando cabida a la agresión física.

En la tercera fase, denominada Luna de Miel o Arrepentimento, el agresor pide disculpas a la víctima, y trata de mostrar su arrepentimento. Esta fase se va reduciendo con el tiempo, siendo cada vez más breve hasta desaparecer.

Este ciclo, en el que al castigo (agresión) le sigue el episodio de arrepentimento (“no volverá a ocurrir”, “todo cambiará”…) alimenta la ilusión del cambio. Esto pode ayudar a explicar la continuidad de la relación por parte de la mujer en los primeros momentos de la misma. Al mismo tiempo que el agresor muestra su arrepentimento, puede ocurrir que simultaneamente excuse su conducta culpabilizando a la víctima (si tu no hubieras hecho … yo no lo haría ) de modo que la mujer acaba dudando de cualquier cosa que hace o piensa; en definitiva, acaba dudando de ella misma.

Recuerda que…

Estás siendo víctima de maltrato, tú no eres responsable.
El uso de la violencia nunca está justificado.
Estas agresiones se repetirán y se agravarán con el tiempo.
No estás sola. Puedes contar con la ayuda de especialistas.

No es verdad que…

  • A las mujeres le gusta el abuso sino marcharían.
  • El maltrato a las mujeres es algo raro y aislado.
  • Sucede en familias de bajos ingresos y etnias.
  • No hay manera de romper con las relaciones abusivas.
  • Hombres adictos a las drogas, parados, con estrés en el trabajo… son violentos como efecto de su situación personal.
  • La violencia dentro de la casa es un asunto de la familia que no debe de salir del entorno.
  • Cuando una mujer dice ‘no’ quiere decir ‘sí’.
  • Los hombres son de naturaleza violenta.
  • El hombre maltrata porque es un enfermo o un loco.
  • Maltratan porque pierden el control.
  • Los hombres maltratadores lo hacen por consecuencia de haber sufrido malos tratos en la infancia.
  • Tratamiento para la recuperación de las vitimas

Es habitual que hasta que la mujer tome la decisión definitiva de salir de una relación violenta, pase por un período de reflexión e incluso manifieste varios intentos. Durante este proceso quizás ya solicite ayuda terapéutica, o no.

A partir de su decisión de romper con la situación de violencia, el apoyo psicológico se centrará en varios aspectos, partiendo siempre de una valoración previa de las necesidades y demandas particulares de cada mujer. Determinadas cuáles son las secuelas concretas producto de la situación vivida, se evaluará su dimensión y se graduará para establecer una orden para el tratamiento.

Algunas de las intervenciones más habituales y básicas para su recuperación son:

  • Información sobre la violencia de género, causas, origen, mitos, etc.
  • Reducción de la activación y de la ansiedad en las formas en que se manifieste (insomnio, agorafobia, crisis de pánico, etc).
  • Fomento de la autonomía, tanto a nivel psicológico, a través de un cambio de ideas distorsionadas sobre ella misma y el mundo, como a nivel social, económico, etc, orientándola en la búsqueda de empleo, recuperando apoyos sociales y familiares…

Consejos ante una situación de maltrato

Recuerda que ninguna mujer debe permanecer en una relación en la que no se sienta respetada como persona ni se le reconozca como igual.

Puedes buscar ayuda en los Centros de Información a las Mujeres y asociaciones especializadas que te informarán y apoyarán en las actuaciones que debes llevar a cabo.

Si aún no tomaste la decisión de salir de la situación de violencia o si ya lo decidiste pero aún convives con el agresor, conviene que sigas algunos consejos para reducir el peligro de posibles agresiones y para actuar en caso de que se produzca un nuevo episodio violento.

Plan de seguridad

Cuando se produzca o creas que se pode producir una nueva agresión:

  • Evita estar en lugares en los que el agresor pueda acceder a objetos peligrosos, como la cocina.
  • Permanece en una habitación fuera del alcance del agresor y próxima a la puerta de la calle con el fin de facilitarte la salida del domicilio.
  • Refúgiate con tus hijas e hijos en la casa de un vecino/a.
  • Cierra todas las entradas si el agresor salió del lugar.
  • Inventa un lenguaje de signos o señales que te permita comunicarles a tus hijos/las el momento en el que deben salir del domicilio familiar y acudir a la casa de un vecino o vecina donde puedan refugiarse y pedir ayuda.
  • Pon en conocimiento de algún vecino/a de tu confianza tu situación y pídele que llame a la policía en el momento en que oiga cualquier suceso violento en el domicilio familiar.
  • Piensa en el domicilio de alguna persona amiga o familiar donde refugiarte hasta que no exista riesgo y puedas regresar a tu domicilio. Si no cuentas con ninguna persona que pueda ayudarte, localiza con anterioridade la dirección y el teléfono de los servicios de atención a mujeres víctimas de violencia de género donde podrás pedir ayuda y un alojamiento de urgencia. Teléfono de información y asesoramiento jurídico en materia de violencia de género: 016
  • Enséñales a tus hijos/as a marcar el teléfono de urgencias (112) donde podrás solicitar la ayuda de la policía, guardia civil, servicios médicos de urgencias…

Tiene siempre a mano:

  • Documento Nacional de Identidad (tarjeta de residencia o pasaporte si eres extranjera).
  • Un juego de llaves de reserva del domicilio y del coche.
  • Un juego de ropa para ti y tus hijos e hijas.
  • Carta o tarjetas sanitarias.
  • Agenda de teléfonos en la que debes incluir todos los teléfonos de amistades o familiares que puedan apoyarte así como los números de teléfonos de Centros de Información a las Mujeres o asociaciones a las que puedes llamar solicitando ayuda.
  • Contrato de compra-venta o arrendamiento de la vivienda.
  • Libro de familia.
  • Denuncias e informes médicos de agresiones anteriores.
  • Cuaderno, talonario y/o tarjetas bancarias.
  • Documentos que acrediten los ingresos y los gastos familiares.

Ten en cuenta que es conveniente que cuentes con una cantidad de dinero que te permita hacer frente a los gastos tuyos y de tus hijos/as hasta que haya, si es el caso, una resolución judicial que fije una aportación económica por parte de tu pareja. A ser posible ten una pequeña cantidad de dinero ahorrada.
Si tu teléfono graba los últimos números marcados, cuando realices alguna llamada pidiendo información o ayuda en relación con la situación de maltrato, tiene la precaución de marcar posteriormente un número de teléfono que no infunda sospechas al agresor, lo de amistades o familiares, para evitar que el agresor descubra el número al que realmente llamaste.

Actuaciones cuando se produce una agresión

Además de seguir las medidas del plan de seguridad, si sufres una agresión es necesario que realices algunas actuaciones que serán de gran utilidad en los procedimientos judiciales, penales o civiles, que inicies con posterioridad. La mayoría de estas actuaciones tienden a que quede probada la realidad de la agresión y otras tienen como finalidad tu protección.

Llama a la policía (091) o a la guardia civil (062), da tu nombre y la dirección donde te encuentras y solicita ayuda. Mientras llega la patrulla es conveniente que sigas rigorosamente sus indicaciones. Es posible que la policía o la guardia civil procedan a la detención del agresor, trasladándolo a la comisaría.
Se puedes, avisa a algún vecino/a o familiar que pueda presenciar y posteriormente declarar como testigo en el procedimiento judicial sobre:

  • Tu estado físico (golpes, heridas, erosións, inchazones, etc.)
  • Tu estado anímico (miedo, angustia, etc.) luego de la agresión.
  • La situación física y anímica de los hijos y/o hijas.
  • Los daños producidos en la vivienda, las ropas, sábanas…
  • La actitud del agresor.

Recoge y guarda toda la documentación personal, tuya y de tus hijos e hijas (DNI, tarjeta de residencia o pasaporte, libro de familia, carta o tarjetas de la Seguridad Social, cuaderno, talonario o tarjeta bancaria…), así como aquella que va a resultar útil en los procedimientos judiciales (documentos acreditativos de los ingresos y de los gastos familiares: nóminas, justificantes de pago de horas extras, recibos del alquiler, facturas de electricidad, teléfono, seguro médico, pediatras, farmacia, supermercado, gastos de escolaridad de los hijos y de las hijas y actividades extraescolares; documentos acreditativos de agresiones anteriores: denuncias, informes médicos, sentencias…). Conserva todos los justificantes de los gastos que se produzcan como consecuencia de la agresión (gastos médicos, farmacéuticos, desplazamientos…). Toda esta documentación la necesitarás para acreditar los daños económicos que la agresión supuso y reclamar su importe al agresor.
Si se produjeron lesiones físicas, además de las anteriores actuaciones, es conveniente que sigas los siguientes consejos:

Acude a un centro médico-sanitario. El parte médico de urgencias será remitido al Juzgado de Guardia. Es conveniente que expliques con precisión todas y cada una de las lesiones sufridas, si también te forzó a mantener relaciones sexuales y si tienes señales de agresiones anteriores.
Toma fotografías de las lesiones. Ten en cuenta que es posible que pasen días hasta que seas citada por el juzgado para que el/la médico/a forense examine las lesiones sufridas y para entonces estas pueden desaparecer totalmente. Será de gran ayuda que puedas acercar fotografías en las que se puedan observar las lesiones tal y como eran en los días ya posteriores a la agresión.


Acude al/ la médico/a de familia, pon en su conocimiento los hechos sucedidos para que pueda realizar un seguimento de las lesiones. No olvides que estas últimas son tanto las físicas como las psíquicas.
Guarda copia de todas las recetas e informes médicos, es muy importante que tengas en tu poder documentos médicos acreditativos de todas las consultas y asistencias médicas que necesites para curar tus lesiones.
Si fuiste obligada a mantener relaciones sexuales no te laves y acude al servicio de urgencias o de ginecología del hospital, y explícales de que manera ocurrieron los hechos sin avergonzarte a de nada.

Si tras la ruptura sigues siendo acosada:

Puede suceder que tras decidir romper la relación, el agresor se resista a perder el control sobre ti: persiguiéndote, vigilándote, llamándote constantemente, atemorizándote, molestando a familiares y amigos, desprestigiándote laboralmente, amenazándote con suicidarse o hacer daño a un ser querido… Todos estos actos que afectan a tu vida social, laboral y personal, son indicadores de una posible acción violenta.

Ante esta situación:

  • Denuncia la situación.
  • Evita cualquier contacto con él.
  • No aceptes nunca un encuentro a solas.
  • Evita estar sola.

Como se acredita una situación de violencia de género

Para los efectos de la Ley 11/2007, gallega para prevención y tratamiento integral de la violencia de género, la situación de violencia se acreditará por cualquiera de las siguientes formas:

  • Certificación de la orden de protección o de la medida cautelar, o testimonio o copia autenticada por la secretaria o secretario judicial de la propia orden de protección o de la medida cautelar.
  • Sentencia de cualquier orden jurisdiccional que declare que la mujer sufrió violencia en cualquiera de las modalidades definidas en esta ley.
  • Certificación y/o informe de los servicios sociales y/o sanitarios de la Administración publica autonómica o local.
  • Certificación de los servicios de acogida de la Administración publica autonómica o local.
  • Informe del ministerio fiscal que indique la existencia de indicios de violencia.
  • Informe de la Inspección de Trabajo y de la Seguridad Social.
  • Cualquier otra que se establezca regulamentariamente.

¿Por qué somos cada vez más consumistas?

En la sociedad actual consumimos de forma obsesiva. De hecho, en muchas ocasiones no compramos productos porque realmente los necesitemos, sino porque nos hemos acostumbrado a hacerlo. Esta conducta la podemos observar sobre todo con la ropa. Y es que por muy llenos que tengamos los armarios, seguimos comprando temporada tras temporada, sobre todo ahora que tenemos a nuestro alcance multitud de marcas low cost.

La sociedad está disconforme con su situación

Tal y como explican en el artículo “Are we consuming too much?” de Quartz, que los libros que incitan a las personas a tirar todo lo que poseen y a vivir con lo mínimo se encuentren entre los más vendidos, es una indicador claro de que estamos consumiendo demasiado. De hecho, las familias nunca han tenido tantos bienes materiales como ahora. Eso sí, en general, la población está desconforme con su situación. Esto se debe a que nuestras expectativas sobre lo que deberíamos poseer han aumentado, mientras que los ingresos se han mantenido o, incluso, han disminuido.

La calidad de vida ha aumentado

A pesar del descontento de la población, no hay dudas de que la calidad de vida está aumentado: vivimos más años, tenemos más tiempo libre, disfrutamos de más lujos que en cualquier otro momento de la historia… En el artículo que antes te comentábamos ponen el ejemplo del aire acondicionado, que hace 30 años era un lujo y hoy prácticamente se ve como una necesidad. También podemos destacar el caso de los televisores en color. Mientras que en la década de los 80, solo el 40% de los hogares pobres tenía uno, hoy en día casi el 70% de estos hogares tienen, al menos, dos. ¿Qué queremos decir con esto? Pues que consumimos porque creemos que este consumo es el que nos permite vivir con el mínimo de calidad que exige la sociedad.

Precios más económicos

Otra de las razones que podría explicar por qué somos más consumistas es que, en general, muchos productos podemos encontrarlos a precios más económicos. Eso sí, esto no ocurre con algunos bienes de primera necesidad, como los que están relacionados con la educación y la sanidad. Además, gracias a Internet, hoy en día podemos comprar de forma más sencilla. Y aunque no lo creas, no solo la clase media se siente abrumada por tener que pagar por todas las “necesidades” de hoy en día. Tal y como explican en Quartz, algunas personas acomodadas han admitido que se sienten asfixiadas al no poder pagar sus necesidades.

Tiempo libre y bienes materiales

Muchos economistas consideran que el descontento de la población tiene que ver con que la gente es feliz cuando tiene dos cosas: tiempo libre y bienes materiales. Sin embargo, en la mayoría de casos combinar ambas cosas es complicado, ya que para poder tener muchas cosas hay que poder mantenerlas y para ello hay que trabajar más, lo que supone tener menos horas para disfrutarlas.